En Florida, migrantes otorgan tutela de sus hijos a allegados por temor a deportación
Se trata de un poder notarial que permite al adulto, que toma la tutela, firmar documentos para los menores en escuelas, hospitales y tribunales si sus padres son detenidos
AFP
“Salgo menos a trabajar y tengo miedo de no regresar a casa con mis hijos”, dice Rosa, una guatemalteca de 32 años. “No es fácil explicarles eso. Mi niño espera que llegue su papá y, como no viene, se pone triste”.
El marido de Rosa trabajaba en una obra cuando lo detuvieron en septiembre y lo enviaron a un centro de internamiento de Texas, donde sigue.
La pareja se instaló en Florida hace ocho años para dejar atrás la pobreza de su tierra natal, el departamento guatemalteco de Huehuetenango (noroeste).
Llegaron con una niña, que tiene ahora 11 años, y hace cuatro tuvieron otro hijo.
Familias temporales
Ahora es la tutora legal de cerca de 350 menores estadounidenses y 137 nacidos en el extranjero, aunque lo ha sido de más de 2 mil niños en total.
Unos 20 de ellos vivieron con ella y sus dos hijas, a veces durante meses e incluso años, cuando sus padres fueron deportados.
Sandigo, de 60 años, cuenta que recibe llamadas diarias de padres que le piden ser tutora de sus hijos y que el número “se ha incrementado de forma espectacular” en los últimos meses.
“La llegada de la nueva administración con un mensaje aterrador de persecución para los inmigrantes, de mucha angustia para los niños, ha sido espeluznante”, afirma Sandigo.
“Me voy con ellos”
Una tarde de noviembre, en la víspera del Día de Acción de Gracias, la activista recibe a varias familias en su finca de las afueras de Miami.
Jessica, de 14 años, acudió con sus hermanos y su madre para recibir una donación de comida, incluido el pavo tradicional de la gran fiesta familiar estadounidense.
“Mi mayor preocupación es que ellos se vayan y también mi futuro. Porque
A su lado, Sandigo trata de tranquilizarla asegurándole que todo va a salir bien. Jessica tiene toda su vida en Florida, sus amigos, sus planes de estudios para trabajar en un hospital.
“Amo a los niños y quiero ser útil, poder servirles, pero no en estas circunstancias”, dice.

























