EU sanciona a las mayores petroleras rusas, pese a negociaciones del nuevo plan de paz
El secretario del Tesoro de EU, Scott Bessent, estimó entre 20 y 30% la reducción de los ingresos rusos debido a las sanciones
EFE
Éstas son las primeras sanciones adoptadas por la Casa Blanca contra el Kremlin desde que el presidente de EU, Donald Trump, llegara al poder en enero pasado.
Impacto inmediato
El Tesoro estadounidense reveló esta semana en un informe que el precio del petróleo ruso Urals se ha desplomado más de un 21 por ciento desde el anuncio de las sanciones.
De hecho, la diferencia entre el precio del barril de Urals (36 dólares) y el de Brent es de más de 20 dólares, la mayor desde principios de 2023.
Como consecuencia, los ingresos semanales rusos por exportaciones de crudo, que casi alcanzaban los mil 500 millones de dólares a finales de octubre, han caído también ahora un 20 por ciento.
Además, cerca de una docena de compañías chinas e indias -destino del 90 por ciento de las exportaciones por vía marítima- han reducido notablemente las importaciones -algunas cesado completamente- o expresado su intención de suspender las compras de cara a diciembre.
JP Morgan estima en que un tercio de las exportaciones rusas se encuentra dentro de petroleros sin destino.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, estimó entre 20 y 30 por ciento la reducción de los ingresos rusos debido a las sanciones, mientras Zelenski habló de 5 mil millones de dólares mensuales en pérdidas.
Prórroga para venta de activos
Al mismo tiempo, EU concedió a Lukoil una prórroga hasta el 13 de diciembre para vender sus activos en el extranjero, cuyo valor los expertos estiman entre 14 mil y más de 20 mil millones de dólares.
Bulgaria, que adquirió los activos de la petrolera rusa en el país, recibió también una prórroga hasta el 29 de abril.
Más sanciones en el horizonte
Aunque, según la prensa, Trump puso como condición tener la última palabra a la hora de aplicar las sanciones, es decir, a retirarlas si Putin atiende a razones.
De hecho, sugirió que dichas medidas no tienen que formar parte de nuevas sanciones contra el Kremlin, lo que permitirá a los países ser “más ágiles” y no esperar por el vigésimo paquete.





























