Hermanos Menéndez podrían quedar libres tras reducción de su sentencia
Un redujo la cadena perpetua de los hermanos Menéndez por el asesinato de sus padres, por lo que podrían solicitar libertad condicional
EFE
Los hermanos, que llevan más de 35 años en la cárcel, estaban condenados a una pena de cadena perpetua sin derecho a libertad condicional.
La decisión de hoy, tomada por el juez Michael Jesic, reduce esa pena a entre 50 años de cárcel y cadena perpetua, lo que les permitirá solicitar una audiencia para salir en libertad provisional.
“Creo que han hecho lo suficiente en estos 35 años como para que algún día tengan la oportunidad” de salir en libertad, afirmó el magistrado durante la audiencia celebrada en Los Ángeles (California).
El mayor de los hermanos, Lyle, mostró al finalizar la audiencia una “profunda vergüenza” por la persona que fue 35 años atrás. “Cometí un acto atroz contra dos personas que tenían derecho a vivir: mi madre y mi padre”, dijo.
Erik, por su parte, asumió toda la responsabilidad por el crimen: “Disparé las cinco balas contra mis padres y luego volví para recargar. Le mentí a la policía. Le mentí a mi familia. Lo siento de verdad”.
La audiencia es el desenlace de años de esfuerzos de la familia de Erik y Lyle Menéndez para lograr su liberación.
Anamaria Beralt, prima de los hermanos y una de las principales defensoras de su causa, aseguró al finalizar la audiencia que las palabras de los hermanos fueron “muy conmovedoras”, por lo que se mostró contenta de que todo el mundo las haya “podido escuchar”.
Inicialmente, Erik y Lyle afirmaron a la Policía que encontraron los cuerpos sin vida de sus padres tras haber pasado la tarde fuera de casa, pero levantaron sospechas cuando comenzaron una vida de excesos tras acceder a la fortuna familiar.


























