Jesse Jackson presenció la muerte de Martin Luther King y años después se reunió con el asesino
El veterano activista de los derechos civiles en Estados Unidos, quien compartió la misma lucha con Luther King, falleció a los 84 años
Samantha Laurent
Durante su juventud trabajó como limpiabotas y camarero y estudió un año en la Universidad de Illinois para continuar su formación en el North Carolina Agricultural and Technical College in Greensboro, donde se graduó en Sociología en 1964.
El último en ver a Luther King antes de ser asesinado
Los hechos tuvieron lugar en el Hotel Lorraine de Memphis, Tennessee y Jesse Jackson aseguró haber sido el último en hablar con King y haber presenciado el trágico acontecimiento.
De acuerdo con lo dicho por Jackson, eran las 6:00 de la tarde cuando King se encontraba en su habitación de hotel en Memphis junto a sus colegas. Se estaban alistando para salir a cenar y su mentor estaba de pie en el balcón de la habitación 306.
“Tócala muy bien” fueron las últimas palabras de Martin Luther King, pues al instante se escuchó un disparo que hizo que éste saliera despedido hacia atrás con violencia, sangrando por la mandíbula y el cuello.
Un encuentro con el asesino de Luther King
“No creo que él haya asesinado al Dr-King. Creo que Ray fue obligado a declararse culpable del asesinato”, fue lo que dijo Jesse Jackson tras reunirse con el asesino de su mentor en el activismo.
James Earl Ray, es el nombre del hombre que le arrebató la vida a Martin Luther King en 1968, un ladrón y pistolero a quien se le impuso una condena de 99 años por el asesinato del defensor de los derechos civiles.
En los escritos indicaba que contaba con pruebas que podían no sólo comprobar que él no había matado a King, sino que habría toda una conspiración detrás del asesinato del activista.
El encuentro causó revuelo y lo dicho por Ray generó polémica, pues en un principio se había declarado inocente de los argos que se le imputaban, pero una semana después de haber recibido su sentencia se retractó.
Por estas razones, Jackson se mostró convencido de que el hombre que se encontraba tras las rejas estaba cargando con la culpa por otros, pero cabe recordar que el preso no presentó pruebas adicionales que comprobaran lo que decía.
Aunque la carencia de pruebas hizo imposible que su caso fuera reabierto, logró llamar la atención del público y generó cierta simpatía en algunos miembros de la familia King, que expresaron dudas sobre su culpabilidad.
Coretta Scott King, viuda de la víctima, dijo en los años 90 que su esposo había sido víctima de una conspiración y que Ray fue un chivo expiatorio en toda la historia.
Pese a esto, James Earl Ray no logró salir de prisión y estuvo ahí hasta el 23 de abril de 1998, cuando murió a los 70 años por complicaciones derivadas de una enfermedad hepática crónica.
Redactora web, amante de la literatura, la historia, el K-Pop y los deportes




























