Desde Nueva York, hasta Miami: millones de estadounidenses marchan contra Trump
Bajo el lema “No queremos reyes”, al menos dos mil 500 ciudades y municipios protestaron contra el autoritarismo del mandatario de EU
EFE y AFP
Esta es la segunda edición de la movilización “No Kings”, tras la celebrada el 14 de junio, coincidiendo con el cumpleaños del mandatario, que según los organizadores reunió a unos cinco millones de personas.
“Vengo de un país donde lo que está sucediendo ahora ya sucedió antes en 1938”, contó.
Trump pasó la jornada en su mansión privada de Mar-a-Lago, en Florida, sin agenda oficial, y prevé regresar a Washington el domingo.
El mandatario no realizó comentarios públicos sobre las protestas, varias de las cuales fueron convocadas a escasos kilómetros de su mansión, en el condado de West Palm Beach.
CONVOCATORIA PACÍFICA
La plataforma convocante, integrada por unas 300 organizaciones, subrayó el carácter pacífico de la movilización y recordó en su página web que están prohibidas las armas.
“El presidente cree que su poder es absoluto. Pero en Estados Unidos no tenemos reyes y no cederemos ante el caos, la corrupción y la crueldad”, afirma el movimiento “No Kings” (”No a los reyes”), que reúne a unas 300 organizaciones, en su sitio web.
El nombre del movimiento “No Kings” alude a la percepción de que el presidente actúa como un monarca y recuerda que Estados Unidos se fundó en 1776 sobre el rechazo al poder absoluto de un soberano.
“Dicen que me comporto como un rey. No soy un rey”, afirmó Trump en una entrevista con Fox Business publicada el viernes.
“Este presidente es una vergüenza y espero que hoy haya millones de personas en las calles”, declaró Stephanie, una trabajadora hospitalaria de 36 años que no quiso dar su apellido a los medios en el barrio de Queens, en Nueva York.
El mandatario sugirió además que los demócratas retrasaron las negociaciones presupuestarias para reabrir la Administración federal, paralizada desde el 1 de octubre por falta de fondos, con el fin de fomentar la protesta.
Desde la oposición, los demócratas acusan a Trump de poner en riesgo la Primera Enmienda de la Constitución, que protege la libertad de expresión, por su presunto intento de silenciar las manifestaciones y acallar las voces críticas.
Uno de los hechos más simbólicos ocurrió cuando la Casa Blanca presionó para cancelar el programa del comediante Jimmy Kimmel por sus burlas a la reacción republicana ante el asesinato del activista trumpista Charlie Kirk, ocurrido en septiembre.
Kimmel, cuyo programa volvió al aire tras una semana de suspensión, comparó el jueves la movilización “No Kings” con la Revolución estadounidense que culminó con la independencia del país.
“No hay nada más estadounidense que una protesta política. La Revolución estadounidense fue una protesta. ¡No Kings!”, afirmó durante su monólogo.






























