Sacerdotes extranjeros en México apuestan por un Papa de Asia y África
Misiones africanos y asiáticos tienen presencia en Ciudad de México, Jalisco, Michoacán, Oaxaca, Chiapas, Hidalgo y Morelos
Juan Carlos Rodríguez / El Sol de México
“Los buenos vientos soplan desde Asia y África”, dijo el sacerdote Max Balan, originario de Indonesia y párroco del templo de San Marcos Evangelista, ubicado en Santo Domingo, Coyoacán, en la Ciudad de México.
En entrevista con El Sol de México, el padre Max, integrante de la congregación Misioneros del Verbo Divino (MVD), expuso que “el futuro de la Iglesia depende de que salgamos a la periferia”, en alusión no sólo a las grandes ciudades, sino a los países de menores ingresos.
“La elección del nuevo Papa depende del Espíritu Santo, pero la fe está muy viva en Asia y África”, sostuvo el padre Johannes Be, también originario de Indonesia y párroco de la iglesia de Santa Cruz Cananea, en Iztapalapa.
Debido a la escasez de vocaciones sacerdotales en México (situación que ha provocado el abandono de templos o que sean los laicos quienes imparten sacramentos) cada vez es más visible la presencia de presbíteros de otras nacionalidades, principalmente de Indonesia, Filipinas, Vietnam, Nigeria y Ghana.
En cambio, en el mismo periodo, en países africanos se sumaron mil 676 sacerdotes y en asiáticos otros mil 160.
De los 407 mil 730 sacerdotes que hay en el mundo, 157 mil 557 son europeos (38.6 por ciento), 119 mil 145 americanos (29.2 por ciento), 72 mil 911 asiáticos (17.8 por ciento), 53 mil 659 africanos (13.1 por ciento) y 4 mil 438 de Oceanía (1 por ciento).
El verdadero auge de la fe católica en Asia y África se percibe al revisar los datos de seminaristas mayores, es decir, jóvenes que están en formación para convertirse en sacerdotes.
Según el Anuario Estadístico de la Iglesia 2024, la principal fuente de seminaristas es África, con 34 mil 541 jóvenes en formación, lo que equivale a 31.8 por ciento de los 108 mil 481 que hay actualmente en el planeta.
Le sigue Asia con 31 mil 767 (29.2 por ciento), América con 27 mil 738 (25.5 por ciento), Europa con 13 mil 461 (12.4 por ciento) y Oceanía con 974 (8.9 por ciento). Como se puede ver, el número de aspirantes a sacerdote en África triplica al de Europa, cuna del catolicismo.
Ahora, “si además de las cualidades antes descritas se quisiera un Papa procedente de Asia o África, entonces tendría que ser el filipino Luis Antonio Tagle”, agregó Álvarez Palafox.
De los 133 cardenales que participan en el cónclave, 53 son de Europa, 37 de América, 23 de Asia, 18 de África y cuatro de Oceanía.
En las quinielas que circulan en medios de comunicación italianos, donde colaboran los principales expertos en temas del Vaticano, hay tres cardenales asiáticos y tres africanos que tienen la categoría de papabili.
El más nombrado es Luis Antonio Tagle (Filipinas, 67 años). El exarzobispo de Manila es una figura moderada que no ha dudado en criticar a la Iglesia católica por sus fallos, especialmente en los casos de pederastia.
Al igual que el fallecido Papa Francisco, es uno de los principales exponentes en la defensa de pobres, migrantes y personas marginadas, hasta el punto de ganarse el apodo de “Francisco asiático”.
También se menciona a Charles Maung Bo (Birmania, 76 años ), arzobispo de Rangún, y a Malcolm Ranjith (Sri Lanka, 77 años), arzobispo de Colombo.
Del continente africano, el cardenal más mencionado es Peter Turkson (Ghana, 76 años). Habla seis idiomas, es el jerarca africano más influyente en Roma y en varias ocasiones ha acudido al Foro Económico Mundial de Davos para alertar a los líderes empresariales de los peligros de la economía de mercado.
En la danza de las apuestas también son mencionados Fridolin Ambongo (República Democrática del Congo, 65 años) y Robert Sarah (Guinea, 79 años); ambos criticaron fuertemente la bendición de parejas homosexuales.
Para el padre Johannes, quien hace 26 años dejó las islas del sureste de Indonesia para salir de misionero a México, las luces de esperanza ante la caída de feligreses y vocaciones sacerdotales en el país están en la periferia, ya que “en los grandes centros urbanos la fe está apagada”.
Álvarez Palafox apuntó que la crisis por la que atraviesa la fue católica se debe a la falta de empatía del clero mexicano con problemas sociales como el feminismo, el aborto, la diversidad sexual y los abusos sexuales dentro de la Iglesia.
“El problema es que no resolvimos con garra el tema de los abusos sexuales. La figura de Marcial Maciel todavía ronda entre los mexicano, entonces hay una pérdida de vocación porque la gente ya no cree”, argumentó.
➡️ Únete al canal de El Sol de México en WhatsApp para no perderte la información más importante
“Y la jerarquía se dedicó también a andar en carros blindados, con guaruras, en lugar de caminar a un lado de la gente. Francisco, siendo arzobispo de Buenos Aires, caminaba por las calles, se movía en Subte (Metro) e iba a los barrios pobres. Aquí la jerarquía viaja en camionetas blindadas. Eso aleja a las personas”, añadió.
Reportero con tres décadas buscando historias incómodas. Me gusta la política, analizar el desempeño gubernamental y la data. Salsero, cruzazulino y paparazzi de mi familia. Amo las biografías y los documentales.































