Trump reprocha falta de "entusiasmo" de aliados para reabrir estrecho de Ormuz
El portavoz del Gobierno alemán, Stefan Kornelius, afirmó que la guerra de Israel y Estados Unidos contra Irán "no tiene nada que ver con la OTAN"
AFP
Más de dos semanas después del inicio de la guerra, que estalló con los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, aumentan las preocupaciones por las consecuencias del conflicto para la economía global.
"Llevamos 40 años protegiéndolos y no quieren involucrarse", declaró el presidente estadounidense, que animó a "las demás naciones" a implicarse "rápidamente y con gran entusiasmo".
En Europa, el portavoz del Gobierno alemán, Stefan Kornelius, afirmó más temprano que la guerra de Israel y Estados Unidos contra Irán "no tiene nada que ver con la OTAN".
"La OTAN es una alianza para la defensa del territorio de sus miembros y, en la situación actual, no existe el mandato para desplegar a la OTAN", señaló.
Al término del encuentro, la jefa de la diplomacia del bloque, Kaja Kallas, reconoció que "por el momento no hay disposición para cambiar el mandato" de la misión.
Irán llevará la guerra "tan lejos como sea necesario"
El canciller iraní, Abás Araqchi, advirtió que el país está preparado "para continuar la guerra dondequiera que la lleve, y a llevarla tan lejos como sea necesario".
Horas más tarde, amenazaron con atacar "pronto" a empresas estadounidenses en Oriente Medio y llamaron a los empleados a evacuar las instalaciones.
Estrategia de caos regional
Según él "han adoptado una estrategia de caos regional calculada con medios de bajo coste, en particular drones de combate".
Irán sigue lanzando ataques contra bases militares e intereses económicos estadounidenses en los países vecinos del Golfo, pero también contra infraestructuras civiles como aeropuertos, puertos e instalaciones petroleras.
"Han sido unas semanas difíciles, escuchando explosiones con regularidad", contó a AFP un testigo en el aeropuerto de Dubái.
Las explosiones alcanzaron asimismo la capital de Irak, donde estalló un incendio en un hotel de Bagdad tras un ataque con drones contra la embajada de Estados Unidos.
"Tuve que separarme de mi familia"
En otro frente, Israel lanzó "operaciones terrestres limitadas" contra el movimiento proiraní Hezbolá en el sur de Líbano, "con el objetivo de mejorar el área de defensa avanzada".
Hezbolá afirmó este lunes haber atacado a tropas y vehículos israelíes en al menos tres ciudades fronterizas en el sur de Líbano.
Los bombardeos israelíes mataron a 886 personas desde ese día y provocaron más de un millón de desplazados.
Muchas personas que huyeron los combates encuentran dificultades para alojarse por el miedo de hoteleros y propietarios de viviendas que temen que sus huéspedes puedan ser objetivos de Israel.
"Pregunté a todo el mundo y en todas partes por apartamentos", dijo Husein Faqih a AFP. "O bien se negaban a alquilárnoslos o pedían precios exorbitantes".
"Al final tuve que separarme de mi familia y enviarlos a vivir con mi hijo en su pequeña habitación" cerca de su universidad, en el norte de Beirut.



























