¿Cómo logrará la industria del lujo recuperar la confianza en 2026?
Las firmas de alta gama han tenido que bajar el ritmo y revisar su estrategia; no para empezar de nuevo, sino para regresar a lo básico
Marinieves Tejeda / El Sol de México
El pasado 2025 fue un año incómodo para la industria del lujo. Subidas de precios difíciles de justificar, colecciones mal recibidas por el público, algunos productos que no estaban a la altura de su etiqueta y una cadena de polémicas que pusieron en duda aquello que el lujo prometía desde siempre: calidad, ética y excelencia.
En Europa, un mercado clave para el lujo, las críticas empezaron a ser constantes, “ya no vale lo que cuesta”, “antes era mejor”, “es puro marketing”. Y cuando el cliente empieza a dudar de lo que está pagando, el lujo deja de sentirse como tal, lo que detona en una caída significativa en sus ventas.
Tras años centradas en el impacto del imaginario visual, muchas casas han tenido que replantear sus prioridades. El foco vuelve al producto, cómo se hace, de qué está hecho y por qué cuesta lo que cuesta.
Siluetas depuradas, materiales trabajados y referencias históricas reinterpretadas desde una mirada contemporánea devolvieron consistencia a la marca. Más que prometer novedad, Dior volvió a demostrar valor, y esa claridad creativa es lo que hoy está ayudando a reconstruir la confianza y el deseo en torno a la maison.
Por otro lado, Burberry es otro buen ejemplo de cómo la confianza puede empezar a recuperarse incluso en un contexto adverso. Aunque la marca sufrió una caída del 15% en ventas interanuales en 2025, el mercado reaccionó positivamente ante el cambio de rumbo impulsado por su nuevo CEO, Joshua Schulman.
En el caso de Prada, el proceso ha sido más silencioso pero igual de efectivo. Bajo la dirección creativa de Miuccia Prada y Raf Simons, la marca ha apostado por colecciones intelectualmente coherentes, donde el valor no está en el impacto inmediato sino en la consistencia conceptual.
Marcas como The Row y Bottega Veneta dirigida por Louise Trotter, confirman que el lujo silencioso, basado en materiales, construcción y discreción, sigue siendo una de las vías más sólidas para generar confianza en 2026.

























