La búsqueda por la conexión emocional define la silueta del diseño
El regreso a la escena de la famosa firma de lencería Victoria’s Secret fue el ejemplo más claro de una tendencia que toma como base la autenticidad y la nostalgia
Marinieves Tejeda / El Sol de México
Desde su última presentación en 2018, regresa el icónico desfile de la firma de lencería Victoria’s Secret, aquel que durante más de una década, marcó a toda una generación, especialmente a la Generación Z.
Acompañada de la presencia de Missy Elliott, Karol G, Madison Beer y el grupo de K-pop TWICE, la modelo Jasmine Tookes inauguró la pasarela luciendo su embarazo, junto a las veteranas de la marca y nuevos rostros, entre ellos la atleta Angel Reese.
Ya no se trata de reproducir ideales de belleza inalcanzables, cuerpos extremadamente delgados y rostros angulosos, sino de cuestionar la perfección y darle un nuevo significado.
En una era saturada de estímulos digitales, las personas buscan conexión emocional. Las marcas recurren al pasado para recuperar la estética.
Al final, el regreso de Victoria’s Secret no fue un desfile más, sino una señal de cómo la moda intenta reconciliarse con su historia. La marca abrió de nuevo sus alas, pero también se enfrenta a lo que alguna vez representó.



























