La importancia de reducir el azúcar añadida en la alimentación infantil
A edades tempranas, la exposición a este ingrediente, en altas cantidades, puede disminuir la aceptación de frutas y verduras
Staff El Sol de México / Branded
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que los niños menores de cinco años mantengan su consumo de azúcar por debajo del 10% de las calorías diarias, siendo lo ideal menos del 5%.
Reducir la ingesta de azúcares añadidos desde etapas tempranas ayuda a prevenir caries, sobrepeso y otros problemas metabólicos que pueden afectar la salud a largo plazo.
Por ello, especialistas recomiendan fomentar hábitos alimenticios saludables desde la primera infancia, sustituyendo los azúcares añadidos por alternativas más naturales y nutritivas.
Entre las estrategias más efectivas para mejorar la dieta infantil se incluyen:
Además, es importante leer las etiquetas de los alimentos para identificar aquellos que no contienen azúcares añadidos y priorizar los productos formulados para las necesidades de los más pequeños.
La diferencia entre el azúcar natural —presente en frutas, verduras y leche— y el azúcar añadida es fundamental.
La primera viene acompañada de nutrientes mientras que la segunda aporta calorías vacías y puede favorecer el desarrollo de enfermedades si se consume en exceso.




























