Los agentes de IA tendrán en 2026 (ahora sí) su mejor año, prevén expertos
Durante un encuentro anual, en el que Amazon Web Services promociona sus avances en materia de nube e IA, ejecutivos de la empresa calificaron a esta nueva tendencia como la “nueva frontera” en materia tecnológica
América Latina es la tercera región a nivel mundial con más descargas de aplicaciones de IA generativa
Los agentes representan un salto adicional en esta tecnología ya que son piezas de software con un objetivo definido
Pero los agentes representan un salto adicional en esta tecnología ya que son piezas de software con un objetivo definido, acceso a múltiples herramientas y modelos, y la capacidad de decidir la ruta para lograr ese objetivo.
Cambio de paradigma
El uso de IA continúa centrado en funciones elementales, pero el periodo actual marca el inicio de una etapa con tecnologías más sofisticadas
Puron coincide: la IA dejó de ser únicamente una herramienta para convertirse en un colaborador.
Purón destacó que la transparencia que ofrece esta tecnología será indispensable en industrias donde todo debe poder trazarse
La adopción en México
Aunque este país aún no tiene reglas específicas, Puron afirma que ya existe presión para adoptar la IA de manera ética y segura.
Según un estudio encargado por AWS, en México la adopción de IA avanzada es todavía limitada, con sólo siete por ciento de las empresas de todos los tamaños utilizando este tipo de herramientas.
El país ha avanzado en adopción, según el directivo, pero las grandes organizaciones se mueven más lentamente que las startups, donde la adopción ha sido mucho más ágil.
El cálculo de la empresa es que América Latina necesitará más de 2.5 millones de profesionales con habilidades en IA, no solo en tecnología sino en múltiples sectores.
Aunque la adopción aún es baja, Purón confirmó que en el país ya existen casos concretos de uso de agentes. Uno de ellos es un retailer digital que automatiza procesos completos de retención y ventas.
Otros sectores, como el de las telecomunicaciones y el financiero, ya están desplegando agentes para atención a clientes, prevención de fraudes y empaquetamiento de servicios
En todos los casos, Purón insistió en que el punto de partida no es la tecnología, sino el objetivo claro de mejorar los procesos así como determinar cuánto impacto tiene esta tecnología y cómo se medirá el retorno.
El año del cambio
Lo que viene ahora es la consolidación de la IA agéntica, donde los agentes asumirán tareas completas con autonomía y supervisión clara.
Lo que sí parece claro es que 2026 será el año en el que los agentes se conviertan en algo más que un experimento.
Una fase en la que la IA ya no solo responde: decide, actúa y escala.
Desde Italia hasta Argentina, el sector textil enfrenta retos que comprometen en algunos casos la credibilidad e incluso la viabilidad de las empresas que se dedican a este rubro
En un mundo diseñado para llenar sólo dos casillas, habitar la “X” es un acto de valentía que ya apoyan abogados y activistas para que el sistema comience a reconocer a quienes ignoró por décadas
Más allá de las procesiones y las reuniones familiares, los días de Pascua tienen su equivalente en el mundo gaming con eventos temáticos y títulos inspirados en la temporada
Durante buena parte de 2025, varias empresas tecnológicas han estado difundiendo las bondades de esta tecnología / Foto: Reuters
Las Vegas.- La conversación global sobre inteligencia artificial (IA) vive un desplazamiento acelerado, al pasar de los chatbots y los modelos generativos que dominaron 2023 y 2024, a un nuevo paradigma operativo que empieza a escalar dentro de las empresas: la IA agéntica.
Se trata de una forma avanzada de esta tecnología que, a diferencia de la IA tradicional que se centra en responder a instrucciones o preguntas, puede tomar decisiones de manera autónoma, planificar y ejecutar tareas complejas con una mínima intervención humana.
El CEOde Amazon Web Services (AWS) en México, Rubén Mugártegui, dijo que los agentes comienzan a mostrar un potencial de crecimiento exponencial. En el caso mexicano, consideró que el próximo año será el periodo en el que más se acelerará su desarrollo.
El directivo recordó que los últimos cuatro años han sido de un rápido crecimiento de la IA, cada uno de forma particular. El primero, con el desarrollo y adopción de los chatbots, el segundo con el uso intensivo de la IA generativa, posterior a eso se vieron más inversiones de empresas en esta tecnología y para los siguientes meses se espera un boom de los agentes.
Durante la reciente edición de re:Invent 2025, evento anual en el que AWS muestra los avances en materia de nube e IA, la vicepresidenta de la empresa para América Latina, Paula Bellizia, calificó a esta nueva tendencia como la “nueva frontera” en materia tecnológica.
Según dijo la directiva, hacia 2028 la llamada IA Agéntica se integrará en un tercio de las aplicaciones empresariales e influirá en 15 por ciento de las decisiones comerciales diarias en la región de América Latina, donde países como Brasil, Chile y México encabezan su adopción.
Bellizia destacó que, hoy en día, América Latina es la tercera región a nivel mundial con más descargas de aplicaciones de IA generativa, y empresas como las mexicanas reportan crecimientos en producción y ganancias gracias a esta tecnología en más de 80 por ciento de los casos, con lo que augura un futuro prometedor para la IA agéntica.
Manuel Purón, jefe de Arquitectura de Soluciones para AWS en el país, comentó a El Sol de México que esta nueva etapa no es sólo una evolución incremental de los modelos de lenguaje, sino un cambio estructural en cómo interactúan las empresas con la IA y cómo ésta lleva a cabo tareas de principio a fin.
Uno de los puntos más destacados de esta tecnología es la capacidad de los agentes para tomar decisiones autónomas. A diferencia de la interacción clásica de pedir respuestas a las IA mediante instrucciones o prompts, los agentes funcionan colaborando con el usuario, no obedeciendo instrucciones aisladas.
Purón explicó que la IA “tradicional”, que domina hoy la mayoría de las aplicaciones empresariales, funciona a través de inputs, una secuencia rígida de pasos y una salida siempre idéntica que es dar una respuesta satisfactoria al usuario.
Esa lógica, dijo, cambió con los modelos de lenguaje cuya naturaleza probabilística permite que la misma pregunta tenga respuestas diferentes, porque el modelo calcula la siguiente palabra con base en distribuciones y no en una ruta fija.
Recientemente, el directivo se enfrentó al reto de explicar a su hermano adolescente la función de los agentes de IA y encontró en el videojuego deFIFA un gran aliado. Le refirió que un portero tiene un objetivo, el de evitar goles, y para ello un conjunto de herramientas como sus manos, el área y los reflejos. Para realizar esta actividad toma decisiones con base en lo que ocurre. Pero, subrayó, no todos los jugadores tienen las mismas capacidades, y lo mismo ocurre con los agentes.
“En un juego no podrías poner 11 porteros en un campo. Lo mismo pasa con la IA agéntica. Cada agente debe ser especialista en algo distinto: uno de marketing podría generar imágenes y videos; uno financiero acceder al ERP; uno de ventas analizar inventarios, precios y contexto del cliente. No son asistentes genéricos, sino entidades con acceso delimitado a información, herramientas y modelos para ejecutar tareas completas”, explicó.
A esto, apuntó el especialista, se suma la capacidad de los agentes para tomar decisiones autónomas. A diferencia de la interacción clásica de la IA, “yo te pido, tú me das”, los agentes funcionan colaborando con el usuario, no obedeciendo instrucciones aisladas.
En marzo, la tecnológica china Honor mostró su agente de IA y tecnología de detección de Deepfake basada en IA durante el Mobile World Congress de Barcelona / REUTERS
La autonomía que caracteriza a los agentes de IA parte de elementos nuevos como su memoria de contexto, que les permite conocer el historial de un cliente, con datos como su situación crediticia o la relación previa con una empresa, por ejemplo; el acceso a múltiples herramientas capaces de ejecutar acciones concretas, y un razonamiento operativo, con el cual decide qué herramienta aplicar, cómo combinar modelos y cómo estructurar la respuesta final.
Un agente de ventas, ejemplifica Purón, puede identificar que necesita consultar inventarios, luego un historial crediticio, después un modelo generativo que produzca una propuesta personalizada, y finalmente enviar el conjunto por correo. Todo sin que el usuario tenga que especificar los pasos.
La vicepresidenta de AWS para América Latina mencionó que el uso actual de IA sigue concentrado en tareas básicas, como la traducción, redacción de textos y resúmenes, pero que tanto este año como el siguiente representan la entrada real de capacidades avanzadas.
No obstante, los directivos de la compañía fundada por Jeff Bezos coincidieron en que el avance técnico de esta tecnología vino acompañado de un nuevo desafío empresarial: administrar agentes que ya no son simples consultores de datos, sino actores que ejecutan procesos completos.
Para sectores como el financiero o el de salud, donde la explicabilidad es crítica, Purón destacó que la transparencia que ofrece esta tecnología, similar a la del blockchain donde todo se puede trazar, será condición para operar incluso antes de que existan regulaciones formales.
El principal obstáculo lo identificó en la falta de talento capacitado. Para ello, AWS colabora con entidades como la Secretaría de Economía (SE) para capacitar a más de 450 mil personas en los próximos años, que se sumarán al más de medio millón que ya han entrenado con estas habilidades.
Además de la especialización, la infraestructura es otro reto. Para ello, AWS anunció este año una inversión superior a los cinco mil millones de dólares en México, orientada a resolver problemas como latencia, residencia de datos y demanda de capacidad local.
“Los agentes ahora piden documentos al cliente, reciben archivos, actualizan expedientes y realizan verificaciones vía WhatsApp, de modo que el vendedor recibe al cliente con toda la información lista y solo debe cerrar la venta”, contó.
Otros sectores, como el de las telecomunicaciones y el financiero, también están desplegando agentes, incluidos operadores móviles virtuales que usan estas herramientas para atención a clientes, prevención de fraudes y empaquetamiento de servicios.
Sobre el porqué 2026 se perfila como el año de la IA agéntica, Purón recordó que 2023 y 2024estuvo dominada por pilotos de IA generativa, mientras que el año que está por concluir esos pilotos empezaron a convertirse en usos concretos dentro de las empresas.
La clave de ese crecimiento será la capacidad para multiplicar el impacto del talento humano. Un vendedor que antes atendía a diez clientes, ahora podrá atender cien. Áreas enteras, especialmente de administración y procesos repetitivos, podrán reenfocar su tiempo hacia actividades de mayor valor. Lo mismo ocurrirá en manufactura, salud, servicios financieros, comercio electrónico y medios.
El mayor potencial de los agentes radica en permitir que las empresas se concentren nuevamente en su negocio central, mientras estas herramientas asumen tareas que consumen tiempo pero no generan diferenciación competitiva
Pero su mayor potencial radica en algo más profundo: la posibilidad de que las empresas se concentren nuevamente en su negocio central, mientras los agentes absorben tareas que hoy consumen tiempo pero no generan diferenciación competitiva.
Los directivos de AWS voceros coinciden en que, en adelante, la pregunta para las empresas ya no es cuándo adoptarán la IA, sino si ya la adoptaron y, especialmente, si la están adoptando de forma segura. Porque los agentes, con todas sus capacidades, amplifican tanto el valor como los riesgos.
En esa línea, Puron concluyó que la oportunidad no será uniforme ya que cada empresa deberá decidir dónde tiene sentido desplegar agentes, qué procesos son repetitivos, cuáles tienen bajo riesgo y dónde existe suficiente impacto como para que la inversión se justifique.
Para AWS, marca el inicio de una nueva fase de la inteligencia artificial: una en la que la colaboración entre humanos y software dejará de ser lineal para convertirse en un proceso autónomo, conversacional y orientado a resultados medibles.