Alta costura, entre la polémica y la sofisticación
Las marcas de lujo internacionales presentaron lo más reciente de sus creaciones de moda con la disyuntiva entre lo hecho a mano y la manufactura China
El experto habla de la forma en la que los diseñadores retomaron como inspiración la silueta humana, como un lienzo donde se plasma la obra del artista.
La polémica de los corazones de Dalí
“Con su dramatismo habitual, abrió la semana con siluetas escultóricas, motivos religiosos y un corazón metálico en el centro de todo. Cardi B destacó entre las invitadas con un look que incluía un cuervo vivo y la teatralidad quedó servida.
Confecciona en el fondo del mar
La arquitectura de Georges Hobeika
Por otro lado, la neutralidad de Chanel fue el preludio de un cambio tan esperado como preocupante para los expertos de la industria internacional.
Hobeika cerró el día con una narrativa visual del duelo al oro: pliegues, estructuras, volumen contenido
En espera de la renovación
Contábamos las horas para conocer la propuesta de Martens que habría de llenar el hueco que dejó John Galliano
En la pasarela aparecieron diseños con plumas, algunos destacando la sensualidad con texturas brillantes, además de abrigos sastre confeccionados en un estilo renacentista con estampados de aves de caza.
Los vestidos de noche fueron confeccionados en crepé y seda con acabados de nubes de encaje que dejaron ver la habilidad de su creador para el drapeado, también destacaron tejidos interiores en forros de gran calidad.
La esperada aparición de un nuevo creador para la casa Maison Margiela fue el tema principal en uno de los días más concurridos del evento
Y Germanier, la voz más joven, cerró la semana con una declaración sobre el lujo reciclado: lentejuelas reutilizadas, siluetas contenidas y un discurso que no disfraza su verdad.
La sombra de la manufactura china
Gran polémica se ha desatado en los últimos días sobre los procesos de manufactura de los productos de las grandes casas de moda internacionales, que se ha comprobado que son de origen chino y que son vendidos a precios incosteables.
Luego del robo de 12 toneladas de KitKat, varias marcas, y hasta cuentas oficiales dentro de gobiernos, aprovecharon la ola en redes para tomar con humor le atraco
Legalmente, el título Haute Couture, sólo puede usarse por aquellas casas aprobadas por la Chambre Syndicale / Foto: Reuters
La Alta Costura no es una categoría, es una declaración de origen. Legalmente, el título Haute Couture, sólo puede usarse por aquellas casas aprobadas por la Chambre Syndicale, bajo criterios tan estrictos como poéticos: prendas hechas a mano en París, creadas a la medida de clientas privadas, con personal dedicado a tiempo completo en ateliers parisinos. Es decir, no es simplemente lujo: es un sistema protegido por ley, una práctica que une arte, artesanía y permanencia.
Así lo explica en entrevista con El Sol de México el stylist y especialista en moda Ángel Vázquez, quien realiza un análisis de las tendencias presentadas en la Semana de la Alta Costura de París, que se llevó a cabo del 7 al 10 de julio presentando las colecciones para otoño-invierno 2025-2026.
“Esta semana, la Alta Costura entregó una edición cargada de simbolismos: fue la última colección de Chanel bajo la dirección del estudio interno, mientras la maison espera el debut del diseñador francobelga Matthieu Blazy, recién elegido por la casa francesa.
“Fue también la semana donde el cuerpo se volvió territorio biológico en la propuesta de Iris van Herpen, donde la controversia volvió a rozar a Schiaparelli, y donde el front row habló español y de manera fuerte, por la presencia de la cantante mexicana Danna y la colombiana Karol G”, narra Vázquez.
Bajo los preceptos de Elsa Schiaparelli, fundadora de la marca homónima, inspirados en el surrealismo, el diseñador de origen estadounidense Daniel Roseberry creó piezas con las rindió tributo a diseños icónicos extraídos del archivo de la casa italiana.
“La controversial rapera compartió el front row con Karol G y Dua Lipa. Sin embargo, una sombra de controversia se posó en redes: la diseñadora mexicana Grecia Soto, reconocida por su trabajo de alta tecnología biomimética desde 2018, fue señalada por varios medios como ‘referencia’ al coincidir una de sus creaciones con la pieza central del desfile de Roseberry: ‘un corazón mecánico’ que late a partir de sensores microelectrónicos, el cual presentaba similitudes con el que aparece en un vestido creado por Soto.
Ambas piezas inspiradas en El corazón real (1953), una pieza creada por Dalí (gran amigo de Elsa Schiaparelli) repleto de rubíes, zafiros, esmeraldas, aguamarinas, peridotos, granates, amatistas, diamantes y perlas con un mecanismo que simula el latido de un corazón vivo. Sin acusaciones oficiales, pero con ecos incómodos, la pregunta quedó suspendida: ¿es inspiración o apropiación?”, dice el experto.
Las colecciones para otoño-invierno 2025-2026 se presentaron esta semana en París / EFE
La diseñadora de origen belga Iris Van Herpen, reconocida por sus presentaciones llenas de sofisticación y extravagancia a partir del uso de la tecnología a partir de recursos tecnológicos y la experimentación de nuevos materiales, sorprendió de nuevo con una espectacular pasarela con rayos láser.
“Su colección fue un hito: presentó una pieza construida con más de 125 millones de microalgas bioluminiscentes, capaces de reaccionar al movimiento del cuerpo y emitir luz orgánica. No fue espectáculo: fue ciencia hecha indumentaria. La mexicana Danna, musa latina silenciosa y potente, asistió enfundada en una pieza transparente que parecía nacer de su piel. En tiempos de exceso escenográfico, Van Herpen recordó que la vanguardia no grita, respira”.
Los vestidos de gran gala del libanés Georges Hobeika, creador de la firma Ashi Studio, siempre son de lo más destacado de la semana, por lo complejo de su confección y por resaltar la funcionalidad en cada trazo tanto en el concepto de atuendos nupciales como para ocasiones especiales.
“Hobeika cerró el día con una narrativa visual del duelo al oro: pliegues, estructuras, volumen contenido. Ashi Studio, sorprendió con su enfoque arquitectónico: mangas escultóricas, siluetas envolventes y detalles como pétalos metálicos que rompían con la suavidad tradicional del atelier libanés.
“La casa de Alta Costura, presentó una colección sin nombre, sin excesos, que igual pudo ser presentada en 1999 o 2026, con muy poca propuesta con la justificación eterna… el ‘estilo de la casa’. Y, quizás por eso, una vez más resalta que símbolos de la casa mantienen su permanencia entre sus clientes.
“Cabe destacar que esta fue la última colección desarrollada por el estudio interno de la maison, antes de que Matthieu Blazy asuma la dirección creativa. Una propuesta contenida que miró hacia los códigos históricos, textura tweed, capelinas (sombrero de ala ancha), abrigos estructurados, con la serenidad de quien entiende que el legado no necesita ruido, sólo continuidad”.
Esta es una creación de la diseñadora Iris van Herpen como parte de su colección de Alta Costura Otoño/Invierno 2025-2026 / Foto: Reuters
De acuerdo con el especialista, “el diseñador Demna Gvasalia firmó finalmente su última colección para Balenciaga (y como dijo Cristóbal desde la eternidad ’Gracias… pero ya había sido suficiente’) con una propuesta íntima y contenida. Con la veracruzana Salma Hayek entre los invitados masivos y con Kim Kardashian en el line up de ‘modelos’.
“Una colección que destaca por la estructura, sastrería y el eco de Cristóbal. Un regreso al silencio desde el exceso y el adiós de uno de los directores creativos más controversiales. Esperamos con ansias el reinado de Pierpaolo Piccioli”.
La esperada aparición de un nuevo creador para la casa Maison Margiela, fue el tema principal en uno de los días más concurridos de la sede del evento. “El debut couture de Glenn Martens para Maison Margiela fue un manifiesto visual. Contábamos las horas para conocer la propuesta de Martens que habría de llenar el hueco que dejó John Galliano. Una colección de narrativas fragmentadas, cuerpos deconstruidos, tejidos que parecían cuerpos vivos y de tipo alienígena; no buscó cautivar: buscó perturbar. Y lo logró”.
El último día fue un suspiro, “un recordatorio de que la Alta Costura también vive en el gesto mínimo. Aelis abrió con ligereza casi espiritual. Peet Dullaert propuso un tailoring que parecía flotar entre la piel y el aire. Adeline André, fiel a su visión, desfiló geometrías blandas con la gracia de quien no necesita demostrar nada.
“Mientras los desfiles se sucedían con precisión, otra conversación comenzaba a ganar volumen: la creciente subcontratación de manufactura en China por parte de algunas casas de lujo, que luego ensamblan o finalizan las prendas en Francia para poder etiquetarlas como ‘Made in France’ o incluso ‘Haute Couture’.
“Entonces, ¿dónde queda el valor real? ¿Cómo se justifica un vestido de 80 mil euros si su origen se fragmenta entre fábricas anónimas y etiquetas doradas? En tiempos donde la autenticidad no es una opción sino una exigencia, esta polémica expone las grietas de una industria que aún debe decidir si quiere seguir teniendo un romance con el arte… o dejar claro de una vez por todas que sólo es negocio.
En el caso de la Alta Costura, esta práctica no sólo resulta ambigua: contraviene el espíritu del sistema. Porque si bien la ley permite cierto margen, la esencia de la Haute Couture, tiempo, manos, lugar, se diluye cuando las costuras principales se producen a miles de kilómetros, lejos del savoir-faire que se presume”, concluye Ángel Vázquez.