Adopta tu propio nido y contribuye a la preservación de la tortuga
Sé testigo de la liberación de tortugas hacia el océano, una experiencia única
TortuFest, una tradición ya arraigada entre la población de El Habillal
Autobús, auto particular y avión, opciones para llegar a El Habillal
Desde la cabecera municipal, el recorrido hacia la tenencia es de 30 minutos, más o menos, en los que la playa será la única vista que verá durante tu trayecto; o también por menos de 20 pesos puedes viajar en transporte público.
También desde la Terminal de Autobuses de Morelia (TAM) varias líneas de transporte realizan el recorrido hacia Lázaro Cárdenas, los precios de los boletos cambian dependiendo de las tarifas que maneje cada empresa aunque el precio mínimo es de 700 pesos.
Entrada principal al Campamento Tortuguero El Habillal / Foto: Cuitláhuac Guerrero / El Sol de Morelia
Apesar de las amenazas que por años han puesto en riesgo a la tortuga marina —como la caza furtiva, el saqueo de sus nidos y la destrucción de su hábitat—, en la cálida y generosa Costa Michoacana existe un rincón que mantiene viva la esperanza: el Campamento Tortuguero de El Habillal, en el municipio de Lázaro Cárdenas. Este santuario natural no solo protege a estas especies en peligro, sino que abre sus puertas a los visitantes que desean vivir de cerca una experiencia transformadora, donde el turismo se une con la conservación en un escenario de playas vírgenes y compromiso ambiental.
Enclavada a unos 30 minutos de la cabecera municipal de Lázaro Cárdenas y a aproximadamente cuatro horas de la ciudad de Morelia, la tenencia de El Habillal ha apostado, desde hace más de quince años, por la protección de tres majestuosas especies: la tortuga golfina, la tortuga laúd y la tortuga negra. Su llegada en distintas épocas del año convierte este rincón costero no solo en un destino turístico de gran belleza natural, sino también en un espacio de aprendizaje y reflexión sobre la importancia de cuidar nuestro entorno.
Para quienes buscan una experiencia única en contacto con la naturaleza, el litoral michoacano ofrece uno de los espectáculos más impresionantes del Pacífico mexicano: el arribo de tortugas marinas. De acuerdo con la Secretaría de Turismo de Michoacán (Sectur), cada especie tiene su propia temporada para salir del mar, cavar nidos y depositar sus huevos en la arena. La tortuga golfina llega entre junio y diciembre, la negra entre octubre y diciembre, y la majestuosa tortuga laúd entre diciembre y marzo. Asistir a este ritual natural no solo deja huella en la memoria, sino también en el corazón, al conectar al visitante con la importancia de preservar esta maravilla ecológica.
El arribo de las tortugas marinas a las playas de El Habillal se ha convertido en un imán para los viajeros que buscan algo más que un destino: una vivencia significativa. Este santuario no solo atrae a los amantes de la naturaleza y del ecoturismo, sino que también invita a reflexionar sobre la importancia de respetar y proteger la vida silvestre. Quienes lo visitan no solo conocen un lugar emblemático del litoral michoacano, sino que también se llevan consigo una nueva conciencia sobre la preservación de la fauna y su entorno natural.
Atardecer en la playa que colinda con la tenencia de El Habillal / Foto: Cuitláhuac Guerrero / El Sol de Morelia
Vivir la experiencia de apadrinar un nido en El Habillal no solo conecta al visitante con la magia del ciclo de la vida, sino que lo convierte en un guardián activo de una especie en peligro. Una forma memorable y significativa de dejar huella... en la arena y en la historia de la conservación.
Ser parte de esta noble causa es más sencillo de lo que parece. Con una aportación económica —una cuota de recuperación simbólica— cualquier visitante puede apadrinar un nido de tortuga marina. Esta contribución permite al Campamento Tortuguero de El Habillal continuar con su valiosa labor de conservación. Una vez realizado el donativo, ese pequeño rincón de arena será tuyo: un gesto significativo que deja huella en la vida de una especie en peligro y en tu propia experiencia como viajero comprometido.
Huevos de tortuga son reubicados al Campamento Tortuguero El Habillal / Javier Guerrero / El Sol de Morelia
Una vez realizada tu donación, el nido que adoptaste será cuidadosamente resguardado por los expertos ambientales del campamento y la comunidad local, quienes lo vigilarán durante todo el proceso de incubación, que puede durar entre 45 y 90 días. Durante ese tiempo, estarás en contacto con ellos y recibirás noticias del desarrollo hasta el gran día: la liberación de las crías, un momento inolvidable al que podrás asistir y vivir en primera fila. Ser testigo de este acto de vida frente al mar es una experiencia que deja una profunda huella en el corazón.
Y si por alguna razón no puedes estar presente el día de la liberación, no te preocupes: los encargados del campamento se encargarán de grabar el emotivo momento y realizar una transmisión en vivo a través de sus redes sociales, como Facebook. Así podrás observar desde donde estés los primeros aleteos de tus tortugas rumbo al mar abierto. Además, todo el material audiovisual será compartido directamente contigo vía WhatsApp, para que no te pierdas ningún detalle de esta experiencia que trasciende fronteras.
Antes de iniciar la actividad, se ofrecerá una explicación completa sobre el ciclo biológico de las tortugas y la importancia de proteger los ecosistemas marinos. Estas experiencias están diseñadas para todas las edades, incluyendo a los más pequeños, con el objetivo de sembrar desde temprano la semilla del respeto y cuidado hacia la naturaleza. Participar en este recorrido es mucho más que una visita; es una oportunidad para aprender, sensibilizarse y convertirse en un verdadero guardián del mar.
Tras el desove en las playas de Michoacán, los huevos son trasladados cuidadosamente al Campamento Tortuguero de El Habillal, un refugio seguro donde las crías reciben protección constante contra depredadores, condiciones climáticas extremas y la actividad humana. Tras el nacimiento, en cuestión de horas estas pequeñas tortugas se adaptan a su nuevo mundo fuera del huevo, enfrentando las temperaturas y el terreno por primera vez. Acompañado por especialistas, tendrás la oportunidad única de participar en su liberación, un momento cargado de emoción y magia al ver cómo estas crías aletean con fuerza hacia el vasto océano. Sin duda, una experiencia que quedará grabada en tu memoria y en tu corazón.
Este delicado proceso se realiza con el máximo cuidado y siempre utilizando guantes especiales, para evitar el contacto directo que podría transmitir bacterias a las tortugas. Así, se garantiza que su calidad de vida sea óptima y que aumente su tasa de supervivencia, contribuyendo de manera significativa a la repoblación de los mares. Una muestra clara de cómo el turismo responsable puede convertirse en un aliado clave para la conservación de la naturaleza.
Tortuga recién nacida lista para entrar a la espuma del mar / Javier Guerrero / El Sol de Morelia
Desde 2022, El Habillal ha encontrado una forma única de hacer aún más especial la visita a las playas michoacanas: la creación del TortuFest, un evento anual que se celebra entre noviembre y diciembre. Esta festival se ha convertido en una tradición que reúne a turistas, comunidades locales y amantes de la naturaleza para celebrar y aprender sobre estos fascinantes seres marinos, en un ambiente lleno de cultura, conciencia ambiental y experiencias inolvidables, tanto para vivir en familia como en pareja o simplemente con amigos.
Durante el TortuFest, se realizan talleres, conferencias y diversas actividades diseñadas para que los asistentes conozcan en profundidad los desafíos que enfrentan las tortugas marinas en sus largos recorridos por los océanos del mundo. Además, se comparte la historia de El Habillal, un santuario reconocido internacionalmente, incluso por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que hoy se posiciona como un referente global en conservación y turismo responsable.
Paralelamente al TortuFest, se llevan a cabo actividades culturales y gastronómicas que se extienden durante los cerca de dos días que dura el evento. Estas experiencias permiten que la comunidad local participe activamente en la difusión del cuidado ambiental, mientras visitantes y habitantes disfrutan de tradiciones vivas. Además, El Habillal ha ganado reconocimiento por su tradicional Festival del Pan y la Empanada de la Costa, que en 2025 celebrará su cuarta edición, ofreciendo una deliciosa variedad de sabores que reflejan la riqueza culinaria de Michoacán y el gusto de sus habitantes, haciendo de esta región un destino integral para el turismo consciente.
Tortugas marinas saliendo del nido antes de emprender su camino al mar / Javier Guerrero / El Sol de Morelia
Para llegar a El Habillal, el trayecto puede realizarse desde la capital michoacana por la Autopista Siglo XXI que conecta con el Puerto de Lázaro Cárdenas, la distancia aproximada es de al menos 330 kilómetros y un tiempo estimado de cerca de cuatro horas, en donde verás el cambio de paisaje de bosque a tropical.
Para arribar a la Región Costa, es necesario pasar por seis casetas de peaje en las que gastarás 710 pesos, tentativamente. Estas son Chapultepec con un costo de 76 pesos, Zirahuén de 121, Taretan de 78, Las Cañas de 144 y Feliciano de 213. Al finalizar estarás en Lázaro Cárdenas.
Si lo tuyo es algo más rápido, recientemente anunció un vuelo que parte desde el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), de Ciudad de México, haciendo escala en la ciudad de Uruapan y con destino final en el municipio costero. Lo que fortalece la conectividad aérea. Este empezó a operar apenas el pasado 7 de abril.
Letrero indica la entrada al Campamento Tortuguero El Habillal / Javier Guerrero / El Sol de Morelia