Curanderos... / Todo niño ve su futuro en forma de sueños y anhelos
No importa lo que vivimos cuando fuimos niños, podemos cambiar la estrategia de cómo tratar a los pequeños con los que crucemos en nuestra vida, por ello escribí las siguientes letras:
Hoy me perdono por no saber cuidar a ese niño que llevo en mi, que se fue al ignorarlo porque mis problemas eran de grandes, porque ya no jugaba con él, ni le compraba helados, se aburrió conmigo al ver cómo se abría el paraguas en lugar de pisar charcos.
Prometo darle más atención. Abrazarle y buscar que tenga más el amor que necesita, quisiera borrar ese grito de: ¡no te quiero! a mi madre y mi padre, o cualquier daño que haya hecho mientras crecía, pero… no puedo
Gracias Dios por no hacerme olvidar a ese infante que le prometí volar.
Incluso, cuando me iba a aventar con paracaídas me animó: ¡órale es nuestro sueño! Tan grandote y tan miedoso.
Quizá por eso soñé con ser rico, para ayudar a los pobres… pero mi abuelita me dijo que ser rico no es tener dinero, sino vivir rodeado de amor y servir a los demás, ella partió siendo rica.
Hoy te pido Señor, si no es mucha avaricia, déjame jugar con mi niño interior más seguido y si es posible apoyar a quienes lo necesiten multiplicando voluntades .
Porque acuérdate que tú también fuiste niño…
Por ello, a cuidar a la infancia y nosotros a recordar qué le gustaría a nuestro niño interior y ocasionalmente consentirlo acercándolo a ese gustito o esa actividad que le gustaría hacer.
















