TERROR.- Guachochi vivió esta semana una jornada violenta que quedará marcada en la memoria colectiva de su gente. No es la primera vez que las balas rompen la calma del llamado “Corazón de la Sierra Tarahumara”, pero en esta ocasión, el estruendo fue más largo, más violento y más descarado. Balaceras en varios puntos del municipio, un vehículo incendiado en plena vía pública y solamente un arma sin uso, cargadores y cientos de casquillos percutidos fue lo asegurado.
SEGURIDAD.- Quienes viven ahí saben que cuando las ráfagas suenan por minutos, lo que viene después es el miedo durante días de encierro, incertidumbre y rezos silenciosos. Lo más alarmante no fue la violencia en sí, sino el momento en que ocurrió, justo cuando elementos del Ejército Mexicano y la Guardia Nacional habían sido desplegados al municipio vecino de Guadalupe y Calvo para garantizar la seguridad de la visita presidencial de Claudia Sheinbaum. Con la fuerza federal concentrada en un acto político, Guachochi quedó en manos de criminales y estos lo aprovecharon.
ATAQUES.- El mapa del crimen en Guachochi es complejo, pero en las últimas semanas, las autoridades han ido clarificando una dinámica de guerra a tres bandas que hasta antes pertenecían a un mismo grupo, sin embargo, todo terminó cuando Melquiades Díaz Meza "El Chapo Calín", fue asesinado en junio del 2023 durante una emboscada.
PALAPAS.- Por un lado, está Guadalupe L. V., alias "El Palapas", un viejo conocido que recientemente salió de prisión y ha buscado retomar control sobre las actividades ilícitas de la región, principalmente el cobro de piso, la tala clandestina y el trasiego de droga. Su estructura —fragmentada durante su encierro— busca reagruparse y consolidarse con fuego y miedo, aunque ya no desde el Cártel de Sinaloa sino del de Juárez.
REYES.- Del otro lado está la fracción que responde a Reyes C. G., alias "El Reyes", quien a pesar de haber sido detenido el año pasado dejó un aparato criminal bien aceitado que sigue en disputa. Este grupo, con fuerte arraigo en comunidades de la sierra, no está dispuesto a ceder territorio fácilmente y por ello se han dado una serie de enfrentamientos armados.
CHEYENNE.- El tercero en discordia y al cual según investigaciones de autoridades se le atribuye ser el responsable directo de los hechos violentos más recientes, es el de Alberto H. P., "El Cheyenne". Este grupo originario de Placeres en Guadalupe y Calvo ha sabido leer la fractura entre "El Palapas" y "El Reyes" y está decidido a ocupar los espacios que ambos han debilitado. Según fuentes de seguridad, los recientes hechos de violencia habrían sido su carta de presentación para sembrar terror y ganar ventaja.
TEMOR.- Así está la cosa en Guachochi, convertido en tablero de guerra por tres piezas criminales que se disputan vidas, caminos y montes, sin que se logre establecer un orden real. Los habitantes han aprendido a identificar a cada grupo por sus códigos, a intuir cuándo quedarse en casa, cuándo salir, cuándo callar. Viven con miedo porque saben que en esta guerra no hay reglas y cualquier civil puede quedar atrapado en medio del fuego cruzado.
LLAMADO.- El alcalde José Yáñez Ronquillo expresó su preocupación ante la creciente inseguridad en el municipio, destacando que la comunidad está cansada de vivir bajo constantes amenazas y hechos violentos, por lo que hizo un llamado a la población para mantener la calma y confiar en las autoridades a las cuales les pidió una coordinación entre los tres niveles de gobierno para atender la situación y garantizar la seguridad.
OBISPO.- El obispo de la Diócesis de la Tarahumara, Juan Manuel González Sandoval, también condenó enérgicamente la violencia afirmando que no es posible acostumbrarse a vivir entre balas y aceptar como normal lo que es contrario a la dignidad humana.
CARTA.- En una carta pastoral, el líder religioso también instó a las autoridades de los tres niveles de gobierno a restaurar la paz y el orden en el municipio, y a actuar con verdad y justicia para atender el clamor de un pueblo que desea vivir en paz. Recordó que “aunque la noche parezca oscura, no se debe olvidar que somos hijos de la luz, y que la esperanza no es ingenuidad, sino una decisión firme de seguir creyendo en la fuerza del bien, de la verdad y del amor”.
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PLAN.- La visita de la presidenta Claudia Sheinbaum a Baborigame, Guadalupe y Calvo, en el llamado "Triángulo Dorado", no fue solamente histórica por ser la primera vez que una jefa del Ejecutivo federal pisa esta tierra, sino que se trató de un acto simbólico de justicia largamente postergada.
TIERRAS.- Encabezando el Plan de Justicia para la Sierra Tarahumara, Sheinbaum entregó más de 800 hectáreas a comunidades rarámuri y ódami, marcando un parteaguas en la lucha por los derechos territoriales de los pueblos originarios. Pero el verdadero eco de esta visita estuvo en las demandas que los propios habitantes pusieron sobre la mesa.
PETICIONES.- Un hospital digno para Baborigame, brigadas de salud permanentes, medicamentos, cuidado del bosque y del agua, electrificación y una carretera que conecte a Guachochi con Guadalupe y Calvo. No es una lista de deseos, esto es una agenda de vida para una región que ha sobrevivido al abandono, al crimen y a la marginación.
POSITIVA.- La respuesta de la presidenta no fue evasiva, pues encomendó a cada respectivo funcionario federal dar seguimiento puntual y, más aún lanzó un compromiso inédito de llevar la carrera de enfermería a la sierra y asegurar que quienes egresen se queden ahí a servir.