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La parralense Aurora Reyes es considerada la primer muralista de México. / Foto: Abraham Holguín / El Sol de Parral
Quince figuras hiperrealistas de poliresina son el principal atractivo del Museo de Historia Regional del Parral, un espacio que alberga la Casa Griensen y donde personajes que trascendieron más allá de lo local,como el alférez real Juan Rangel de Biesma, el jefe revolucionario Pancho Villa y la primera muralista mexicana Aurora Reyes, son los encargados de conducir a los turistas por un viaje que abarca más de 300 años, desde la colonización española hasta el México contemporáneo.
La Casa Griensen no solo destaca por su imponente presenciaarquitectónica, sino por su capacidad de adaptarse a las distintas etapas históricas de Parral. Desde su origen como casa habitación, el inmueble ha sido cuartel, escuela en varias ocasiones, templo masónico, oficina federal, salón de baile, sede de Correos de México, Presidencia Municipal, museo temporal y templo cristiano, lo que la convierte en un espacio que ha acompañado la transformación social y política de la ciudad a lo largo de más de un siglo.
El edificio fue mandado construir por José Griensen Zambrano en 1901 y concluido en 1905, bajo la dirección del constructor Isaac L. Ceballos. Griensen, quien trabajó desde joven en la empresa minera “La Palmilla”, contrajo matrimonio con Rebeca Alverdi Reyna ese mismo año, estableciendo en la residencia el hogar familiar junto a su hija Elvira. Tras su fallecimiento en 1913, la casa continuó habitada por su esposa e hija hasta 1917, cerrando así la primera etapa de vida del inmueble.
Dentro de la historia familiar destaca Elisa Griensen, hermana de José, reconocida por su participación como civil durante la expedición punitiva de 1916, cuando enfrentó al ejército de Estados Unidos en Parral. Este antecedente vincula la casa no solo con la vida privada de una familia influyente, sino con episodios clave de la historia nacional que marcaron la identidad de la región.
Linda Helú Atta, madre del empresario Carlos Slim Helú. / Foto: Abraham Holguín / El Sol de Parral
Desde el punto de vista arquitectónico, la Casa Griensen es una muestra representativa del estilo art nouveau o arte nuevo, predominante a inicios del siglo XX. Este estilo se manifiesta principalmente en la herrería ornamental, los detalles decorativos y la composición estética del inmueble, que combina además influencias neoclásicas, platerescas y mudéjares, propias de las corrientes eclécticas del siglo XIX que aún persistían en la época.
La fachada, diseñada de manera simétrica, destaca por su ornamentación en cantera, un medallón con las iniciales “JG” y el año de construcción, así como un balcón central de tres fases estilo veneciano sostenido por columnas de mármol negro jaspeado. El conjunto se complementa con una cenefa tipo greca y detalles finamente labrados que reflejan la destreza de los canteros y el nivel técnico alcanzado durante el Porfiriato.
En el interior, la casa responde a la tipología de patio central, característica de la tradición hispánica. Este espacio, actualmente cubierto, se encuentra rodeado por un pórtico con arcadas de hierro decoradas con motivos art nouveau. El vestíbulo, con techo abovedado y orificios circulares, conecta con los principales espacios de la finca mediante un arco de cantera que incorpora un doble arco suspendido, reforzado con elementos estructurales y ornamentales.
Uno de los elementos más destacados es la escalera principal, dividida en tres secciones, que combina mármol jaspeado y cantera, y culmina en un triple arco de inspiración árabe y gótica. La carpintería original, elaborada por ebanistas parralenses que también trabajaron en el Palacio Alvarado, así como los vitrales que aún se conservan, aportan un valor adicional al inmueble, consolidándolo como una pieza única en el estado de Chihuahua.
La calidad de los materiales utilizados en su construcción es otro de los aspectos que sobresalen. La piedra, de gran dureza, ha resistido el paso del tiempo y las condiciones climáticas, manteniendo sus filos y detalles prácticamente intactos. Este factor, sumado a la combinación de técnicas constructivas tradicionales como mampostería de piedra, adobe y aplanados de cal, evidencia el alto nivel de especialización de la época.
El diseño de la Casa Griensen responde a la tendencia art nouveau o arte nuevo. / Foto: Abraham Holguín / El Sol de Parral
Actualmente, la Casa Griensen alberga el Museo de Historia Regional de Parral, inaugurado el 17 de julio de 2017. Este espacio cultural tiene como eje central la exhibición de figuras hiperrealistas de personajes parralenses que han contribuido a posicionar a la ciudad en distintos ámbitos. Estas esculturas, elaboradas en poliresina por el Laboratorio Caronte Lab bajo la dirección del escultor César Cervera Obregón, destacan por su precisión y realismo, lo que permite a los visitantes tener una experiencia más cercana con la historia.
De acuerdo con Martín Márquez, director de museos de la Secretaría de Cultura del estado en Parral, estas figuras buscan generar un vínculo entre el público y el pasado. “Se trata de acercar la historia a las personas a través de representaciones que permitan dimensionar quiénes fueron estos personajes y cuál fue su impacto en la ciudad”, señaló.
Las figuras de cera pasaron por un proceso de investigación histórica. / Foto: Abraham Holguín / El Sol de Parral
Las figuras que actualmente se exhiben en el Museo de Historia Regional de Parral constituyen uno de los elementos más distintivos del recinto, no solo por su valor estético, sino por su capacidad de acercar la historia al público de una manera tangible. Elaboradas en poliresina por el Laboratorio Caronte Lab, bajo la dirección del maestro escultor César Cervera Obregón, en la Ciudad de México, estas piezas destacan por su nivel de detalle y realismo, resultado de un proceso que combina investigación histórica, modelado preciso y técnicas especializadas de acabado.
Cada figura representa a personajes que han marcado el desarrollo de Parral en distintos ámbitos, desde el militar y político hasta el cultural y educativo, permitiendo que los visitantes no solo conozcan sus nombres, sino también reconozcan sus rostros y dimensiones humanas. En conjunto, estas esculturas no solo complementan el discurso museográfico, sino que lo fortalecen al convertir la memoria en una experiencia visual directa, integrándose de manera orgánica con la arquitectura centenaria de la Casa Griensen. Así, el inmueble no solo resguarda historia en sus muros, sino que la proyecta a través de estas representaciones, consolidándose como un espacio donde pasado y presente dialogan y donde la identidad de Parral encuentra una forma concreta de permanecer y ser transmitida, aun con las limitaciones de acceso que actualmente presenta el museo.
Las figuras están hechas de poliresina. / Foto: Abraham Holguín / El Sol de Parral
Entre las figuras exhibidas se encuentran personajes clave como el fundador de Parral, el alférez Juan Rangel de Biesma, así como los generales Francisco Villa, Maclovio Herrera y Guillermo Baca Ronquillo. También destacan figuras del ámbito cultural y educativo como Aurora Reyes y Nelly Campobello, además de la empresaria Linda Helú Atta, conformando un conjunto que refleja distintas etapas del desarrollo histórico y social de la región.
El museo cuenta con once salas en las que se abordan temas como la génesis de la ciudad, su desarrollo minero, el México independiente, la intervención francesa, la Reforma, el Porfiriato, la Revolución y la época moderna. Entre los elementos exhibidos se encuentran minerales de la región, óleos de los fundos de la mina La Prieta, mapas históricos como el del Camino de Tierra Adentro y fotografías de época que enriquecen la narrativa museográfica.
Además de su función expositiva, el recinto ha sido utilizado para diversas actividades culturales, como visitas guiadas, conciertos, conferencias, talleres de teatro, música y lectura, concursos de arte y presentaciones editoriales, consolidándose como un espacio dinámico dentro de la vida cultural de Parral.
El Laboratorio Caronte Lab fue el encargado de dar vida a estas piezas. / Foto: Abraham Holguín / El Sol de Parral
Sin embargo, uno de los aspectos que limita su alcance es que el museo únicamente abre sus puertas durante periodos vacacionales, lo que restringe el acceso continuo de la población local y visitantes interesados en conocer este patrimonio histórico. Esta condición ha sido señalada como un área de oportunidad para ampliar la difusión y el aprovechamiento del recinto.
La Casa Griensen, como pieza arquitectónica y espacio museístico, representa un punto de encuentro entre el pasado y el presente. Su capacidad para albergar las figuras que narran la historia de Parral la convierte en un referente cultural que no solo preserva la memoria, sino que también la proyecta hacia nuevas generaciones.
A más de un siglo de su construcción, el inmueble continúa siendo testigo de la evolución de Parral, ahora desde su papel como museo. Las figuras que resguarda no solo representan personajes, sino también momentos clave de la historia local, consolidando a la Casa Griensen como un símbolo de identidad y patrimonio que, aunque con acceso limitado, sigue vigente en la vida cultural de la ciudad.