Código Houdini: ¿Cuál es la frase secreta que el ilusionista usaría para “volver de entre los muertos”?
Luego de haber dedicado parte de su vida a desmentir el espiritismo, Harry Houdini dejó una última prueba para los videntes y médiums: Un código que solo su mujer conocía y que él daría después de muerto
El escritor desmenuza en su nuevo libro las hazañas de los mundiales, los sobornos, los negocios ilícitos y la violencia deportiva, sin dejar de lado el crecimiento del futbol femenil, en el contexto de un mundial marcado por tensiones políticas y sociales
La Iglesia Católica indica que las personas de 14 a 59 años no deben comer carne, excepto quienes están enfermas; la tradición se puede intercambiar por otras abstinencias
La necesidad de entretenimiento por parte de la sociedad de la alta alcurnia le dio a las autoridades de la Nueva España la oportunidad de crear un teatro principal
Harry Houdini falleció el 31 de octubre de 1926. Algunos dicen que fue como consecuencia de dos puñetazos dados en el estómago por un estudiante universitario. / Foto: Facebook / @Parralenses alrededor del mundo
Erik Weisz, mejor conocido como Harry Houdini, el mago más famoso de todos los tiempos, retorna cada 31 de octubre en vísperas de “Halloween”, al ser llamado por médiums y videntes alrededor del planeta que intentan contactarlo para obtener el famoso “Código Houdini”, una clave que él le daría a su esposa Bess después de muerto a través de un médium como una forma de confirmar o desmentir la existencia de los espíritus.
Lejos de ser fanático del espíritismo, Harry Houdini despreciaba esta ciencia nacida en el siglo XIX, fundada y estudiada por Allan Kardec, ya que aseguraba ser una completa farsa y dedicó sus últimos años para intentar desmentirla obsequiando conferencias y giras para mostrar pruebas contundentes contra los espiritistas.
El mago, nacido en Budapest en 1874, llegó a Estados Unidos donde quedó prendado de la magia luego de un espectáculo que vio a los nueve años. Desde entonces su afición por el escapismo se convirtió en una enorme pasión que cultivó para recreación del público, el cual asistía para observar sus audacias; estas iban desde colgarse de los techos de enormes rascacielos cabeza abajo usando una camisa de fuerza, hasta ser lanzado al mar encerrado en una caja fuerte. Harry Houdini era temerario y parecía que nada podía detener sus grandes hazañas.
Sin embargo, al igual que cualquier humano, no era inmune a la muerte ni sus efectos colaterales. En 1813 falleció su madre, Cecilia Steiner, y es por ella que se acerca a los círculos espiritistas. En estos encuentros conoce a Sir Arthur Conan Doyle autor de “Sherlock Holmes”, quien aseguraba contactar a su hijo fallecido durante la Primera Guerra Mundial en las sesiones de espiritismo.
Harry Houdini se mostraba escéptico, y su escepticismo se convirtió en negación cuando una médium al “contactar” a su madre le dijo que esta mandó un mensaje en inglés para él, siendo que Cecilia Steiner solo hablaba alemán, húngaro y yiddish. Este hecho hizo que Houdini se alejara por completo del espiritismo, creando una cruzada contra los defensores de aquella pseudociencia, arremetiendo incluso contra Sir Arthur Conan Doyle, quien habría sido cercano a él.
Ante este escépticismo marcado por la “farsa” y la decepción que sentía, Harry Houdini acordó con su esposa Beatrice Houdini un pacto para después de su muerte. Este consistía en la creación de un código que solo Beatrice conocería, el cual constaba de diez palabras. Una vez que él muriera, los médiums que quisieran contactar a Harry Houdini debían darle el código a Beatrice para probar que el espiritismo era real y que existía algo después de la muerte.
Luego de su fallecimiento por apendicitis el 31 de octubre de 1926, Beatrice tuvo un sinfin de sesiones espiritistas con distintas personalidades; sin embargo, ninguna pudo darle el código que habían acordado Harry y ella, el cual era: “Rosabelle-answer-tell-pray-answer-look-tell-answer-answer- tell”.
Fiel a su promesa, Beatrice Houdini aguardó la vuelta de su marido, pero luego de 10 años con problemas económicos, vicios y acosada por los médiums, Beatrice puso fin a la espera de Harry el 31 de octubre de 1936 en la terraza del hotel Knickerbocker de Hollywood, afirmando que como creencia personal, no pensaba que existieran los fantasmas ni los espíritus, por lo que no había forma de comunicarse con ellos.
Harry Houdini continúa siendo una leyenda aún en nuestros días; además de su arte escapista y lo temerario de sus actos que revolucionaron toda una generación, aún en las vísperas de Halloween se continúa invocándolo, esperando el anhelado Código Houdini por parte de su espíritu.