Entre vetas y memoria: San Francisco del Oro cumple 367 años de identidad viva
Fundado el 10 de julio de 1658 por el explorador Francisco Molina, el municipio celebra su legado como una de las comunidades más emblemáticas del sur de Chihuahua
La historia política del municipio está llena de nombres que marcaron época. Desde los años setenta a la actualidad, han desfilado alcaldes que dejaron huella tanto en la infraestructura como en la vida social del pueblo.
La Semana Santa ha estado acompañada de creencias populares que marcan el comportamiento, reflejando la convivencia entre tradiciones, valores y la vida moderna
Desde París hasta el Estadio Azteca, colectivos, artistas y activistas han convertido el arte urbano, las intervenciones simbólicas y los actos públicos en una forma de crítica contra los costos sociales, ambientales y territoriales que dejan los Mundiales
El jueves y viernes Santo forman parte de los días más importantes de la Semana Mayor al conmemorar los últimos momentos de Jesucristo y dando origen a diversas tradiciones
Cumple San Francisco del Oro 367 años de historia, minería y tradición / Foto: Isaac Molina/El Sol de Parral
San Francisco del Oro, uno de los municipios con mayor arraigo minero del estado de Chihuahua, cumple este 10 de julio367 años de su fundación. Fue un día como hoy, pero de 1658, cuando el explorador español Francisco Molina descubrió en estas tierras un yacimiento de oro que marcaría para siempre el destino de la región. Aquel hallazgo dio origen a una población, a una cultura forjada por el trabajo, el sacrificio y el brillo del mineral.
Con una altitud de 2,237 metros sobre el nivel del mar, San Francisco del Oro se levanta orgulloso en medio de la Sierra Madre Occidental. Su nombre está íntimamente ligado a la historia minera del estado y, pese a su tamaño, ha sabido mantenerse como un punto clave en la identidad del sur chihuahuense. Según el Censo del INEGI 2020, su población es de 5,004 habitantes, de los cuales el 50.4 % son mujeres y el 49.6 % hombres. La juventud es notable: los grupos de edad más numerosos van de los 0 a los 14 años.
Desde sus inicios, San Francisco del Oro ha girado en torno a la actividad minera. Hoy en día, dos minas siguen activas: La Mesa y Clarines, mientras que otras como Granadeña, Frisco y Sainas han cesado actividades, pero forman parte del legado histórico del municipio.
Además de su importancia económica, la minería ha definido el carácter de su gente. San Francisco del Oro ha sido cuna de generaciones de trabajadores de la mina, gambusinos, técnicos, ingenieros y licenciados que han llevado la riqueza del subsuelo chihuahuense a otras latitudes, pero siempre regresan a su tierra con orgullo.
A pesar de su vocación minera, San Francisco del Oro también presume de un entorno natural de gran valor. En su territorio se encuentra una reserva ecológica que abarca 150 hectáreas y alberga a 125 animales, entre ellos pumas, jaguares, panteras negras, venados, aves y un león africano. Esta Unidad de Manejo Ambiental, propiedad de la empresa minera Frisco, es un espacio abierto al público de manera gratuita, donde los habitantes del sur del estado pueden disfrutar de la naturaleza en un ambiente seguro y educativo.
Otra de las glorias de San Francisco del Oro es su legado deportivo. El equipo Frisco, fundado en 1936 como parte de la Liga de Béisbol de la IV Zona en Parral, se ha consolidado como el más ganador de la región, con un total de 22 campeonatos. Para muchos habitantes, el béisbol no es solo un pasatiempo, sino una pasión heredada por generaciones.
Los partidos del Frisco son verdaderas fiestas comunitarias, donde la afición se entrega con fervor y los triunfos se celebran como propios. La historia del equipo es también la historia de un pueblo que sabe luchar, perder y volver a levantarse.
Uno de los atractivos más emblemáticos que durante años detonó el interés turístico e histórico en San Francisco del Oro fue su famoso Tranvía Aéreo, conocido popularmente como “Las Canastillas”. Esta impresionante estructura metálica recorría varios kilómetros suspendida en el aire, transportando una tonelada de metal por viaje desde el sector de La Mesa hacia La Tinta, y de este lugar hasta la Planta de Beneficio, donde se realizaba la molienda del mineral. Para los visitantes, observar el ir y venir constante de las canastillas colgando sobre el paisaje montañoso era una experiencia única que ilustraba la magnitud y la ingeniería de la actividad minera. Para los habitantes, en cambio, era parte del paisaje cotidiano, símbolo del trabajo, el esfuerzo colectivo y el corazón industrial que mantenía viva a la comunidad.
Además de su cabecera municipal, San Francisco del Oro incluye comunidades como La Boquilla, San José de los Baylón, Paso de Molina y La Casita, donde aún se respira el aire rural y se conserva la memoria viva de los primeros pobladores. Estas comunidades contribuyen al tejido social del municipio y conservan tradiciones ancestrales, muchas de ellas ligadas a la agricultura y la vida comunitaria.
Hoy en día, dos minas siguen activas: La Mesa y Clarines, mientras que otras como Granadeña, Frisco y Sainas han cesado actividades / Foto: Isaac Molina/El Sol de Parral
El escudo de San Francisco del Oro es una representación simbólica de su historia, geografía, economía y valores. En él destaca la silueta de Francisco Molina, descubridor del mineral en 1656, como figura fundacional. Los rayos solares simbolizan la educación y el conocimiento; las montañas, el entorno natural del municipio. El templo sobre un castillo refleja la fe religiosa y su fortaleza en la comunidad.
Elementos como el casco minero y las canastillas de transporte de mineral hacen alusión directa a la minería, principal actividad económica. Las vías de comunicación representan el desarrollo y la conexión del pueblo con el exterior. La cabeza de ganado vacuno y las matas de maíz simbolizan la ganadería y la agricultura, respectivamente, pilares de la economía local. Todo esto se enmarca bajo el lema “Unidad, Hospitalidad y Trabajo”, que expresa los valores que definen la identidad del municipio.
Candelario Ureña Lozoya (1974–1977) fue uno de los primeros en impulsar obras de urbanización básica. Le siguieron Manuel Benjamín Guerrero Villa (1977–1980) y Enrique Armendáriz Noris (1980–1983), este último recordado por su cercanía con las comunidades rurales.
En los años ochenta, Bartolo Fidencio Acosta Mata (1983–1986) y Héctor Félix Espino (1986–1989) enfrentaron retos presupuestales en una etapa económica difícil. Manuel Álvaro Rodríguez Flores (1989–1992) y Arturo Huerta Luevano (1992–1995 y 1998–2001) dieron continuidad a proyectos de infraestructura y desarrollo urbano.
Gerardo Montoya Olivas (1995–1998), José Luis Castañón Quiñones (2001–2004), Porfirio Huerta Luevano (2004–2007) y Ricardo Rendón Corral (2007–2010) encabezaron administraciones que apostaron por la modernización del municipio.
En años recientes, Jesús Manuel Ramírez Alvarado (2010–2013), Rafael Montoya Villalobos (2013–2016), Jesús Enrique Pérez Barraza (2016–2018), Felipe Terrazas Gutiérrez (2018–2021) y nuevamente Arturo Huerta Luevano (2021–2024) enfrentaron desafíos como la migración, la crisis minera y la reactivación económica postpandemia. Actualmente, el gobierno está encabezado por Jorge Salcido Sáenz (2024–2027).
San Francisco del Oro cumple 367 años con una mezcla de nostalgia, orgullo y esperanza. La historia de este pueblo no está escrita solo en documentos, sino en los rostros de sus mineros, en los juegos de béisbol del Frisco, en los caminos de tierra que llevan a La Boquilla o a la caseta de la reserva natural.
Es un municipio que ha sabido reinventarse sin olvidar sus raíces. A pesar de los desafíos económicos, sociales y ambientales que enfrenta, su gente mantiene viva la esencia de una comunidad que nació del oro y que sigue brillando por su dignidad, su cultura y su historia.