Culturasábado, 25 de octubre de 2025
Mario Moreno: medio siglo de voz, técnica y memoria en la radio parralense
Con más de 47 años de carrera formal, Mario Moreno es memoria viva de la radio parralense
Con más de 47 años de carrera formal, Mario Moreno es memoria viva de la radio parralense

Con casi cinco décadas de trayectoria, Mario Rubén Moreno Pizaña se ha convertido en una de las figuras más representativas de la radio en Parral. Su nombre está ligado a la historia técnica, cultural y humana de este medio, en una carrera que comenzó cuando apenas tenía 15 años. Para él, ser locutor implica más que encender el micrófono: es una responsabilidad social, un compromiso con el lenguaje, la información y el servicio a la comunidad.
Su incursión en la radio inició en los años setenta, cuando las estaciones aún dependían de practicantes para cubrir descansos del personal de base. Fue así como un joven curioso y entusiasta comenzó a asistir los domingos a la desaparecida XCAT, donde poco a poco se ganó su lugar hasta obtener, en 1978, su base como locutor. “Empecé cubriendo descansos, vacaciones y turnos, hasta que oficialmente me dieron mi lugar. Desde entonces, no he dejado de hacer radio”, recuerda Moreno.
Durante casi cuatro décadas, su voz acompañó a generaciones de radioescuchas desde esa cabina, al tiempo que desarrollaba su pasión paralela por la electrónica. Su conocimiento técnico lo llevó a encargarse de la ingeniería y mantenimiento en distintas radiodifusoras de la región, incluyendo Radiorama, donde supervisó el funcionamiento de cuatro estaciones y un equipo de más de 30 personas. “Siempre me gustó entender cómo funcionaban las cosas detrás del sonido”, comenta con una sonrisa.
En su andar, Mario Moreno ha sido testigo directo de la transformación tecnológica del medio: del vinilo al audio digital, de los cartuchos al software de automatización. “Cuando yo empecé, se trabajaba con discos, cintas y carretes. Todo era manual. Hoy, casi todo está digitalizado. Es un cambio enorme, y uno tiene que mantenerse actualizado, porque en radio, como en la vida, hay que renovarse o morir”, reflexiona.
Su conocimiento y compromiso también lo llevaron a desempeñarse como dirigente sindical durante más de 15 años, etapa en la que viajó por todo el país asistiendo a congresos, capacitaciones y asambleas del Sindicato de Radio y Televisión. Esa experiencia, asegura, fue una escuela paralela que amplió su visión sobre el medio y lo conectó con colegas de todo México. “La radio me dio amigos, aprendizaje y muchas satisfacciones. Es una escuela constante, siempre te enseña algo nuevo”, afirma.
Durante la pandemia de COVID-19, cuando muchas emisoras redujeron personal y operaciones, Moreno volvió a la cabina por necesidad institucional y vocación personal. En la XEGD, estación en la que ha colaborado desde el año 2000, fue parte del pequeño grupo que sostuvo las transmisiones en vivo mientras el resto del personal descansaba por precaución sanitaria. Desde entonces, continúa activo, “provisionalmente”, como dice entre risas, aunque ya van cuatro años de ese regreso.
Con más de 47 años de carrera formal —y más de 50 si se cuentan sus inicios como practicante—, Mario Moreno es memoria viva de la radio parralense. Su conocimiento técnico, su voz y su entrega lo han convertido en una figura de referencia para las generaciones que han pasado por los micrófonos locales. Sin embargo, lamenta que el oficio haya perdido rigor formativo: “Antes, para ser locutor había que pasar exámenes difíciles, de cultura general, idiomas y leyes. Hoy cualquiera puede tramitar su licencia, y eso se nota”.
Para él, ser locutor implica más que encender el micrófono. Es una responsabilidad social, un compromiso con el lenguaje, la información y el servicio a la comunidad. “No se trata de jugar a hacer radio, sino de hacer radio de verdad. Hay que estudiar, leer y prepararse”, aconseja a los jóvenes que buscan seguir sus pasos, consciente de que el medio compite ahora con redes sociales y plataformas digitales que modificaron la manera de escuchar y comunicar.
A pesar de esos cambios, Mario Moreno mantiene su fe en la esencia del medio: la conexión humana. “La radio sigue siendo compañía, sigue siendo voz y sigue siendo alma. Lo importante no es el aparato, sino lo que transmite”, dice convencido. Su historia es, en sí misma, la historia de la radio local: una mezcla de pasión, disciplina y resistencia que ha sabido adaptarse sin perder su identidad sonora.