Culturasábado, 1 de noviembre de 2025
Niños y niñas celebran la tradición de “Los Seremos” en Valle de Allende
Con sábanas blancas, veladoras y cantos tradicionales, cientos de niños recorrieron las calles para pedir “calabacitas”
Con sábanas blancas, veladoras y cantos tradicionales, cientos de niños recorrieron las calles para pedir “calabacitas”

Miles de niños y niñas salieron la tarde-noche de este sábado a las calles del Valle de Allende cargados de una sábana blanca, veladoras y crucifijos para pedir “calabacitas”, una forma tradicional de salir a pedir dulces apegados a la tradición católica de “Los Seremos”, simulando ser angelitos. El arranque oficial fue en el Palacio Municipal, en donde estuvieron las autoridades, como el presidente Rafael Payán y el secretario de Turismo del Estado, Edibray Gómez Morín.
Ataviados con sábanas blancas, cargando veladoras y crucifijos, los pequeños recorrieron las principales calles del municipio para representar a los “angelitos”, en una práctica que combina la devoción católica con la convivencia familiar.
El arranque oficial se llevó a cabo en el Palacio Municipal, donde estuvieron presentes el presidente municipal, Rafael Payán, y el secretario de Turismo del Estado, Edibray Gómez Morín, quienes destacaron la importancia de preservar las tradiciones del sur de Chihuahua.
Durante el evento, las autoridades acompañaron a las familias en el inicio del recorrido y reconocieron el esfuerzo de las instituciones educativas, parroquias y vecinos que cada año participan en la organización de esta celebración.
El presidente Rafael Payán señaló que la tradición de Los Seremos al pedir “calabacitas” es una manifestación cultural que distingue a Valle de Allende y que ha logrado mantenerse por generaciones gracias a la participación activa de la comunidad.
Por su parte, el secretario Edibray Gómez Morín subrayó que este tipo de actividades forman parte del patrimonio cultural del estado y contribuyen a fortalecer el sentido de identidad y pertenencia entre las nuevas generaciones.
A lo largo del recorrido, las familias abrieron las puertas de sus hogares para entregar dulces, frutas y panecillos a los niños, mientras las calles se llenaban de luces y cantos tradicionales, en un ambiente de alegría y respeto por las costumbres locales.
Con esta celebración, Valle de Allende reafirma su compromiso con la preservación de las tradiciones populares y se consolida como uno de los municipios del sur de Chihuahua donde las festividades conservan su espíritu religioso y comunitario.