Independencia de México: ¿Cuáles fueron los personajes destacados que lucharon por la autonomía del país?
En México a principios del siglo XIX dio inicio una rebelión que, durante más de diez años, le otorgaría al país las vías para convertirse en una República democrática y soberana
México ha escrito su historia con sangre pues solo así ha logrado prever una libertad que se volvió objeto de deseo entre los habitantes del país, en específico en durante los siglos XIX y XX.
Miguel Hidalgo y Costilla
José María Morelos y Pavón
Leona Vicario
A su muerte, en 1842, Leona Vicario recibió funerales de Estado, siendo la única mujer en la historia en recibirlos, aunque no por nada, habría citado celebremente: “Soy Leona y quiero vivir libre como una fiera”.
Nicolás Bravo
Vicente Guerrero y Agustín Iturbide
Esta dupla fue la que puso fin al conflicto bélico de la Guerra de Independencia en 1821 con el mítico abrazo que se dieron, conocido como “El abrazo de Acatempan”.
Fue también presidente de México por pocos meses en 1829, tiempo que aprovechó para abolir oficialmente la esclavitud en México.
Estos son de los más ilustres, sin embargo, faltan muchísimos más pues fue un país entero el que se sumió en una guerra por más de diez años, todo en busca de las aras de la libertad.
El escritor desmenuza en su nuevo libro las hazañas de los mundiales, los sobornos, los negocios ilícitos y la violencia deportiva, sin dejar de lado el crecimiento del futbol femenil, en el contexto de un mundial marcado por tensiones políticas y sociales
La Iglesia Católica indica que las personas de 14 a 59 años no deben comer carne, excepto quienes están enfermas; la tradición se puede intercambiar por otras abstinencias
La necesidad de entretenimiento por parte de la sociedad de la alta alcurnia le dio a las autoridades de la Nueva España la oportunidad de crear un teatro principal
La Independencia de México fue un conflicto bélico de 1810 a 1821 donde se buscó conseguir la separación entre México y España. / Foto: Cortesía / INAH
La opresión y esclavitud basada en un sistema de castas, llevó a los menos favorecidos y sus simpatizantes a levantarse en armas para garantizar a las futuras generaciones una soberanía en la cual pudieran persistir los hijos de México en total libertad y sin rendir cuentas por su condición socioeconómica.
Estos personajes, denominados en su mayoría “héroes” fueron personas que gracias a la organización y el ímpetu de libertad, pudieron llevar a cabo la ejecución de lo que parecía un simple sueño: La independencia de México de España.
Podría empezarse, por el padre de la patria, aquel que organizó los primeros pasos de lo que sería el camino hacia la libertad; nació la Hacienda de San Diego Corralejo, en la alcaldía mayor de León el 8 de mayo de 1753; su nombre completo era Miguel Gregorio Antonio Ignacio Hidalgo y Costilla Gallaga Mondarte Villaseñor, y fue bautizado en el 16 de mayo en Abasolo, Guanajuato.
El cura Hidalgo habría participado en varias reuniones en Querétaro, convencido por Ignacio Allende, pues veían en él un gran líder debido a las influencias que este tenía en el bajío y la Nueva España. Así, el 16 de septiembre de 1810 el párroco convocó a misa en Dolores, dando formalmente el Grito de Independencia.
Miguel Hidalgo solo duró un año frente al movimiento, antes de ser capturado y fusilado en la ciudad de Chihuahua el 30 de julio de 1811. Su cuerpo fue enterrado en Chihuahua, mientras que su cabeza, cortada según el mito, por un indígena Tarahumara fue enviada a Guanajuato donde se colgó en la Alhóndiga de Granaditas como una advertencia a la población. No obstante, a pesar de este fin, es recordado por buscar la abolición dela esclavitud y por abogar en favor de los indígenas, con los que tenía estrecha comunicación pues hablaba otomí, purépecha entre otras lenguas originarias.
Cabe resaltar, que durante su peregrinación de Mapimí, Durango donde fue apresado hasta la ciudad de Chihuahua, Miguel Hidalgo pasó una noche en Parral, en las antiguas instalaciones del Mercado Hidalgo, actualmente, Plaza de la Identidad.
Miguel Hidalgo y Costilla era conocido en la región por su habilidad en lenguas, su astucia y convivencia con los pueblos indígenas. / Foto: Archivo / OEM
Sacerdote, discípulo de Hidalgo que continuó con la labor de el padre de la patria una vez que este falleció. Nació en Valladolid el 30 de septiembre de 1765 y se desempeñó como cura en Cuarácuaro, Michoacán, hasta octubre de 1810 año en que Miguel Hidalgo lo comisionó como jefe insurgente en el sur de México.
Además de lograr conquistar la mayor parte del sur del país y algunos territorios del centro, Morelos es recordado por constituir el Congreso de Anahuác, el primer cuerpo legislativo en toda la historia de México, sitio donde se dieron a conocer los Sentimientos de la Nación que proclamaban la independencia absoluta, la división de poderes y la justicia social, así como también la promulgación de la primera Constitución Mexicana en 1814.
/ Foto: Archivo / OEM
Nombrada por el presidente Antonio López de Santa Ana como Benémerita y Dulcísima Madre de la Patria, Leona Vicario fue una mujer poco convencional para su época; hija de un rico comerciante español y descendiente del último tlatoani de Texcoco por parte de su madre, vivió una vida entre libros y educación en todas las materias, desde filosofía, latín y francés hasta matemáticas, consolidando así su pensamiento crítico y una marcada tendencia al idealismo liberal.
Gracias a su simpatía con la revuelta insurgente, Leona Vicario cedió toda su fortuna familiar a la causa, así como a ella misma fungiendo como mensajera y espía; se casó en 1813 con Andrés Quintana Roo, abogado con el que compartía su amor por el liberalismo y juntos se encargaron de financiarla así como de enviar recursos como medicinas al frente. No obstante, debido a su activismo político eran blancos de constantes persecuciones, llegando al límite de tener a su primera hija al interior de una cueva en Tierra Caliente.
La Benémerita y Dulcísima Madre de la Patria, Leona Vicario, tuvo un pensamiento adelantado y feminista para su época. / Foto: Archivo / OEM
Durante la Guerra de Independencia, las muestras de valor y carácter no solo se libraron en el frente de batalla, sino también en el área de lo personal, tal como le ocurrió a Nicolás Bravo, jefe insurgente que se había unido a la lucha bajo el mando de Hermenegildo Galeana en 1811. Al respecto, este joven soldado fue el epicentro de un suceso particular, ya que el bando realista había capturado a su padre Leonardo Bravo, al cual se le perdonaría la vida si Nicolás Bravo accedía a renunciar al ejército liberal y unirse a los realistas.
Si bien él se negó a traicionar la causa insurgente y en cambio, Morelos ofreció la vida de 800 prisioneros realistas, Félix María Calleja ejecutó a don Leonardo Bravo. Morelos le entregó entonces a Nicolás 300 prisioneros realistas para que pudiera tomar acciones contra ellos, pero lejos de fusilarlos, les perdonó la vida y les dejó ir, no sin antes, contarles la suerte de su padre; varios decidieron formarparte del ejército liberal ante la nobleza de Nicolás Bravo, quien se convertiría en presidente de México en tres ocasiones.
Nicolás Bravo fue un ejemplo que antepuso sus ideales a la familia y al derramamiento de sangre. / Foto: Radio INAH
Vicente Guerrero era un político y militar mexicano, afrodescendiente, cuya infancia pasó trabajando como arriero al ser hijo de uno; estas habilidades adquiridas en el campo le servirían para su carrera militar la cual llevó a cabo en 1811 bajo las órdenes de Hermenegildo Galeana, donde rápido, Guerrero demostró ser un combatiente capaz y un gran estratega militar, acreedor de la mítica frase “La Patria es primero”, la cual está inscrita en letras doradas en el Congreso de la Unión.
Se volvió el general de las tropas insurgentes del sur en 1818, y para 1820 era prácticamente imposible derrotarlo, lo cual desmoralizó las tropas realistas. Agustín de Iturbide tomó el mando, sin embargo, al sufrir diversas derrotas a manos de Guerrero, pidió entrevistarse con él, dando los últimos pasos para consumar la independencia.
La historia se habría encargado de mostrar a Guerrero como una persona blanca; sin embargo, en los últimos años se ha peleado para revindicar su afrodescendencia. / Foto: Gobierno de México
Agustín de Iturbide, hijo de españoles, se unió al ejército realista en 1809 contando con el grado de teniente, reprimiendo los intentos de los liberales por la revuelta insurgente; por su trabajo como militar fue ascendiendo dentro del ejército; sin embargo, debido a ciertos rumores de abuso de poder y corrupción, el virrey Félix María Calleja lo destituyó como Coronel, quedando Iturbide inactivo hasta 1820 cuando el virrey Juan Ruíz de Apodaca le pidió estar al mando del ejército contra Guerrero.
Al respecto, una vez consumida la independencia, Iturbide fue proclamado Agustin I Emperador de México, cargo que ostentó por 10 meses para luego abdicar ante el inconformismo de los insurgentes de un gobierno imperialista.
Agustín de Iturbide fue el primer emperador en México. / Foto: Mediateca del INAH