¿Por qué la gente se enfermaba según Pachita, la chamana de Parral?
Las enfermedades, según Pachita, se dividían en dos: Las normales que podían curarse con medicina tradicional y los “daños” que requerían otro tipo de tratamiento
Las enfermedades, según Pachita, se dividían en dos: Las normales que podían curarse con medicina tradicional y los “daños” que requerían otro tipo de tratamiento

Blanca López Arzola
Bárbara Guerrero, mejor conocida como “Pachita”, es uno de esos personajes que se han vuelto populares en la cultura debido a sus fantásticas operaciones en las que las personas se curaban milagrosamente de males que les afectan por años, o que la ciencia clasificaba como “incurables”.
Al respecto, estas enfermedades graves, principalmente como discapacidad, parálisis o cáncer, eran retiradas por la chamana en sus consultas especiales, a las cuales asistían diversas personalidades, siendo la más conocida el doctor Jacobo Grinberg.
En el libro “Pachita”, Jacobo Grinberg describe su experiencia asistiendo a estas consultas y operaciones, entre las cuales describía todo el proceso, como una Pachita que era poseída por el espíritu de Cuauhtémoc el último Tlatoani; después, los pacientes pasaban y le explicaban a Pachita donde tenían dolor o cuales eran sus síntomas.
Posteriormente, y con palabras dulces, Pachita le pedía al enfermo paz y tranquilidad, mientras que con un cuchillo de cocina abría la parte del cuerpo donde estaba el malestar, extraía el órgano en descomposición, la podredumbre, y después, ante los ojos de los presentes, materializaba el órgano y lo ponía de nueva cuenta con la mano, sin ningún tipo de instrumental especializado.
Sin embargo, durante las intervenciones, Jacobo fue muchas veces advertido en algunas operaciones, ya que los ayudantes de Pachita le pedían que pusiera atención al proceso de operación, ya que estaban ante un “daño”, lo cual era bastante peligroso ya que al momento de extraerlo este podía traspasarse a cualquiera de los presentes.
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Jacobo Grinberg en su libro, describe que Pachita ante estos daños extraía masas oscuras, ennegrecidas, a las cuales el científico no les encontraba forma, para posteriormente ser desechada en una bolsa. Los ayudantes de Pachia le advertían a Jacobo que no cruzara los brazos, que no se distrajera, e incluso llegaron a crear una cadena de oración entre los presentes debido al peligro que representaba.
Uno de los ayudantes de Pachita, le dijo que eso que la curandera sacaba eran “daños”, los cuales eran provocados cuando la persona enferma era envidiada por otras, o sentía celos, odio, lujuria. Este mismo ayudante le dijo a Jacobo que había dos tipos de enfermedades, las “normales” que eran aquellas que se podían curar con medicina tradicional y los “daños” que requerían una intervención como la que Pachita realizaba, la cual era en el terreno de lo espiritual.
Al respecto, a lo largo del libro de Pachita, se leen varios parajes, uno de ellos incluso en Parral donde la curandera extrajo un sinfín de daños proporcionando alivio y luz a los cientos de enfermos que pasaron por sus manos y las del “hermanito” Cuauthémoc.