Culturamiércoles, 16 de julio de 2025
A 152 años de su natalicio, Parral honra la memoria generosa de Don Pedro Alvarado
Pedro Alvarado Torres, reconocido por su legado minero, religioso y social en Parral, nació el 16 de julio de 1873
Pedro Alvarado Torres, reconocido por su legado minero, religioso y social en Parral, nació el 16 de julio de 1873

Este miércoles 16 de julio se conmemora el 152 aniversario del nacimiento de Don Pedro Alvarado Torres, una de las figuras históricas más emblemáticas de Hidalgo del Parral. Nacido en el barrio de Guanajuato en 1873, su vida estuvo marcada por el trabajo en la minería, la filantropía y una profunda fe religiosa, dejando una huella indeleble en la comunidad.
Don Pedro fue ampliamente conocido por su compromiso con el bienestar social. Como empresario minero, no solo impulsó el desarrollo económico de la región, sino que también ofreció empleo, asistencia médica, ayuda legal y apoyos a personas en situación vulnerable. Durante las épocas de frío, por ejemplo, destinaba recursos para brindar catres y chamarras a los reclusos del municipio.
Uno de los pilares que mantiene viva su memoria es el Palacio Alvarado, que ahora es el Centro Cultural Palacio Alvarado, recinto que habitó junto con su familia y que hoy funciona como un espacio cultural y turístico. A través de su arquitectura y su historia, miles de visitantes pueden conocer más sobre la vida del minero que ayudó a transformar Parral.
En el año 1902, en muestra de su devoción religiosa, Don Pedro mandó construir el Santuario de la Virgen de Guadalupe. Como parte de las costumbres de la época, cada 16 de julio se colocaba en su altar una imagen de la Virgen del Carmen, coincidiendo con la festividad católica, práctica que fue instaurada por el propio Don Pedro.
De acuerdo con Martín Márquez Barrón, actual director del Centro Cultural Palacio Alvarado, Don Pedro nació a las 9:00 de la mañana del 16 de julio de 1873. Era hijo de Francisco Alvarado y Dionisia Torres, y tuvo una hermana de nombre Guadalupe. Más adelante, contrajo matrimonio con Virginia Griensen Zambrano, con quien formó una familia de seis hijos.
Tras la muerte de su padre en 1898, Don Pedro heredó junto con su hermana la mina La Palmilla, de la cual, con el tiempo, se convirtió en único propietario. Fue precisamente esa actividad minera la que le permitió convertirse en un importante benefactor de la ciudad, a la par de otros filántropos como los hermanos Stallforth.
Entre sus múltiples contribuciones se encuentra la instalación de la primera red hidráulica en Parral y su colaboración para la llegada del servicio de energía eléctrica pública. Además de los apoyos materiales, su legado es también uno moral, al ser recordado como un hombre generoso y atento a las necesidades de su comunidad.
Don Pedro falleció el 16 de diciembre de 1937, a los 64 años. Su funeral fue multitudinario; cientos de personas llenaron las calles para acompañarlo hasta el Panteón de Dolores. Fotografías de la época muestran el cortejo seguido por palomas y una carroza fúnebre negra que aún se conserva en el Palacio Alvarado, como símbolo del profundo cariño que Parral le tuvo.