Deportesdomingo, 26 de octubre de 2025
Emmanuel de la O: del acoso escolar al sueño de debutar en el Muay Thai profesional
Actualmente tiene un record de 20 peleas ganadas de las cuales 17 han sido por la vía rápida
Actualmente tiene un record de 20 peleas ganadas de las cuales 17 han sido por la vía rápida

El peleador parralense de 21 años Jesús Emmanuel de la O Franco, quien cuenta con un peso de 65 kg y una estatura de 1.72 m, alista el salto al profesionalismo bajo la guía del coach Javier González en MTG Muay Thai. Con diez años de práctica, desde su inicio a los 11 años, acumula 25 combates amateurs, 20 victorias y cinco derrotas, con 17 definiciones por nocaut. Su última presentación lo colocó en la estelar de un cartel estatal, resultado que consolidó su proyección.
En entrevista, el atleta explicó que su llegada a las artes de contacto nació como respuesta al acoso escolar en secundaria. Con complexión delgada y baja estatura en esa etapa, decidió entrenar para no ser vulnerable. “Aprendí a defenderme y a construir carácter”, resume. El proceso, dice, también le cambió la personalidad: pasó de la timidez y la ansiedad social a la confianza que hoy exhibe arriba y abajo del ring.
De la O se define como un peleador estratégico. No busca el golpe aislado: “Me gusta trabajar el nocaut”, afirma. Planifica cada combate con secuencias y metas por asalto, ritmo, combinaciones, ajustes, y ejecuta cierres cuando el oponente muestra desgaste. Cuando pierde, añade, revisa video, identifica patrones, como quedarse estático o permitir que el rival sume puntos, y corrige para el siguiente compromiso.

Su preparación incluye 20 a 25 horas semanales de trabajo entre lunes y sábado, técnica, sparring, fuerza y movilidad. Para desbloqueo mental y fondo aeróbico, integra un corrido de 24 kilómetros por campamento, un hito personal que le recuerda que “llega con más condición” que el adversario. El manejo del peso lo ajusta para competir entre gallo y supergallo, según el llamado.
Con el impulso de su esquina, el proyecto inmediato es concretar el debut profesional. El equipo mantiene conversaciones con una promotora latinoamericana de Muay Thai y ha iniciado contactos con una liga holandesa de kickboxing. Una primera ventana se cerró por lesión hace medio año; hoy, ya recuperado, el plan es reactivar la ruta con fechas tentativas, exámenes médicos y acercamientos con promotores.
Sobre la escena local, De la O considera que a Parral le urge unidad y promoción para reactivar eventos de contacto. “Somos pocos para estarnos compitiendo entre nosotros fuera del ring”, apunta. Sugiere sumar sedes, seguridad médica y jueceo, y articular esfuerzos entre gimnasios para que los talentos jóvenes tengan vitrinas y fogueo constante sin salir siempre a otras ciudades.

El parralense valora el rol de su entrenador como guía técnico y “filtro” de métodos: probar, adaptar y descartar según su estilo. En el gimnasio, dice, se entrena con una lógica metódica: objetivos por round, combinaciones priorizadas y lecturas de tiempo para rodilla y codo cuando el reglamento lo permite. “Quiero llegar al segundo asalto de tal manera, usar tales golpes y cerrar la pelea de cierta forma”, describe.
De cara a 2026, su hoja de ruta contempla sumar peleas de calidad, mantener la efectividad y consolidar un sparring estable que eleve el nivel técnico. Paralelamente, busca apoyos y patrocinios para costear campamentos, traslados y estudios médicos. “Hay madera en Parral”, concluye; con trabajo conjunto, podemos poner otra vez a la ciudad en el mapa del Muay Thai.