Llegarán más de 3 mil jornaleros a cosechar cebolla en el distrito Río Florido de Jiménez
Para este año arribarán más de tres mil jornaleros, entre ellos, menores de 18 años, quienes buscarán obtener el sustento para sus hogares. Algunos provienen de la Sierra Tarahumara y del sur del país
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Para este año se incrementó un 20 por ciento la siembra de cebolla / Foto: Adrián Barrón / El Sol de Parral
Este año se esperan más de tres mil jornaleros provenientes de la Sierra Tarahumara y del sur del país para la cosecha de cebolla en Jiménez, el doble de los que llegaron en 2024 y la razón según la Sader es que los agricultores le apostaron fuertemente a este cultivo que logró sobrevivir a la sequía con agua de pozos, además de que hicieron crecer su superficie sembrada 20% alcanzando las 440 hectáreas en todo el distrito.
A lo largo de todo el territorio del distrito agrícola Río Florido convergen los municipios de López, Coronado y, principalmente, Jiménez, que de acuerdo a la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) tienen 440 hectáreas que son ocupadas para el cultivo de cebolla y que permiten dar empleo a miles de personas provenientes de varias regiones del estado de Chihuahua y de otros al sur del país que cada año se trasladan hasta estos puntos para ser contratados para la cosecha.
Para este año, los agricultores decidieron apostarle más recursos y tiempo para la siembra de cebolla en comparación con el chile debido a que el año pasado este último se dio en menor proporción dejando ventaja a la cebolla misma que ahora pudiera requerir hasta 3 mil jornaleros para su cosecha y empacado en los tráileres que llevarán la mercancía a mercados de: Puebla, Ciudad de México, Nuevo León, Jalisco y hasta el extranjero.
Con la labor que realizan los jornaleros que acuden desde la Sierra Tarahumara de Chihuahua y de entidades como Guerrero, se ha logrado tener un promedio de 35 mil toneladas de cebolla producidas durante un ciclo agrícola, lo que beneficia a los productores locales y a su vez, continúa posicionándose como una fuente de empleo al sur del estado.
De acuerdo a Roberto Baca, comisionado regional de la Sader para el distrito Río Florido, para este año se prevé el aumento de hasta un 20% más en la cosecha de cebolla debido a los argumentos anteriores, lo que, a su vez, también se refleja en hasta un 50% en la contratación de jornaleros, pues en el 2024 se ocuparon alrededor de mil 500 y para este, se prevé ocupar a más de tres mil trabajadores.
La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) reportó a esta Casa de Redacción que el distrito agrícola de Río Florido (donde se encuentran los municipios de Jiménez, López y Coronado) ha mantenido en promedio alcanzar las 35 mil toneladas de cebolla comercializadas durante cada año, y que este 2025 no fue la excepción. El titular del área comisionada para el sitio, Roberto Baca, explicó que, aunque se prevé un aumento en los cultivos de hasta un 20 por ciento más que el año pasado, el panorama continúa con el estándar anual, pero destacó que esta situación dio apertura a la contratación de más jornaleros que arriban a la ciudad desde el mes de junio en busca de un empleo temporal en esta área de labor.
Hay 440 hectáreas para la siembra de cebolla en todo el distrito / Foto: Adrián Barrón / El Sol de Parral
De acuerdo a la información, a la fecha se ha reportado la llegada de dos mil jornaleros, de los cuales, mil son para la cosecha de la cebolla temprana y el resto van para los campos donde se cultiva chile. Según dijo Baca, los meses con mayor augede empleos agrícolas son julio y agosto y son debido a que en ese periodo se da la cosecha mayor de las verduras que se siembran al inicio del periodo, por lo que afirmó que son durante ese bimestre cuando se ve mayor presencia de jornaleros trabajando en los campos productivos.
Los datos de la Sader sustentan que son jornaleros provenientes de diferentes zonas del estado de Chihuahua, principalmente de la región tarahumara de Guachochi y de Guadalupe y Calvo, así como de otras áreas de la República Mexicana que buscan el sustento de sus hogares, viajando hasta donde haya oportunidades de empleo, que, aunque se exija un esfuerzo físico con exposición continúa al sol desértico, aceptan por necesidad.
Los jornaleros trabajan en una jornada laboral que pudiera rebasar las diez horas al día. La labor inicia desde las 06:00 horas y minutos antes se pueden ver en las gasolineras los vehículos de caja con trabajadores esperando llegar a los campos de cultivo para comenzar a cosechar. Con sudor, esfuerzo y una imperiosa necesidad de mantener a la familia llevando el sustento los trabajadores buscan cosechar lo más que se pueda pues de eso depende el pago que al día suele variar entre los 300.00 y 400.00 pesos.
Son principalmente los padres de familia quienes se dedican a esta labor, aunque también se han reportado madres de familia e incluso, los hijos, quienes, en conjunto, buscan obtener mayores ingresos para tener una vida digna sin faltantes como alimentos, educación o acceso a atención médica de oportunidad. Además, a quienes desde los 15 años de edad ingresan a los campos para cosechar y hacerse de su propio dinero.
Las condiciones laborales son extremas: su trabajo consiste en estar expuestos al sol desde su puesta hasta pasado el mediodía, y destacando que Jiménez forma parte del desierto de Chihuahua, las temperaturas pueden superar los 40 grados centígrados, por lo que es necesario llevar sus garrafones de agua potable para mantenerse hidratados durante la jornada, ya que un descuido y podrían afectar su salud.
Para la jornada de cosecha se prevé la ocupación de más de 3 mil jornaleros / Foto: Adrián Barrón / El Sol de Parral
El amplio territorio de los municipios de Jiménez, Coronado y López que comprenden al distrito agrícola Río Florido es aprovechado por los agricultores para la siembra de diversos vergeles como cultivos calabaza, chile, melón, cebollas, entre otros. La cosecha de los vegetales supera el millón de toneladas lo que les ha permitido expandir el mercado de compradores a zonas de zonas capitalinas de otros estados de la República Mexicana y del extranjero. Respecto al cultivo de cebolla, los productores han aprovechado las condiciones del clima y su resiliencia para sembrar y cosechar.
La información refiere que para este periodo los agricultores optaron por apostarle a la cebolla en mayor proporción que al chile, y sembrar en 440 hectáreas del territorio, incrementando hasta un 20% más el cultivo mismo que, aunque existe una sequía en la entidad, se sostiene con los mantos acuíferos y pozos que están distribuidos en los campos agrícolas.
El entrevistado, Roberto Baca, expuso que la siembra del chile donde el periodo anterior no fue con una rentabilidad acentuada, lo que dejó a consideración de los productores apostarle a la cebolla para este ciclo agrícola esperando obtener miles de toneladas y continuar con el promedio anual de 35 mil toneladas que son enviadas a mercados de abastos de zonas del centro y norte del país, así como del extranjero.
Según señaló, respecto al año pasado se sembró un 20% más la cebolla en los campos de cultivo del distrito Río Florido y que eso permitirá dar trabajo a más de tres mil jornaleros que paulatinamente han estado arribando a la ciudad. Según declaró, existen diferentes etapas en la siembra de la cebolla: la temprana, la intermedia y la tardía, y de cada una se logra recolectar diferente cantidad de producto.
La recolección mayor de cebollas se prevé iniciar en julio y agosto / Foto: Adrián Barrón / El Sol de Parral
En el caso de la siembra temprana, Baca informó que se pueden recolectar hasta 50 toneladas de una sola hectárea; mientras que en la intermedia y tardía se logran juntar 80 toneladas por hectárea. Los meses donde se presentan estas situaciones son del trimestre junio – agosto, y que es justamente la temporada donde se da el arribo de miles de jornaleros.
Una vez recolectado el producto de las 440 hectáreas de todo el distrito, los jornaleros acomodan la mercancía en cajas sobre los camiones que la trasladarán hasta donde hay compradores intermedios como mercados de abastos, supermercados y más puntos de venta; y de acuerdo a la información, los productores de Jiménez tienen clientes de varias partes del país, principalmente de Puebla, Ciudad de México, Guadalajara, Monterrey, Coahuila, e incluso, en Estados Unidos, aunque afirmó que las políticas migratorias y los aranceles han puesto en riesgo la exportación.
Por otra parte, Roberto Baca explicó que, aunque existe una ola de calor y una crisis de sequía en todo el estado de Chihuahua y otras entidades, no hay retrasos en la siembra y la cosecha de Jiménez por falta de agua, pues informó que los productores tienen pozos tecnificados con una profundidad que varía desde los 300 hasta los 500 metros; además, también se aprovechan los mantos acuíferos en el subsuelo.
Una de las políticas públicas que se han aplicado en la ciudad de Jiménez por parte del Gobierno Municipal fue la de construir una casa – albergue para jornaleros rarámuri en donde se les ofrece el hospedaje, alimentación, uso de sanitarios y regaderas por un módico costo de recuperación. Además, en caso de llevar a menores de edad también se les ofrece el servicio de educación en donde los pequeños pueden asistir a clases mientras que sus padres están en la labor agrícola.
De acuerdo a Irma Vega Pasillas, directora de Desarrollo Social, el Gobierno de Francisco Muñoz Velázquez ha impulsado el servicio del albergue para los jornaleros, sobretodo, durante esta temporada de siembra y cosecha en donde suelen arribar familias enteras en busca de un empleo.
La funcionaria municipal informó que en el albergue actualmente tienen a alrededor de 30 familias que están desempeñándose como jornaleros, y que llevan a sus hijos mismos que entran a las clases como parte de los beneficios de este albergue hecho exclusivamente para trabajadores de la etnia rarámuri.
En su estancia se les da un hospedaje cómodo que incluye alimentación, sanitarios y el uso de la primaria para los pequeños y todo bajo un costo que no rebasa los cien pesos por semana y que, de acuerdo a la Directora, el recurso es para equipar el inmueble con insumos como papel de baño, artículos de higiene personal, comidas y otros conceptos.
El albergue del jornalero rarámuri tiene capacidad para 90 familias / Foto: Cortesía / Gobierno Municipal