Discovery Silver anunció la rehabilitación total de la planta tratadora de aguas / Foto: Javier Cruz / El Sol de Parral
La Planta Tratadora de Aguas de Parral, inaugurada el 23 de julio de 2015 con una inversión de 100 millones de pesos por parte del entonces gobernador César Duarte, será completamente rehabilitada este 2025, tras años de inoperatividad. Así lo anunció José Rafael Javalera Batista, vicepresidente de sustentabilidad de Discovery Silver, empresa minera que lleva a cabo el proyecto Cordero en la región. La totalidad de la inversión correrá a cargo de la compañía, como parte de un plan sustentable que busca garantizar el uso responsable del agua. Construida para tratar hasta 270 litros por segundo, según datos de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), la planta quedó prácticamente inoperativa poco después de su inauguración. Este abandono ha generado un impacto significativo en el manejo de aguas residuales de la ciudad.
En el horizonte de Parral, donde las montañas y el legado minero cuentan historias de esplendor y decadencia, un nuevo capítulo comienza a escribirse con el anuncio de la rehabilitación de la planta tratadora de aguas residuales ubicada a un costado de la colonia San José.
Durante años, esta infraestructura vital ha permanecido en el abandono, funcionando a medias y dejando una herida abierta en el desarrollo sostenible de la ciudad. Ahora, gracias a una alianza estratégica entre la empresa minera Discovery Silver y el gobierno estatal y local, la planta está a punto de resurgir como el eje de un cambio trascendental para la comunidad.
La iniciativa, parte del ambicioso Proyecto Cordero de Discovery Silver, no solo promete cumplir con estrictos estándares ambientales, sino también convertirse en un catalizador de beneficios económicos, sociales y ambientales para Parral. Más que un gesto simbólico, la rehabilitación de esta planta marca el inicio de un modelo de desarrollo integral, en el que la sostenibilidad y la prosperidad caminan de la mano.
En este año se prevé inicie la construcción, por lo que se espera que los trabajos duren poco más de un año para culminar la obra. / Foto: Javier Cruz / El Sol de Parral
Ubicada en las cercanías de la colonia San José, la planta tratadora de aguas residuales ha sido testigo de un largo historial de descuidos. Lo que alguna vez fue concebido como una solución para el manejo del agua en Parral terminó funcionando de manera intermitente, dejando a la ciudad con un recurso invaluable desperdiciado. Sin embargo, el Proyecto Cordero plantea un plan integral para devolverle su funcionalidad plena.
La meta es ambiciosa: rehabilitar la planta al 100%, cumpliendo con la Norma Oficial Mexicana 001, actualizada en 2021, que regula los parámetros de calidad en las descargas de aguas tratadas. Esto no solo garantizará que Parral cumpla con la normativa nacional antes del plazo límite de 2027, sino que permitirá aprovechar hasta el 40% del agua tratada para operar la mina, un modelo que evita la extracción directa de los acuíferos locales. El resto del agua tratada quedará a cargo de la Junta Municipal de Aguas.
José Rafael Javalera Batista, vicepresidente de sustentabilidad de Discovery Silver, lo explica con claridad: “Nuestro compromiso es asegurar que el uso del agua en la operación minera sea sostenible y no afecte a la comunidad. La rehabilitación de la planta tratadora es la piedra angular de este compromiso”.
El plan no solo apunta a rehabilitar la planta, sino también a generar un sistema de economía circular que beneficie a la ciudad. Discovery Silver pagará por el uso del agua tratada, lo que inyectará recursos adicionales a la Junta Municipal de Aguas, permitiendo no solo el mantenimiento de la planta, sino también la inversión en mejoras del sistema hidráulico de Parral.
“Este proyecto permitirá a Parral avanzar en la sostenibilidad hídrica, reduciendo la presión sobre sus acuíferos y transformando un pasivo en un activo para el desarrollo económico y ambiental de la región”, añade Javalera Batista.
Además, la empresa ha proyectado la construcción de colectores aguas arriba para mejorar la captación de aguas residuales que lleguen a la planta. Este esfuerzo conjunto entre la minera y las autoridades locales representa una solución de largo plazo para el manejo del recurso más preciado de la región.
Con el pago que realizará la minera por el agua, se busca que la operación de la planta tratadora sea sustentable. / Foto: Javier Cruz / El Sol de Parral
Por más de una década, la Planta Tratadora de Aguas Residuales de Hidalgo del Parral ha sido un tema de debate, promesas y frustraciones. Desde su inauguración en 2015, con una inversión de 100 millones de pesos, hasta el anuncio reciente de su rehabilitación por parte de la minera Discovery Silver, esta obra emblemática refleja tanto los sueños como las desilusiones de una comunidad que sigue esperando respuestas.
El 23 de julio de 2015, la Planta Tratadora de Aguas Residuales de Parral fue inaugurada con gran optimismo por el entonces gobernador César Duarte Jáquez y el director general de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), Roberto Ramírez de la Parra. Durante el evento, se anunciaron cinco obras hidráulicas con una inversión conjunta superior a los 240 millones de pesos, que beneficiarían a más de 120 mil habitantes.
El gobernador Duarte destacó que la planta marcaba un paso importante en la infraestructura hidráulica del municipio, al ser la primera gran inversión en esta área desde la construcción de la presa Parral en 1956, por parte del presidente Miguel Alemán, y la planta potabilizadora instalada en 1967 bajo el mandato de Gustavo Díaz Ordaz.
Diseñada para tratar hasta 270 litros de aguas negras por segundo, la planta fue presentada como una solución de vanguardia para el saneamiento y reutilización del agua en Parral. Según Ramírez de la Parra, el proyecto permitiría el riego de 338 hectáreas de áreas verdes y abriría la puerta para su uso en la industria y la agricultura. Además, se aseguró que el agua tratada contribuiría a la conservación del entorno ecológico y mejoraría la salud pública.
En abril de 2017, bajo la administración del gobernador Javier Corral Jurado, se reconoció públicamente que la planta no operaba al 100 por ciento de su capacidad. En ese momento, funcionaba apenas al 18 por ciento, lo que generaba vertidos de aguas residuales sin tratar eficazmente al río Parral.
El mandatario estatal anunció que la rehabilitación de la planta sería parte de una segunda etapa de inversión para el municipio. No obstante, el enfoque inicial se centró en la reparación de colectores de aguas residuales, dejando la planta en espera de recursos. “Pianito, pianito, poco a poco, pero con paso firme”, declaró Corral, aunque las acciones concretas nunca llegaron a materializarse.
El licenciado Víctor Gutiérrez, ex funcionario estatal, señaló que se requerían al menos 120 millones de pesos adicionales para que la planta pudiera operar a plena capacidad. A pesar de las demandas sociales y legales que señalaban irregularidades en la ejecución de la obra, no hubo avances significativos.
En marzo de 2023, el titular de la Junta Central de Agua y Saneamiento (JCAS) anunció la construcción de una nueva planta tratadora para Parral, argumentando que la actual era inoperante debido a una mala ejecución de la obra. Según el funcionario, el proyecto estaba en proceso de licitación y representaba una prioridad para el organismo.
Sin embargo, para noviembre del mismo año, no se había iniciado la construcción de la nueva planta, a pesar de que en junio se había prometido una inversión de 300 millones de pesos. El Consejo Consultivo de la JMAS exigió que se cumplieran los acuerdos establecidos, pero nuevamente la situación quedó en el limbo.
La planta tratadora nunca operó al 100%. / Foto: Javier Cruz / El Sol de Parral
La situación dio un giro inesperado este 2025, cuando la minera Discovery Silver anunció que rehabilitará al 100% la Planta Tratadora de Aguas Residuales de Parral como parte de su proyecto para la mina Titán, ubicada en Zapién. La empresa planea utilizar el 40% del agua tratada por la planta para sus operaciones, lo que representa una oportunidad para rescatar esta infraestructura olvidada.
El proyecto de rehabilitación promete solucionar los problemas que han aquejado a la planta desde su inauguración. Además, plantea un modelo de aprovechamiento del agua que podría beneficiar tanto a la industria como a la comunidad. Aunque los detalles del convenio entre Discovery Silver y las autoridades locales aún no se han dado a conocer, este anuncio genera buenas expectativas.
La puesta en operación de minera Titán, además de la rehabilitación de la planta, también se traduce en la generación de empleos y oportunidades para los habitantes de Parral. Durante la etapa de construcción, se emplearán a 2 mil 500 personas, que tendrá una duración aproximada de dos años. Se contratará personal local para las labores técnicas y de mantenimiento. Posterior a ello, cuando la mina esté en operación, se contratarán a mil personas para hacer funcionar la mina.
“Buscamos que la comunidad sea parte activa de este proceso. No se trata solo de traer recursos externos, sino de integrar a los parralenses en un proyecto que también es suyo”, afirma Javalera Batista.
En este sentido, Discovery Silver no solo apuesta por capacitar a los trabajadores para la operación de la mina, sino que también colabora con instituciones como el Tecnológico de Parral para ofrecer programas de formación técnica que preparen a los jóvenes de la región para enfrentar los retos de la sostenibilidad hídrica y el desarrollo minero.
La rehabilitación de la planta tratadora se convierte en un símbolo de cómo un proyecto minero puede contribuir al bienestar colectivo más allá de sus operaciones directas. El agua tratada no solo será utilizada por la mina, sino que también se convertirá en un recurso disponible para otras actividades económicas y sociales en Parral.
“La planta tratadora no solo es clave para nuestro proyecto, sino para el futuro de Parral. Queremos que este esfuerzo se traduzca en beneficios tangibles para toda la ciudad, desde un suministro hídricomás confiable hasta la generación de nuevas oportunidades económicas”, asegura Javalera Batista.
El Proyecto Cordero tiene una proyección de 19 años de operación, con posibilidades de extenderse dependiendo de las condiciones del mercado y los precios de los metales. Sin embargo, su visión trasciende el tiempo de vida útil de la mina.
Además, el proyecto contempla un desarrollo económico integral que incluye la generación de miles de empleos directos e indirectos, la promoción de proveedores locales y la inclusión de mujeres en la industria minera.
“Queremos que Parral no solo sea la base de nuestras operaciones, sino que se convierta en un modelo de desarrollo para otras comunidades mineras en México”, concluye Javalera Batista.
Mientras el polvo del pasado parece asentarse y las máquinas comienzan a prepararse para una nueva etapa de construcción, la rehabilitación de la planta tratadora de aguas vuelve a ser una esperanza para la mejora del medio ambiente.