Localjueves, 31 de julio de 2025
Caminata a Los Azules: Pasos entre cascabeles y memoria
De la casa del ermitaño a la cueva final, senderistas escalaron entre paisajes únicos y escenas marcadas por el calor, la altura y el instinto de supervivencia.
De la casa del ermitaño a la cueva final, senderistas escalaron entre paisajes únicos y escenas marcadas por el calor, la altura y el instinto de supervivencia.

A las 7:00 de la mañana inició una de las aventuras más esperadas del Encuentro Santabarbarino: la caminata hacia Los Azules, en donde se enfilaron más de 400 personas de todas las edades que emprendieron la marcha cerro arriba hasta ascender más de 600 metros sobre el nivel del mar, descubriendo fascinantes sitios con vistas panorámicas de la sierra que divide al estado de Chihuahua con Durango.
Este jueves se llevó a cabo una edición más de la caminata hacia Los Azules, un cerro centinela conocido en Santa Bárbara, seleccionado para que cientos de personas lo recorrieran y alcanzaran la cima. El evento formó parte del Encuentro Santabarbarino 2025, organizado por el Gobierno Municipal, y reunió a niños de escasos 8 años hasta adultos mayores de 60, según la bitácora oficial.

La cita fue a las 6:30 de la mañana en la Plaza Principal. Después de una hora, varios grupos comenzaron a trasladarse en vehículos tipo pick up a la sierra. Kilómetros adelante, al sonar el silbato de arranque, todos y todas iniciaron el recorrido cuesta arriba.
La marcha avanzaba en orden, con ánimo y, sobre todo, con mucha energía. En el trayecto, el grupo de senderistas se encontró con la casa del ermitaño, un hombre octagenario que vivió toda su vida en esa zona serrana, sin contacto con la urbanización, y que falleció en 2023. Más adelante, el segundo punto de atracción fue una piedra tallada con la imagen de Jesucristo, que llamó la atención de todos.
Sin embargo, los siguientes tramos exigieron esfuerzo y resistencia, pues la inclinación del cerro obligó a los asistentes a apoyarse con palos como sostén e impulso. Poco a poco, el cansancio combinado con el calor obligó a muchos a descansar en zonas con sombra por hasta media hora. Algunos almorzaron para recargar energías, mientras que otros abandonaron el reto y regresaron.
Entre los grupos había niños, niñas y jóvenes boy scouts, quienes al inicio subían sin distracción, pero más adelante también optaron por descansar. A dos kilómetros de ascenso, la mayoría mostraba signos de fatiga, pero su valentía y perseverancia eran aún más evidentes.

Los metros se volvieron kilómetros. La primera gran estación de descanso fue la Puerta del Aire, a 2,600 metros sobre el nivel del mar, donde el viento fuerte provocaba desequilibrio, obligando a sentarse o sostenerse de un árbol o compañero. Una vez reunido el grupo, la meta fue llegar a la cueva, ubicada a una hora más de caminata.
Durante la travesía, ocurrieron varias incidencias que se convirtieron en anécdotas: personas con insolación, agotamiento extremo, y tropiezos tomados con humor, lo que hizo más ameno el camino.
Una de las situaciones más llamativas fue la captura de una víbora de cascabel, de menos de un metro de largo, pero que, según los guías, una mordedura podría ser mortal, ya que la cabecera municipal estaba a una hora y el traslado no sería suficiente. Con maniobras de supervivencia, uno de los guías sacrificó al reptil para evitar accidentes. Sin embargo, metros adelante, otra víbora apareció pero logró huir.

Una vez en el segundo sitio, los asistentes descubrieron una cueva que los llenó de asombro y curiosidad, y aprovecharon para tomarse fotografías del recuerdo. También fue el momento de hidratarse y alimentarse, pues iniciaría el retorno de tres horas hacia Santa Bárbara. En este punto, la altitud era de más de 2,900 metros sobre el nivel del mar, es decir, 900 metros más alto que la cabecera municipal.

El descenso fue más rápido y sin contratiempos, aunque también con pausas de descanso de hasta 15 minutos. El cansancio, el calor y los rayos del sol directos motivaban a bajar cuanto antes para descansar en el punto de encuentro. A las 4:00 de la tarde, la mayoría de los senderistas ya estaba en ese lugar, disfrutando de una comida organizada por el Gobierno Municipal, y posteriormente regresaron a la Plaza Principal, donde concluyó la travesía.