Mientras tanto, para miles de familias que viven en colonias con calles de terracería, la pavimentación sigue siendo una demanda cotidiana y una promesa largamente esperada, cuya concreción marcaría una diferencia tangible en su vida diaria.
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Se plantea un esquema de inversión y coinversión con Gobierno del Estado para combatir esta problemática. / Foto: Javier Cruz / El Sol de Parral
El polvo que se levanta con cada vehículo y el lodo que invade las calles en temporada de lluvias siguen siendo parte de la rutina diaria para cientos de familias en Hidalgo del Parral. A pesar del crecimiento urbano, la ciudad arrastra un rezago histórico en pavimentación, pues más de 80 calles continúan siendo de terracería, una problemática que no solo afecta la movilidad, sino que profundiza las condiciones de desigualdad en colonias donde la infraestructura básica aún es una promesa pendiente.
Calles de terracería, vialidades deterioradas y colonias completas con infraestructura incompleta siguen siendo parte del paisaje urbano, una realidad que la actual administración municipal reconoce y plantea atender mediante un esquema de inversión propia y coinversión con el Gobierno del Estado.
El alcalde Salvador Calderón Aguirre fue claro al dimensionar el reto. De acuerdo con el edil, en Parral existen todavía más de 80 calles de tierra, una cifra que refleja no solo el crecimiento desordenado de la mancha urbana, sino también rezagos acumulados por años. “Tenemos más de 80 calles de tierra aún en nuestra ciudad. Tenemos una propuesta de coinversión con Gobierno del Estado, de calles de asfaltado y otra inversión de calles encementadas”, declaró, al adelantar que el municipio buscará atender el problema desde distintos frentes, priorizando zonas con mayor afectación social.
La problemática no se limita a colonias de reciente creación. Alfonso Márquez, director de Obras Públicas Municipales, explicó que además de las calles de terracería, existen vialidades con daños estructurales importantes en sectores consolidados como la colonia PRI, Che Guevara y Héroes de la Revolución, así como arterias clave como la avenida Pedro de Lille y zonas de la colonia Esmeralda. En estos puntos, el deterioro del pavimento, hundimientos y desgaste por el tránsito constante complican la movilidad y elevan los costos de mantenimiento urbano.
Se busca atender la problemática en distintos frentes. / Foto: Javier cruz / El Sol de Parral
Respecto a las calles que aún permanecen sin pavimentar, Márquez detalló que se concentran principalmente en colonias como Almanceña, Parral Vive y Cabadeña, donde la terracería se traduce en problemas permanentes de polvo, lodo en temporada de lluvias, dificultad para el acceso de servicios de emergencia y un impacto directo en la calidad de vida de los habitantes.
Para enfrentar este panorama, el municipio proyecta destinar alrededor de 60 millones de pesos de recursos propios exclusivamente para obras de pavimentación, una cifra que, si bien representa un esfuerzo financiero relevante, también evidencia la magnitud del rezago, considerando el número de calles pendientes y el costo elevado que implica intervenir vialidades completas con drenaje, agua potable y concreto hidráulico o asfalto.
Uno de los casos más representativos del rezago urbano en Parral es la colonia Parral Vive. A casi diez años de su creación, este fraccionamiento ubicado en la periferia de la ciudad continúa con una infraestructura incompleta. De acuerdo con información documentada previamente, cerca del 60% de sus calles carece de pavimentación, a pesar de que fue concebida como un proyecto de vivienda de interés social destinado a personas en situación de vulnerabilidad.
El municipio invertirá 60 millones de pesos. / Foto: Javier Cruz / El Sol de Parral
Desde su inauguración en 2016, Parral Vive ha sido señalada por presentar diversas deficiencias, entre ellas la falta de concreto en la mayoría de sus vialidades. Actualmente, el fraccionamiento cuenta con aproximadamente 17 calles, de las cuales solo cinco han sido pavimentadas, lo que deja a más de 500 viviendas habitadas en condiciones complicadas para el tránsito diario, especialmente para niños, adultos mayores y personas con discapacidad.
El rezago en esta colonia no es menor. En estimaciones previas de la Dirección de Obras Públicas Municipales, se ha señalado que para pavimentar Parral Vive al 100% se requiere una inversión cercana a los 24 millones de pesos, recursos que permitirían concluir un proyecto que, desde su origen, quedó inconcluso. La falta de pavimentación ha significado para los habitantes años de polvo constante, calles intransitables durante las lluvias y mayores tiempos de traslado hacia escuelas, centros de trabajo y servicios básicos.
En su momento, autoridades municipales reconocieron que Parral Vive era una de las colonias prioritarias para atender el rezago urbano, al tratarse de un asentamiento creado precisamente para ofrecer condiciones dignas de vivienda. La pavimentación, más allá de una obra estética, representa un elemento clave para la movilidad, la seguridad y la integración urbana de estas zonas que históricamente han quedado al margen de la planeación.
El panorama que enfrenta Parral refleja una realidad compartida por muchas ciudades medias del país: crecimiento acelerado, recursos limitados y rezagos que se acumulan durante administraciones sucesivas. La apuesta de la actual gestión municipal, basada en recursos propios y coinversión estatal, abre una ventana de oportunidad, aunque el desafío será mantener la continuidad de los proyectos y priorizar las zonas con mayor impacto social.