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El representante de la Asociación Ganadera de Parral manifestó que al conseguir una certificación de carne en México podrán elevarse los precios con base a calidad
Hay una sociedad de productores que buscan unirse para ofrecer una mejor calidad del producto a mejor precio / Foto: Adrián Barrón / El Sol de Parral
Productores de chile chipotle radicados en el tramo carretero que conecta a los municipios de Jiménez y Camargo buscan unirse para impulsar un corredor industrial que les permita convertirse en líderes de esta variante del jalapeño en el norte del país, la cual alcanzó en el último año hasta 25 mil toneladas. Roberto Baca, jefe de la Sader en el distrito Río Florido, expresó que su principal reto es lograr la homologación de precios, mejorar la calidad y sobre todo trabajar en un bloque que concentre a los 14 centros chileros de la región.
La región desértica de Jiménez y Camargo regresan de nueva cuenta a la agenda nacional luego de que un grupo de productores del chile chipotle buscaran el título de: Denominación de Origen. Esto quiere decir, de acuerdo al Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), este concepto se asigna a las regiones en donde se producen alimentos con una calidad o una característica diferente a la de otras zonas del país y como ejemplo se encuentra el Ámbar de Chiapas, el arroz del estado de Morelos, la bacanora, el café Chiapas, de Veracruz; la charanda, y el chile habanero de la península de Yucatán, el mango ataulfo del Soconusco de Chiapas, el mezcal, Olinalá, el sotol, la talavera, el tequila y la vainilla de Papantla.
En este sentido, en el estado existe una Cooperativa de Productores de Chipotle de Chihuahua y se ubica en el municipio de Camargo, pero tiene representantes en las localidades de San Francisco de Conchos, La Cruz y de Jiménez. Estos municipios comparten coincidencias en el campo de producción: en medio del desierto nace y maduran los chiles en los extensos campos agrícolas que se abastecen de los ríos que surgen por los municipios como el Florido y el Conchos.
Entre los beneficios de la unión de los productores resalta la homologación de los precios al mayoreo pues en vez de hacer varios cortes y que cada campesino lo vendan por sí mismo, en esta mancuerna se haría un solo corte y todas las toneladas serían vendidas en lo general a un comprador a fin de tener un precio de mercado fijo y un cliente seguro, evitando de igual forma la competencia entre los mismos productores de Chihuahua que en algunas ocasiones los perjudicaba de igual forma.
El corredor industrial traería grandes beneficios a los dedicados este cultivo. / Foto: Adrián Barrón / El Sol de Parral
La Denominación de Origen es un concepto que utiliza el Gobierno Federal a través del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) para reconocer a lugares como los idóneos para la producción de un alimento en particular siempre y cuando este contenga elementos que sean especiales de la región de producción para convertirse en un ícono del territorio en cuestión, por ejemplo, el tequila. De acuerdo a la información oficial, esta bebida se encuentra registrada oficialmente en cinco estados: Jalisco: todo su territorio está incluido en la denominación, con 125 municipios, Michoacán: 30 municipios, Tamaulipas: 11 municipios, Nayarit: 8 municipios y Guanajuato: 7 municipios.
De acuerdo a Alejandro González Solís, el presidente del Grupo Chipotle de Chihuahua sociedad cooperativa, la Denominación de Origen es uno de los objetivos que se buscan al unirse todos los productores de esta variante del jalapeño en la región árida del estado como son los municipios de Jiménez, Camargo, La Cruz y San Francisco de Conchos, y actualmente esta sociedad cuenta con representantes de productores de los cuatro municipios. Según declaró, desde hace tres años se inició el proyecto para crear un corredor industrial que permita homologar los precios y los procedimientos para la pisca y el tratamiento del vegetal para entregar un producto único que incluya todas las características que dan el sabor del norte.
Uno de los beneficios y al mismo tiempo, desafío, es la homologación de precios. / Foto: Adrián Barrón / El Sol de Parral
González Solís explicó que al obtener esta denominación no solo se reconocerá a la región de Chihuahua como una zona productora de chile chipotle, sino también que se implementarían políticas públicas que protegerán su producción en varios municipios que comparten características similares como el clima y la calidad. Y para ello, informó que hace medio año se formalizó la Cooperativa de Productores de Chile Chipotle en Chihuahua y fue integrada inicialmente por seis socios, y actualmente hay una lista de espera de 12 más, aunque se prevé que en los próximos meses el número de socios ascienda hasta 21.
La mancha agrícola del Florido y del Conchos (ambos nombres de los ríos que cruzan por los municipios en mención) comparten condiciones climatológicas y de terreno que son similares: principalmente, son zona desértica y mayormente hay escasez de agua de lluvia por la sequía que continúa afectando a la región norte del país. Entre los cuatro municipios hay productores de chile chipotle que diariamente acuden a los centros agrícolas para trabajarlo en todas sus fases desde la pisca, el traslado, la selección, el empacado y su transporte a las empresas.
Asimismo, informó que mantienen una relación directa con la Secretaría de Desarrollo Rural del Estado pues mencionó que en conjunto, están elaborando un estudio exhaustivo sobre los elementos que tienen para lograr conseguir el título de la Denominación de Origen y para ello, el sistema de financiamiento recae directamente en las autoridadesestatales, aunque al momento se desconoce el estatus del proceso, sin embargo, el proyecto continúa consolidándose como una alternativa para convertir a Chihuahua el estado grande, como el ícono del chile chipotle.
Día a día los jornaleros ahuman el chile jalapeño rojo para convertirlo en chipotle / Foto: Adrián Barrón / El Sol de Parral
De acuerdo a Roberto Baca, titular de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural en el distrito de Jiménez, el proyecto que plantea la sociedad de chipotleros no tendría un beneficio para unos cuantos productores, sino que será general para quienes se dedican a esta labor. El funcionario federal refirió que de unirse todos los productores podrían mejorar la calidad del producto, reducir los tiempos para la distribución, y lo principal, es que podrían encontrar clientes masivos que adquieran en una o dos exhibiciones toda la cosecha en general y no una a una como comúnmente se hace reduciendo de igual forma, la competencia informal.
La iniciativa surge ante la necesidad de fortalecer la organización interna de los productores y mejorar las condiciones comerciales del chipotle, un cultivo que en los últimos años ha enfrentado fluctuaciones de precios y variaciones en la calidad debido a la falta de estandarización en los procesos de secado, ahumado y empaque.
Roberto Baca, jefe de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) en el distrito Río Florido, explicó que el principal desafío es lograr la homologación de precios, un reclamo constante entre los agricultores que buscan evitar la competencia desleal y garantizar un ingreso más justo para las familias que dependen de esta actividad.
Baca detalló que la propuesta incluye trabajar bajo un bloque regional que integre a los 14 centros chileros ubicados en la franja productiva entre Jiménez y Camargo, con el objetivo de coordinar estrategias de comercialización, asegurar estándares de calidad y acceder de manera conjunta a apoyos federales y estatales. Señaló que una organización de este tipo permitiría negociar mejores condiciones con compradores mayoristas y abrir la puerta a nuevos mercados, tanto en el centro del país como en Estados Unidos.
Los productores consideran que el corredor industrial no sólo elevaría la competitividad de la región, sino que también generaría empleos y promovería el desarrollo rural en comunidades que dependen casi por completo de la agricultura. La propuesta será presentada formalmente en las próximas semanas ante autoridades estatales y organismos agroindustriales.
En el municipio de Jiménez existen 14 centros de producción del chile chipotle, de acuerdo a la información proporcionada por la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) y sus campos se encuentran principalmente entre las carreteras que conducen hacia Camargo, a Parral y a Jiménez. Para su cosecha se emplean a jornaleros provenientes de diferentes regiones del estado y del país como la Sierra Tarahumara, así como del centro de la República, quienes son contratados para hacer las labores propias para la recolección del vegetal. Desde temprana hora, las familias de los jornaleros acuden a los campos agrícolas para hacer su labor y cumplir con una jornada laboral que va desde las 6 hasta las 8 horas diarias y posteriormente regresar a sus viviendas con el sustento de la alimentación, el hogar y demás gastos de la familia. Cabe mencionar también que en este tipo de empleos informales no solo lo hace el padre de familia, pues entre más cosechen, más dinero obtienen, entonces, cada mano y cada esfuerzo cuenta.
En Jiménez hay 14 centros de producción del chile chipotle / Foto: Adrián Barrón / El Sol de Parral
En uno de los campos agrícolas distribuidos por todo Jiménez se encuentra Eribaldo Martínez Olarte, quien tiene su punto de preparación y producción sobre la carretera libre a Camargo, dio a conocer en entrevista el proceso para obtener chile chipotle. Inicialmente, explicó que el chile chipotle proviene del jalapeño rojo madurado naturalmente por los efectos del sol y posteriormente, se somete a un ahumado con leña que va de los 4 a 7 días según el clima, pues a mayor temperatura, menos días de exposición. Con sus 300 hornos, Martínez logra producir alrededor de 100 toneladas de chipotle a la semana.
Con la colaboración de decenas de jornaleros y sus familias, el centro agrícola del productor se ha convertido en un referente del chile chipotle a nivel nacional al vender su producto a empresas trasnacionales como La Costeña, Herdez, San Marcos, entre otras organizaciones que comercializan productos naturales en lata y que son enviadas a centros de distribución de todo el país e incluso, fuera de los límites como Estados Unidos y de Latinoamérica. Asimismo, explicó que las temporadas para la producción de este producto inician en agosto con la cosecha del chile rojo y se prolonga hasta noviembre previo al ingreso del invierno pues en esta época del año el trabajo disminuye radicalmente.
Eribaldo Martínez Olarte manifestó que su organización se da empleo a 450 jornaleros quienes se dedican a trabajar en el campo en la siembra y cosecha del chile, así como en los centros de selección para ahumar el producto, empaquetarlo y distribuirlo. Según dijo, es una cadena productiva que permite llegar a diferentes rincones del país y dejar el sello de Jiménez en cada lata que producen las empresas comercializadoras.
Finalmente, expuso que uno de los retos mayores a los que se enfrentan es a la sequía, pues mencionó que la falta de lluvia ocasiona escasez del agua en los mantos acuíferos que afectan al crecimiento integral de los cultivos, por lo que informó que constantemente se tienen que perforar los pozos cada vez más para obtener el vital líquido.