Coanzamex proyecta trabajar jales mineros otros 14 años más en Parral
Aunque el aprovechamiento de La Prieta se acerca a su etapa final, existe una red de depósitos cercanos que permitirían sostener la producción y mantener la actividad minera por un largo periodo.
Coanzamex en Parral: de los jales de La Prieta a un Modelo de Recuperación Ambiental
La llegada de Coanzamex: un nuevo capítulo para la minería local
Desde su apertura, la planta generó más de 150 empleos directos y 100 indirectos; con el crecimiento de sus operaciones, la cifra ascendió a 200 empleos formales, la mayoría para habitantes de la región sur.
Tecnología de punta para recuperar lo que el pasado dejó atrás
Los volúmenes son tan constantes que, seis años después del arranque, la planta ya operaba con una capacidad de alrededor de 6,000 toneladas diarias, manteniendo la posibilidad de incrementar aún más su producción en el futuro.
Un proyecto ambientalmente estratégico
Una vez liberado el terreno, la empresa contempla acondicionarlo con tierra fértil y reforestarlo con especies nativas, un cierre ambientalmente responsable que no existía en la minería de siglos pasados.
Apego normativo y compromiso comunitario
Además del impacto ecológico, la recuperación de jales sostiene 201 empleos que dependen directamente de la actividad, lo que aporta estabilidad económica a numerosas familias de Parral.
La relevancia histórica de un proyecto pionero
Coanzamex logró convertir un rezago ambiental histórico en una oportunidad tecnológica y económica. Un modelo de minería moderna que reinterpreta el pasado para construir futuro.
Un futuro aún en desarrollo
Mientras la planta continúa procesando miles de toneladas de jales diariamente, Parral observa cómo este proyecto modifica su paisaje y su relación con un pasado minero.
Residentes de la zona rural enfrentan dificultades para solicitar servicios de emergencia y realizar trámites básicos debido a la inestabilidad tecnológica
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Se acerca el fin de aprovechamiento de los jales de Mina la Prieta, pero ya se busca opciones para aprovechar más jalea alrededor de la ciudad / Foto: Javier Cruz/El Sol de Parral
La empresa Coanzamex, filial de Gogold que aprovecha residuos mineros en Parral que datan de hace 100 años, podría mantener sus operaciones 14 años más aun cuando el proyecto de mina La Prieta se acerca a su etapa final. Según su director corporativo, Ignacio Vega, hasta ahora se han procesado cerca de 21 millones de toneladas de jal y todavía existen depósitos en los alrededores de la ciudad capaces de sostener la producción; además, existen negociaciones con empresas de Santa Bárbara y San Francisco del Oro para adquirir sus residuos y dar un respiro económico a estas poblaciones.
La compañía, única operación en producción del grupo dentro del país, ha concentrado durante 13 años sus esfuerzos en el procesamiento de jales como un modelo de minería circular. Comenzó con precipitados de oro y plata, y en años posteriores incorporó la producción de cobre y zinc, minerales presentes de manera natural en los yacimientos polimetálicos característicos de la región sur. Actualmente, la planta genera tres productos principales: precipitado de oro y plata, de cobre y de zinc.
Vega detalló que la empresa arrancó con una plantilla de poco más de 100 trabajadores, pero hoy supera los 200 empleos directos, la mayoría provenientes de Parral. La operación de jales, además de representar una actividad extractiva, implica una compleja labor de tratamiento, transporte interno y manejo de materiales, la cual se sostiene con procesos continuos durante todo el año.
Respecto al futuro inmediato, Gogold-Coanzamex calcula que a mina La Prieta le quedan únicamente entre dos y tres años de explotación. Sin embargo, ese escenario no representa el final del proyecto, sino el punto de partida para un modelo más amplio basado en jales pequeños que rodean la ciudad. “Tenemos un potencial alrededor de la ciudad con muchas posibilidades”, expuso el directivo, quien señaló que ya se cuenta con contratos para procesar los jales de La Esmeralda, además de contemplar depósitos en Palmilla y Veta Colorada.
Aunque ninguna de estas presas de jales se compara en magnitud con La Prieta, la cual aportó 21 millones de toneladas, Vega aseguró que en su conjunto pueden igualar ese volumen, compensando su menor tamaño individual con la sumatoria de todos los depósitos distribuidos en la zona minera. “Son chiquitos, ninguno como La Prieta, pero no menos importantes”, explicó. De integrarse todos los depósitos cercanos, la operación podría extenderse entre 12 y 14 años más, sin necesidad de contemplar los grandes acopios mineros de otros municipios.
El director corporativo confirmó que también han explorado opciones con compañías de Santa Bárbara y San Francisco del Oro, aunque los retos logísticos, principalmente el traslado de volúmenes, representan un factor clave para decidir si avanzarán hacia una sociedad operativa. En el caso específico de Santa Bárbara, ya se revisó una de las presas y se determinó que es técnicamente procesable, aunque el costo del acarreo condicionaría su viabilidad económica.
Agregó que, por ahora, la prioridad del grupo es concluir el ciclo de La Prieta y posteriormente enfocarse en los depósitos más cercanos, especialmente aquellos ya contratados o en proceso avanzado de negociación. “Primero todo lo que está alrededor de la ciudad”, enfatizó, subrayando que la estrategia busca optimizar tiempos y costos para la continuidad operativa.
Después de más de una década en la región, Coanzamex reafirma que la zona todavía posee un amplio potencial minero basado en la recuperación de jales. De acuerdo con Vega, la planta, que originalmente se proyectó para 12 años de vida útil, podría operar incluso más allá del horizonte actual, siempre que se concreten los acuerdos necesarios y se logre una conciliación adecuada con los propietarios de los depósitos. “Hay mucho potencial alrededor que puede ampliar esa vida, quizá más de 13 años”, afirmó.
Con una operación estabilizada, tres líneas de producción y un inventario creciente de jales susceptibles de procesamiento, Gogold-Coanzamex perfila a Parral como un polo de minería sustentada en la revalorización de residuos históricos. El cierre técnico de mina La Prieta no marcará el fin de la industria en la ciudad, sino la transición hacia un modelo extendido que podría garantizar actividad económica para la región durante al menos otra década.
Parral, cuna de la minería en el norte del país, nació y creció a la sombra de los metales preciosos. Desde 1663, cuando se descubrieron las primeras vetas de plata en la hoy emblemática mina La Prieta, esta región de Chihuahua quedó marcada por una riqueza que moldeó su economía. A lo largo de más de tres siglos, miles de toneladas de minerales fueron extraídas, dejando también una herencia inevitable: las presas de jales, un pasivo ambiental acumulado por procesos metalúrgicos antiguos que no lograban recuperar todo el metal contenido en la roca.
Durante el virreinato y los siglos posteriores, La Prieta y sus minas hermanas transformaron la región en uno de los polos mineros más importantes del país. Para 1665 ya operaban más de 60 pequeñas minas, y hacia finales del siglo XIX la renovación tecnológica condujo a un nuevo auge. Su momento de mayor esplendor llegó en 1926, cuando se procesaban 1,500 toneladas de minerales puros al día. Sin embargo, al agotarse la rentabilidad de las vetas, la mina cerró sus puertas en 1974, dejando enormes depósitos de jales que permanecieron por décadas a un costado de la mancha urbana.
Después de permanecer intactos por siglos, estos jales comenzaron un nuevo ciclo de vida en julio de 2014. Aquel 4 de julio, el entonces gobernador César Duarte Jáquez, el presidente municipal Miguel Jurado Contreras y el director corporativo de Coanzamex, Ignacio Vega Baca, inauguraron oficialmente la planta de lavado de jales de Grupo Coanzamex S.A. de C.V., subsidiaria de la canadiense Gogold Resources Inc.
La irrupción de Coanzamex en Parral representó un giro tecnológico sin precedentes en Latinoamérica. La empresa instaló una planta especializada capaz de procesar hasta 5,000 toneladas diarias de jales mediante tecnología sudafricana. Se convirtió en la primera planta del continente enfocada en el relavado de jales históricos para recuperar plata, oro y cobre, con una inversión inicial de 60 millones de dólares, proyectada hasta los 500 millones en infraestructura y operación.
El corazón del proyecto es un proceso llamado lixiviación, mediante el cual los jales son nuevamente sometidos a un lavado químico para recuperar metales atrapados. Con geomembranas especiales, los jales son colocados en montones de hasta 10 metros de altura y bañados por soluciones químicas que se filtran por gravedad hasta concentrar los minerales en piletas de captación.
Posteriormente, los metales son recuperados mediante filtros prensa y procesos específicos: los precipitados de plata y oro por un lado, y la manifestación del cobre en otra línea de producción. Todo se envía después a la fundición del Grupo Peñoles en Torreón, Coahuila. Entre 2014 y 2020, Coanzamex logró procesar más de 7 millones de toneladas de jales provenientes en su mayoría de La Prieta.
Más allá de lo industrial, Coanzamex logró posicionarse como un proyecto ambiental de relevancia para Parral. Los jales representan riesgos por sus partículas finas respirables y su composición química. Durante décadas estuvieron expuestos, generando polvo y afectaciones potenciales a la salud por la translocación de metales en la cadena alimenticia.
El proyecto de relavado permitió remover estos pasivos del perímetro urbano y cumplir con la NOM-055-Semarnat-2003, que establece los requisitos para el manejo de residuos peligrosos. El uso de maquinaria eléctrica redujo la compactación del suelo y el consumo de aceites, disminuyendo el impacto ambiental.
Coanzamex opera bajo la estricta vigilancia de la Ley General de Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente, vigente desde 1988. La industria minera moderna es uno de los sectores más regulados en materia ambiental, salud laboral y desarrollo comunitario.
Este enfoque le ha valido reconocimiento por parte de la comunidad parralense. En un hecho inusual, la empresa recibió las llaves de la ciudad por su contribución al manejo del pasivo ambiental y su colaboración en proyectos educativos y de infraestructura.
El procesamiento de jales en Parral simboliza la reconciliación entre el legado de siglos de extracción y la minería responsable del siglo XXI. La Prieta, mina emblemática que dio origen a la ciudad, vuelve a ser protagonista por un proceso de restauración que limpia, ordena y transforma.
La historia de Coanzamex en esta ciudad apenas completó 10 años de operaciones, pero ya ocupa un capítulo destacado en la trayectoria minera de la región, donde la innovación transforma el legado y la ciudad encuentra nuevas formas de reconciliarse con su historia.