Colapsa drenaje en la calle Del Ojito; aguas negras fluyen hasta la avenida Independencia
Provoca en su paso fétidos olores, charcos de contaminación y molestias para peatones; la JMAS ya trabaja en reparaciones
Provoca en su paso fétidos olores, charcos de contaminación y molestias para peatones; la JMAS ya trabaja en reparaciones

Marcos Merendón
El drenaje sanitario colapsó en la calle Del Ojito, generando un problema de aguas negras que fluyen por toda la vialidad hasta llegar a la avenida Independencia, provocando en su paso fétidos olores, charcos de contaminación y molestias para peatones y vecinos.
➡️ Únete al canal de WhatsApp de El Sol de Parral
El desperfecto obligó a personal de la Junta Municipal de Agua y Saneamiento (JMAS) a intervenir de inmediato para detectar el origen de la falla. Tras las primeras labores, los trabajadores confirmaron que será necesario reemplazar varios metros de la tubería, ya que el sistema de drenaje está sobresaturado y las líneas actuales no permiten el flujo adecuado de las aguas residuales.
La portavoz de la JMAS, Cristina Obregón, informó que ya se activaron los trabajos correctivos para atender la situación. “Vamos a hacer un análisis completo de cuántos metros de tubería deben reemplazarse para solucionar el problema de raíz. Se trata de una prioridad para evitar mayores afectaciones a la ciudadanía”, explicó.
Mientras tanto, las aguas residuales continúan descendiendo por la pendiente de la calle Del Ojito, atravesando varios tramos hasta desembocar en la transitada avenida Independencia. Esto ha generado no solo un mal aspecto urbano, sino también condiciones insalubres en plena vía pública.

Durante un recorrido por la zona afectada, se observó cómo muchas personas caminan sin saber que se trata de aguas negras. Algunas piensan que es una simple fuga de agua potable, pero al percatarse del olor y la suciedad evidente, cambian de ruta o tratan de evitar los charcos.
Asimismo en el lugar se pudo observar que en su intento por esquivar el agua contaminada, vecinos y transeúntes optan por caminar por banquetas elevadas o incluso por la calle misma a fin de no tocar el agua sucia.

No obstante, quienes no logran evitar el paso por las aguas residuales terminan con los zapatos o los pies impregnados del hedor, sobre todo aquellos que caminan con sandalias o huaraches.
Se hizo un llamado a la ciudadanía para tomar precauciones al transitar por la zona y evitar el contacto con el agua contaminada, mientras se llevan a cabo las obras necesarias para restablecer el funcionamiento del drenaje en la zona afectada.