Localsábado, 21 de marzo de 2026
Conoce la histórica asignación de géneros musicales en las plazas de Parral
Las plazas Morelos, Principal y San Nicolás fungían como sedes específicas para el mariachi, los tríos y grupos norteños
Las plazas Morelos, Principal y San Nicolás fungían como sedes específicas para el mariachi, los tríos y grupos norteños

Los músicos de Parral recuerdan con nostalgia la época de antaño en que el gremio estuvo en su máximo apogeo: la década de los 80 y 90 en que incluso, las plazas del centro histórico tenían una asignación de género como el mariachi, el trío y el norteño. El representante del Sindicato de Músicos, Salvador Calvillo, explicó que las plazas Morelos, Principal y San Nicolás eran punto de reunión de agrupaciones musicales. Sin embargo, con la aparición de las tecnologías y las aplicaciones de streaming el oficio cayó y solo unos cuantos grupos taloneros salen a la calle.
Salvador Calvillo recordó que en la bohemia de antaño era popular y común que decenas de grupos de cantantes salieran a las calles para ofrecer sus servicios y su repertorio de canciones melancólicas, amorosas y de despedidas. “Antes regresábamos con el bolsillo lleno porque en todos lados nos contrataban; ahora es diferente”.
El entrevistado dijo que en Parral los músicos estaban organizados de tal manera en que cada plaza tenía un género musical asignado. Por ejemplo, en la Morelos se encontraba el área idónea para los mariachis. “Ahí era la sede para interpretar melodías de este giro”, mencionó Calvillo quien explicó que era común ver a grupos con trompetas y guitarras interpretando canciones, principalmente boleros.
Asimismo, explicó que en la plaza San Nicolás sobre la avenida Flores Magón se concentraban los grupos de norteños, es decir, aquellos que usaban los acordeones, tubas y hasta requintos o sextos. El presidente refirió que de ahí partían en busca de contrataciones aunque mencionó que cada cliente les pedía entre dos o tres melodías diferentes.
Y por último, Calvillo presentó que la Plaza Principal era la indicada para los tríos. Con guitarra, requintos y bajos, los cantantes llevaban la nota diaria para sostener sus hogares. “Siempre había trabajo, todos salíamos ganando y la ciudad se mostraba alegre y hasta nostálgica con las canciones”.
En la década de los 80 y 90, los habitantes de Parral pedían más canciones de la época como las de José Alfredo Jiménez, José José, Javier Solís, entre otros y para Calvillo fue la etapa con mayor auge del gremio musical pues a comparación del 2026 el trabajo decayó y dejó sin empleo a decenas de familias.
El Sindicato de Música en Parral consideró que uno de los fenómenos que intervinieron para que los músicos dejaran de existir fue la aparición de las plataformas de streaming como Spotify, Apple Music, Youtube Music, entre otras que ofrecen un amplio catálogo de canciones y presentaciones artísticas que pueden reproducirse en cualquier dispositivo móvil.
Aunque en Parral aún persisten hasta tres agrupaciones musicales de este tipo ya no son redituables y tal es el caso de Isidro Aguirre, quien junto a Benito Sandoval buscan el pan de cada día ofreciendo sus servicios como músicos con guitarra y acordeón. Desde las 4:00 de la tarde se reúnen en la plazuela Guadalupe Victoria y recorren el centro histórico para terminar a las 8:00 de la noche con apenas cien pesos.