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Anú cuando es poca la demanda de estos productos, continúan siendo buscados por padres de familia para que sus hijos jueguen con ellos. / Foto: Javier Cruz / El Sol de Parral
En el mercado Hidalgo se ofrecen diversas artesanías, entre ellas los juguetes tradicionales mexicanos. Aunque la demanda ha disminuido, continúan siendo buscados por padres de familia para que sus hijos jueguen con ellos, así como por paisanos que visitan la ciudad. No obstante, su comercialización se ha visto afectada por los productos chinos, cuya calidad es menor en comparación con el juguete nacional.
Al catálogo tradicional pertenecen el trompo, el balero, el yoyo, las resorteras, carritos o camiones de madera, las tablitas mágicas, la churumbela, los títeres y las matracas. Para las niñas destacan las muñecas de trapo, trastecitos, muebles en miniatura, metates, molcajetes, prensas tortilleras y el juego de la lotería, en el que puede participar toda la familia.
María de Lourdes Caballero, propietaria de una tienda del mercado Hidalgo, señaló que las ventas han estado bajas y que ya son pocas las personas que buscan el juguete artesanal mexicano para regalárselo a sus hijos. Comentó que esta es una de las costumbres que se han ido perdiendo con el tiempo. Antes, dijo, eran muy solicitados el trompo, el balero, la churumbela, los camioncitos de madera y una gran variedad de artículos de colores vivos; hoy han sido desplazados por tabletas y videojuegos.
Aun así, algunos padres continúan comprándolos. En muchos casos llegan acompañados de los niños y les muestran los juguetes para despertar su interés. Hay pequeños que ni siquiera los conocían. Los paisanos que llegan de Estados Unidos también se sorprenden y los consideran muy bonitos; quizá por nostalgia o recuerdo, los adquieren y se los llevan.
Mencionó que ya son pocas las tiendas donde pueden encontrarse, siendo el mercado Hidalgo uno de los lugares que aún los ofrecen. Los juguetes tradicionales mexicanos son considerados verdaderas artesanías. Sin embargo, muchos niños prefieren jugar con tabletas o consolas, e incluso hay quienes no conocen estos juguetes y se sorprenden al verlos por primera vez.
Comentó que lo más solicitado por la gente son los trompos, baleros y churumbelas —una especie de trompo que gira mediante una base—; y para las niñas, los trastecitos, estufas de madera, juegos de salas y comedores en tamaño pequeño para usar con muñecas, así como utensilios como juegos de té, metates, molcajetes, palotes y prensas para hacer tortillas.
Por otra parte, aseguró que el mercado también ha sido inundado con productos chinos de baja calidad. No obstante, el juguete tradicional hecho en México es de buena manufactura y no es costoso. Por ejemplo: las matracas están en 85 pesos la chica y 130 la grande; los yoyos en 50 pesos; el balero en 65; la churumbela en 35; las tablitas mágicas en 35; y las muñecas de trapo hechas a mano en 130 pesos, precios muy accesibles en comparación con otros juguetes.
Estos artículos provienen principalmente de estados del sur del país como Puebla, Estado de México, Oaxaca y Guerrero. Sin embargo, algunos sí se fabrican en Chihuahua, como las muñecas de trapo, los camioncitos troceros y de redilas, los carritos de madera y los muebles en miniatura, entre otros.
Para finalizar, la comerciante señaló que estos juguetes encantan a los niños, pues les llaman mucho la atención los colores vivos con los que están pintados. Agregó que también los padres de familia se emocionan al ver juguetes que ellos mismos tuvieron en su niñez.