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Ejidos, bonos de carbono y exportadores de nuez también resienten el tipo de cambio. / Foto: Javier Cruz / El Sol de Parral
La baja en el precio del dólar ha generado una creciente preocupación en el sector maderero de Parral, al advertirse que esta situación podría detonar una nueva recesión en la producción forestal, particularmente en los procesos de asierre y comercialización de la madera local, debido al ingreso masivo de productos importados, informó el presidente de la Unión de Madereros de Parral, Javier Portillo Mares.
En entrevista, el dirigente explicó que un dólar bajo favorece directamente la compra de madera extranjera, principalmente de Estados Unidos y Chile, lo que pone en desventaja a los productores nacionales por temas de costos, presentación y acabados del producto. “Al bajar el dólar es obvio que empieza la avalancha de madera americana y chilena, con mejor presentación y mejores acabados que la madera local”, señaló.
Portillo Mares indicó que esta situación provoca que los grandes compradores opten por importar insumos más baratos, dejando de lado la madera producida en la región, lo que impacta directamente en la economía de los ejidos, aserraderos y pequeños empresarios del sector forestal. “Está más fácil que los grandes madereros compren la madera americana que la madera cara de aquí y del país”, puntualizó.
El líder maderero subrayó que, contrario a lo que se podría pensar, para su gremio la caída del dólar resulta perjudicial, ya que los costos de producción se mantienen o incluso aumentan, mientras que los precios de venta se reducen al momento de competir con productos importados.
Además, advirtió que el impacto no se limita únicamente al sector forestal, sino que también afecta a otras actividades productivas de la región, como la ganadería y la agricultura, cuyos ingresos dependen en buena medida del valor del dólar al momento de exportar sus productos.
Como ejemplo, mencionó el caso de los ejidos que comercializan bonos de carbono en el extranjero, los cuales reciben pagos en dólares que ahora, al convertirse a pesos, representan una ganancia mucho menor. “Antes eran dólares de 18.50 y ahorita son de 16.50, entonces al convertirlos, el ingreso se reduce de manera considerable”, explicó.
De igual forma, recordó que los productores de nuez enfrentan una situación similar, ya que actualmente exportan el kilo en alrededor de 92 pesos, cuando con un dólar más alto podrían alcanzar precios superiores a los 100 pesos, lo que ha generado pérdidas para quienes adquirieron el producto a mayor costo.
Finalmente, Portillo Mares lamentó que, pese a la baja del dólar, otros insumos como la gasolina, el diésel y los costos generales de producción no han disminuido, lo que agrava el panorama económico. “Cae el dólar, pero la gasolina no baja, al contrario, sube, y así es muy difícil sostener la producción”, concluyó.