Localdomingo, 1 de junio de 2025
En Parral, la fila es por sopes... no por jueces
La diferencia es clara y la confusión es general: lo que debería ser una jornada de reflexión democrática, se vive con total indiferencia
La diferencia es clara y la confusión es general: lo que debería ser una jornada de reflexión democrática, se vive con total indiferencia

En la plaza Principal, el centro de la ciudad, dos actividades coinciden y compiten en atención ciudadana: por un lado, la elección de jueces, magistrados y ministros; por el otro, una kermesse organizada por el Seminario Diocesano. La imagen es elocuente: la fila más larga no está en la casilla, sino frente al puesto de sopes.
Bajo el sol de mediodía, decenas de personas esperan pacientemente para comprar antojitos. Mujeres con sombrilla, niños sin sombrilla pero con energía de sobra, hombres en fila mirando sus teléfonos. La escena parece sacada de un domingo cualquiera, de no ser porque a escasos metros, la casilla 1287 —instalada en el Centro de Documentación, frente a la misma plaza— espera votantes.
Ahí, en la mesa electoral, apenas entran y salen algunos ciudadanos. No hay filas. No hay prisa. No hay conversación. Lo que sí hay es desinterés palpable. Los funcionarios de casilla observan con resignación como la participación fluye a cuentagotas, mientras en la plaza, el aroma a sope y el bullicio de la kermesse dominan el ambiente.
“¿Y qué es lo que se vota hoy?”, preguntó una señora con plato en mano, sin intención de moverse hacia la casilla. “Lo de los jueces, ¿no?”, le responde otra, encogiéndose de hombros. La confusión es general. Lo que debería ser una jornada de reflexión democrática, se vive con total indiferencia.

La casilla está en el centro, pero no en el centro del interés. Incluso, quienes ya votaron lo hicieron más por compromiso que por convicción. “Nomás pa’ que no digan”, dice un hombre que ya votó en otro punto y que mostró su pulgar. En contraste, en la kermesse hay risas, charlas, música de fondo y hasta rifas.
Resulta inevitable preguntarse qué tanto conecta esta elección con la vida cotidiana del ciudadano común. Elegir jueces y ministros suena abstracto frente a las preocupaciones inmediatas de una comunidad donde el desayuno, la convivencia y el descanso dominical pesan más que las urnas.
La elección de este domingo, en la que se convocó a la ciudadanía a participar en la designación de jueces, magistrados y ministros, pasó prácticamente desapercibida en el Centro de Parral. A pesar de la instalación puntual de casillas y del llamado institucional al voto informado, el interés fue escaso.
A medida que avanza la tarde, la diferencia entre ambas filas se acentúa. Los puestos de comida siguen llenos, mientras la casilla permanece semivacía. La jornada electoral sigue su curso, pero en Parral el veredicto popular parece claro: hoy ganó el sope. La democracia, por lo pronto, tendrá que esperar su turno.