Entre Gobierno de Parral e Iniciativa Privada construirían autódromo con 25 millones de pesos
El proyecto con apoyo de la iniciativa privada y una inversión cercana a 25 millones de pesos busca disminuir riesgos viales y ofrecer un espacio regulado para aficionados
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Esperan que al término de la administración existan avances concretos / Foto: Javier Cruz / El Sol de Parral
En Parral se busca poner fin a los arrancones clandestinos que de viernes a domingo se apoderan de la avenida Tecnológico y vías cercanas, esto con la construcción de un autódromo. El alcalde Salvador Calderón reveló que se está gestionando la donación de un terreno en la salida a Jiménez, donde con el apoyo de la Iniciativa Privada y una inversión de 25 millones de pesos se levantaría este lugar para que los aficionados cuenten con un espacio seguro que reduzca riesgos tanto para los conductores como para las familias.
Los arrancones y las competencias improvisadas en la vía pública han crecido en Parral en los últimos años y representan un desafío para la seguridad vial municipal. Fuentes oficiales y testimonios describen fines de semana donde decenas de vehículos se reúnen en la Tecnológico y avenidas aledañas para realizar aceleraciones, “ceritos” y maniobras de alto riesgo, muchas veces en presencia de espectadores y menores de edad. Las sanciones y operativos de tránsito han tenido un efecto disuasorio parcial, pero las autoridades municipales entienden que la sanción por sí sola no erradica la práctica: primero, porque quienes participan buscan un espacio en el que practicar y competir, y segundo, porque la vía pública carece de condiciones de seguridad para este tipo de actividades.
El edificio de la solución planteada es simple en su lógica: ofrecer una alternativa reglada, con controles, equipamiento y protocolos de seguridad que permitan canalizar el interés por el automovilismo en un entorno que reduzca la probabilidad de accidentes graves. Para el equipo municipal, la existencia de un autódromo responde tanto a la prevención como a la regulación.
La apuesta territorial recae en una reserva estatal ubicada en la salida a Jiménez, con frente a la carretera Parral–Jiménez y colindancias con el Estadio Olímpico y el Instituto Tecnológico de Parral. Según la documentación presentada por el Ayuntamiento, la superficie solicitada aparece descrita con la medida 53-62-48.47 hectáreas y está inscrita como propiedad del Gobierno del Estado y clasificada como reserva estatal. Ese carácter jurídico es el motivo por el cual la administración municipal presentó un oficio formal ante la Secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología para solicitar la entrega del espacio en la modalidad que se determine: donación, comodato o comodato con destino.
El terreno destinado al autódromo se ubicaría en la salida a Jiménez, cerca del Estadio Olímpico. / Foto: Javier Cruz / El Sol de Parral
El delegado municipal de Desarrollo Urbano y Ecología, Gaudencio Atayde, confirmó que la petición fue recibida por la autoridad estatal y que el expediente avanza en revisión técnica y legal. Atayde enfatizó que la factibilidad del proyecto radica en el beneficio social que representa: reducir riesgos en la vía pública y brindar una alternativa ordenada. Al mismo tiempo, aclaró que la modalidad final dependerá de la disponibilidad y las condiciones que el Estado imponga, por lo que aún no hay una resolución definitiva sobre la entrega.
El costo aproximado que maneja la administración local para levantar la primera etapa del autódromo se sitúa en torno a los 25 millones de pesos. Ese monto, según explicó el alcalde Calderón en entrevista, sería obtenido mediante aportaciones de la iniciativa privada, posibles apoyos del Gobierno del Estado y la participación del propio Ayuntamiento en facilidades administrativas o en especie —por ejemplo, con la cesión del terreno—, pero no con la erogación principal de recursos públicos.
La propuesta municipal contempla que empresarios del sector automotriz, patrocinadores locales y organizaciones afines asuman la mayor parte de la inversión y participen en la operación y mantenimiento del recinto una vez que esté en marcha.
La fórmula público–privada, a juicio del alcalde, permite que la ciudad no comprometa su presupuesto de servicios básicos ni obras de atención social, a la vez que capitaliza el interés privado en patrocinar eventos, proveer infraestructura técnica y garantizar viabilidad financiera al proyecto en el mediano plazo. Empresas interesadas en la región han mostrado interlocución preliminar, aunque no se han hecho anuncios formales de compromisos económicos.
En lo técnico, el diseño que han valorado los promotores incluye una pista de un cuarto de milla —longitud estándar para arrancones regulados— que permitiría pruebas de aceleración en condiciones controladas. Sin embargo, en distintos documentos y señalamientos oficiales también ha surgido la posibilidad de contemplar tramos adicionales o circuitos más extensos —incluso versiones que hablan de una extensión de una milla— para albergar competencias regionales o pruebas de exhibición. Esa dualidad obedece a que el proyecto busca cubrir tanto la demanda de aficionados locales como la posibilidad de atraer eventos con mayor afluencia.
Además de la pista principal, el proyecto considera áreas de pits, zonas de espectadores con gradería, estacionamientos, servicios sanitarios, áreas de control técnico y seguridad, accesos y salidas diseñadas para minimizar la interacción con la red vial, y espacios complementarios para talleres, escuelas de manejo y simuladores. La idea es incorporar medidas de protección para pilotos y espectadores, así como protocolos de admisión que exijan certificados de seguridad a los vehículos y equipos de protección a quienes participen en pruebas.
Funcionarios consultados señalaron que, antes de cualquier obra, deberán cumplirse trámites legales y ambientales. Entre ellos figuran modificaciones de uso de suelo o autorización de comodato/donación por parte del Estado, permisos de impacto ambiental —en caso de que así lo determine la normatividad—, licencias de construcción y estudios de movilidad que evalúen la carga vial que generará el autódromo en la carretera Parral–Jiménez. También son necesarios planes de manejo de ruido y de gestión de residuos, así como programas de seguridad que integren a Protección Civil, Seguridad Pública y cuerpos de emergencia locales.
El delegado Atayde reconoció que la tramitología es exigente y que la Secretaría estatal está siendo meticulosa al revisar la petición. Ese escrutinio formal es, a juicio de técnicos municipales, positivo: obliga a diseñar un proyecto que cumpla con estándares técnicos y de responsabilidad social, y evita improvisaciones que podrían replicar los problemas que hoy se observan en la vía pública.
El discurso oficial subraya los beneficios potenciales: reducción de accidentes en avenidas, generación de empleo —principalmente temporal durante la construcción—, impulso al turismo deportivo y nuevas oportunidades de negocio para la cadena local (talleres, hospedaje, gastronomía). Calderón ha insistido en que el autódromo no es una obra para “glamour”, sino una herramienta de prevención vial y convivencia.
Un autódromo disminuiría riesgos al practicar diversas maniobras en automovilisimo. / Foto: Archivo / El Sol de Parral
Sin embargo, también emergen cuestionamientos. Organizaciones vecinales y actores civiles han planteado dudas sobre la prioridad de una inversión ligada al entretenimiento en un contexto donde persisten retos en seguridad, servicios y obras públicas. Otros advierten sobre posibles externalidades negativas en términos de ruido o presión sobre recursos hídricos y piden mayor claridad sobre los estudios ambientales y financieros. El reclamo recurrente es que la autoridad detalle cómo se fiscalizará la inversión privada, qué mecanismos habrá para garantizar acceso equitativo y cómo se evitará la repetición de prácticas peligrosas fuera del autódromo.
Mientras avanza la gestión del terreno y la negociación con el Estado, el municipio no ha dejado de aplicar medidas para contener los arrancones en la Tecnológico. La Dirección de Tránsito mantiene operativos de vigilancia, multas y acantonamientos para disuadir a quienes participan en maniobras. No obstante, dichas medidas enfrentan el desafío de que las concentraciones suelen desplazarse a rutas alternas u horarios, por lo que las autoridades insisten en que la solución integral implica ofrecer una alternativa controlada y con incentivos para que los participantes opten por el autódromo.
En paralelo, el Ayuntamiento ha planteado la posibilidad de articular programas preventivos con escuelas, clubes automovilísticos y talleres para fomentar la cultura de seguridad entre pilotos jóvenes y aficionados. Estas acciones educativas buscan complementar la infraestructura con formación técnica y normas claras de convivencia.
Los impulsores del proyecto han puesto como horizonte tentativo la etapa final de la presente administración para ver avances concretos, aunque admiten que la fecha dependerá de la celeridad con la que el Gobierno del Estado resuelva la situación del terreno y de la confirmación de la inversión privada. La ambición municipal es clara: que antes de que concluya el periodo en funciones existan compromisos firmes y estudio de factibilidad aprobado, así como un calendario preliminar de obra.
No obstante, las fuentes consultadas reiteran que hay pasos ineludibles: formalización legal del predio, acuerdos financieros entre actores privados, elaboración de proyectos ejecutivos, licencias y estudios técnicos. Cualquier retraso en estos frentes impactará el cronograma y, por ende, la viabilidad de inaugurar la pista en un plazo corto.
Autoridades locales han dicho que observaron casos en otras regiones donde la construcción de circuitos fue útil para ordenar la práctica deportiva y reducir la peligrosidad en la vía pública. A partir de esas referencias, se busca replicar buenas prácticas: integración de regulaciones claras, tarifas de uso, certificación técnica de vehículos y pilotos, y la existencia de un organismo gestor que garantice la continuidad operativa más allá de los cambios de administración.
Entre las recomendaciones técnicas que ya forman parte del debate figura la necesidad de un ente administrador con capacidad de cobro, regulación de horarios, calendario de eventos y contratación de personal capacitado para la supervisión. Asimismo, especialistas en movilidad y seguridad vial recomiendan vincular el proyecto a programas de educación vial dirigidos a jóvenes conductores.
La convivencia y prevención vial son los fines de la creación de este autódromo. / Foto: Archivo / El Sol de Parral
La propuesta del autódromo abre una discusión pública sobre cómo conciliar el derecho al esparcimiento y el deporte motorizado con la prioridad en la inversión pública y la protección del espacio público. Para el gobierno municipal es una apuesta por la prevención y la regulación; para parte de la ciudadanía, plantea la necesidad de transparencia y claridad en los compromisos financieros y medioambientales.
Mientras las gestiones administrativas siguen en curso y la Secretaría estatal define la modalidad de entrega del predio —donación o comodato—, sigue siendo una tarea de gobierno garantizar que la iniciativa avance con base en la legalidad, la inclusión y la seguridad. El alcalde Calderón, por su parte, ha subrayado que la decisión final dependerá del equilibrio entre el interés público y la responsabilidad fiscal.
Estado actual: la solicitud formal está en manos de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología; la iniciativa privada ha mostrado interés preliminar; se estima una inversión de 25 millones de pesos para una primera etapa centrada en una pista de un cuarto de milla, aunque existen propuestas para circuitos mayores; y la superficie planteada para el proyecto corresponde a las tierras estatales colindantes a la carretera Parral–Jiménez (53-62-48.47 hectáreas).
Próximos pasos: resolver la modalidad de entrega del predio, completar estudios técnicos y ambientales, consolidar el esquema de financiamiento público–privado y presentar un proyecto ejecutivo con calendario de obra, seguridad y operación.
La discusión sobre la construcción del autódromo en Parral dista de estar concluida; plantea un cruce de prioridades que el gobierno municipal y la sociedad deberán resolver en las próximas semanas, con la mirada puesta en la seguridad vial, la viabilidad económica y la sustentabilidad del proyecto.manas, con la mirada puesta en la seguridad vial, la viabilidad económica y la sustentabilidad del proyecto.