Localdomingo, 28 de septiembre de 2025
Familiares de Becky Gallardo piden apoyo para su tratamiento contra la leucemia
La parralense de 43 años requiere trasladarse a Monterrey para un trasplante de médula ósea
La parralense de 43 años requiere trasladarse a Monterrey para un trasplante de médula ósea

La familia de Rebeca Gallardo, conocida entre sus allegados como Becky, lanzó un llamado de apoyo a la comunidad para poder cubrir los gastos que conlleva el tratamiento médico que enfrenta actualmente, tras ser diagnosticada con leucemia de células plasmáticas, una enfermedad rara y agresiva.
Becky, de 43 años y madre de un hijo, recibió el diagnóstico en enero de este año, después de varios meses de complicaciones de salud. Desde entonces, ha pasado por más de 16 sesiones de quimioterapia, además de quimioterapia oral, múltiples transfusiones y hospitalizaciones. Su hermano, Iván Gallardo, relató que, pese a lo complejo de la enfermedad, su respuesta al tratamiento ha sorprendido incluso al personal médico.
El siguiente paso en su proceso es un trasplante de médula ósea, considerado crucial para incrementar sus posibilidades de recuperación. Este procedimiento se llevará a cabo en una clínica del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Monterrey, Nuevo León. Si bien la intervención está cubierta por el seguro, los gastos de traslado y estancia representan un reto importante para la familia.
De acuerdo con Iván, Becky deberá permanecer al menos seis meses en Monterrey acompañada de un familiar, lo que implica rentar un espacio cercano al hospital, cubrir alimentos y transporte, así como medicamentos o análisis adicionales que no siempre son cubiertos por el sistema de salud. “Aunque el IMSS ha respondido muy bien, hay muchos gastos pequeños que se van acumulando”, explicó.
La familia estima que los costos adicionales rondarán los 90 mil pesos, considerando la renta de vivienda en Monterrey —cuyo precio promedio es de entre 7,500 y 10,000 pesos mensuales—, traslados en Uber o taxi para consultas frecuentes, además de alimentación y suministros especiales durante el proceso de recuperación.
Tras el trasplante, Becky deberá permanecer incomunicada de seis a ocho semanas dentro del hospital, pero su acompañante tendrá que estar cerca en todo momento para responder ante cualquier emergencia. Posteriormente, los controles médicos serán de dos a tres veces por semana, luego una vez por semana y más adelante cada quince días hasta alcanzar una recuperación estable.
El trasplante de médula, de acuerdo con lo informado por la familia, podría garantizarle entre siete y diez años libres de la enfermedad, lo que representa una oportunidad decisiva en su lucha contra la leucemia de células plasmáticas. “Estamos aferrados a la esperanza, pero necesitamos de la solidaridad de la gente para poder sobrellevar esta etapa”, comentó Iván.
Las personas interesadas en colaborar pueden hacerlo mediante donaciones en: https://gofund.me/7fe36ac66 , o bien compartiendo la campaña a través de redes sociales. La familia resaltó que, además del apoyo económico, también son valiosas las muestras de solidaridad y las oraciones, que han acompañado a Becky a lo largo de este proceso.
Con este esfuerzo, los familiares buscan asegurar que Becky pueda cumplir con todas las condiciones necesarias para el trasplante y enfocarse únicamente en lo más importante: su recuperación y la posibilidad de continuar adelante junto a su hijo y seres queridos.