Se trata de Jessica Yahaira Flores González y Jazmín Dayana Berzoza González, quienes fueron vistas por última vez el mismo día en dicha zona y desde entonces se desconoce su ubicación
Este reconocimiento está dirigido a mujeres y hombres que, a través de su labor profesional, compromiso social y vocación de servicio, han contribuido al bienestar de sus comunidades
Residentes de la zona rural enfrentan dificultades para solicitar servicios de emergencia y realizar trámites básicos debido a la inestabilidad tecnológica
“Ser paramédico se trae en la sangre, es una vocación de servicio sin esperar nada a cambio” / Foto: Javier cruz / El Sol de Parral
“Ser paramédico se trae en la sangre, es una vocación de servicio sin esperar nada a cambio” fueron las palabras de Gerardo Ontiveros paramédico de la Cruz Roja en nuestra ciudad, se requiere de esfuerzo, voluntad y preparación para poder auxiliar al necesitado, atender las urgenciasmédicas y llevar ayuda en los momentos críticos de las personas que sufren desgracias.
Gerardo Ontiveros Torres ha sido paramédico de la Cruz Roja por más de 25 años de servicio, una de las profesiones menos reconocidas por la sociedad, demás de operador de ambulancia se ha desempeñado como socorrista, esta labor le ha permitido conocer las necesidades de la gente, ayudar a las personas que requieren de auxilio y ser parte de una red de voluntarios que trabajan por llevar apoyos alimenticios a grupos vulnerables.
Todo empezó cuando se interesó en tomar un curso en 1999 de primeros auxilios a la edad de 25 años, fue tal su motivación que cursó los estudios de técnico en urgencias médicas, actualmente tiene 52 años de edad, aun continua como voluntario en la Cruz Roja mexicana delegación Parral, desempeñando el cargo de coordinador de socorros.
Sin embargo, también fue trabajador de Pemex donde se desempeño como comandante de bomberos de esta paraestatal, ha tomado capacitaciones y ha dado cursos como instructor de seguridad y cursos en urgencias médicas a los jóvenes interesados en aprender y servir de manera generosa a las personas que lo requieren, aseguró; “Desde que yo estoy aquí nunca he cobrado nada”.
Aseguró que no es una tarea fácil ser paramédico, se requiere de disposición y vocación, agradeció a la actual administración del consejo encabezado por Luis Rascon, quien ha sido sensible de las necesidades que tiene la delegación de la cruz roja y ha sacado adelante la operatividad de esta institución aseguró que gracias a las gestiones con los empresarios se ha tenido el apoyo necesario para que la Cruz Roja se mantenga en servicio.
Gerardo Ontiveros ha prestado servicio y voluntariado por 25 años a la Cruz Roja. / Foto: Javier Cruz / El Sol de Parral
Ontiveros Torres indicó que este año se graduó la generación número 30 en el curso de urgencias médicas, aseveró que desafortunadamente esta es una de las profesiones menos reconocidas por la sociedad, se reconoce mejor la labor del medico y de la enfermera, la gente debe de saber que el paramédico es el primer respondiente, es decir en caso en emergencias médicas o de accidentes automotrices, somos las personas que dan los primeros auxilios a los enfermos o accidentados.
El paramédico la Cruz Roja esta integrada por equipos que están trabajando de manera solidaria y conjunta como son; juventud, veteranos, damas voluntarias, capacitación, socorros y el consejo administrativo, todos ellos representan a la Cruz Roja en Parral, durante esta administración ya cuentan con seis ambulancias funcionando, antes eran dos; cabe resaltar que este consejo ya va para dos años, entraron en el 2024.
Al entrar el nuevo consejo se le pidió hacerse cargo de la coordinación de socorristas, cargo que actualmente desempeña, mencionó que se ha estado profesionalizando la función de los paramédicos, pasaron de ser solo camilleros que trasladaban enfermos y accidentados a profesionales socorristas, para ello se requiere de constante preparación en la atención médica y de las situaciones de riesgo que conlleva hacer este trabajo.
Indicó que lleva un año y medio de coordinador de socorristas, su profesión le ha dado grandes satisfacciones a pesar de que en muchas de las ocasiones reciben agravios, consideró que para esto también están preparados, hay situaciones en que los mismos familiares los violentan y no ayudan, sin embargo, esto se compensa con la gran cantidad de gratitudes por parte de la gente cuando se atienen emergencias, en esta profesión se ve de todo, desde accidentados hasta situaciones tristes como adultos mayores abandonados, que viven a merced de los vecinos.
Aseguró que para esta profesión se requiere esfuerzo, voluntad y mucha vocación. / Foto: Javier Cruz / El Sol de Parral
El paramédico debe de tomar las situaciones con calma, no alterarse para poder hacer bien su trabajo, sin embargo, comenta: “como somos humanos también podemos pasar por crisis emocionales, ya que se trabaja con situaciones muy sensibles o impactantes; el conocimiento en urgencias médicas nos permite ver cuáles son las prioridades a atender. Por ejemplo un accidentado, si padece de presión alta y se encuentra desmayado, el paramédico primero debe estabilizar a la persona y después trabajar con el brazo quebrado”.
Gerardo Ontiveros afirmó que: “Ser paramédico se trae en la sangre, es una vocación de servicio sin esperar nada a cambio”, es como cuando sientes que esto es para ti, a pesar de que sabes de que debe de tener resistencia y voluntad a pesar de las decepciones, en esta profesión se ven las necesidades humanas y se gradece a Dios lo mucho que tenemos, es cuando decimos, no estamos tan mal, tenemos a nuestra familia, tengo salud y estoy bien.
Aseguró que actualmente, la Cruz Roja es la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja; es la red humanitaria más grande del mundo que brinda ayuda no solo en conflictos armados, sino en epidemias masivas, hambrunas, asistencia en desastres naturales, lesionados en siniestros como en accidentes o incendios, da servicios en donde se atienden las urgencias médicas, traslados de enfermos, ofrece cursos de capacitación y servicios médicos a la población.
Aseveró que esta profesión requiere de un esfuerzo ya que se trabaja con la salud y la vida de las personas, desde su punto de vista tanto el operador de la ambulancia como los asistentes en cada servicio se corre un riesgo de trabajo, debido a las urgencias el conductor debe detener mucha pericia y capacitación para manejar la ambulancia, ya que es cuestión de segundo las maniobras que debe de realizar un conductor para no provocar un choque.
Indicó que mínimo deben de ir dos personas en una ambulancia, el conductor cuenta con la capacitación COVE (Curso de Operadores de Vehículos de Emergencia), actualmente la sucursal centro tiene dos ambulancias de guardia que prestan los servicios diarios, en promedio prestan de 600 a 700 servicios al mes, hay dos delegaciones en Parral y se tiene activos 78 paramédicos voluntarios; 42 hombre y 36 mujeres que realizan diferentes funciones dentro de la Cruz Roja, de estos son 10 operadores de ambulancias.