Incertidumbre y pérdidas: ganaderos de Jiménez enfrentan crisis por cierre de exportaciones
En Jiménez se mantiene prácticamente paralizado el mercado del ganado
En Jiménez se mantiene prácticamente paralizado el mercado del ganado

Marcos Merendón
La difícil situación que atraviesan los ganaderos del municipio de Jiménez mantiene prácticamente paralizado el mercado del ganado. El cierre de la frontera con Estados Unidos por el brote del gusano barrenador ha dejado a productores, acopiadores y exportadores en una cadena de pérdidas que, según reconocen, parece no tener fecha de solución.
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Emilio Nájera, director de Desarrollo Rural en Jiménez, explicó que este cierre afecta de manera directa a los pequeños productores que cada año crían entre 15 y 20 becerros, los cuales solían vender a acopiadores para su exportación. “El problema es que, al no haber cruce, nadie compra. Ni el productor, ni el revendedor, ni el exportador. Todos pierden”, señaló.
El precio del ganado de exportación se desplomó en el mercado nacional, donde los becerros apenas se pagan a la mitad. Muchos productores han optado por mantener a los animales en corrales, esperando una reapertura que no llega. Sin embargo, con el paso del tiempo los becerros ganan peso y dejan de ser aptos para exportación, lo que significa un castigo en su valor comercial.
“Hoy la gente prefiere guardar el ganado antes que malbaratarlo, pero el negocio está parado. La carne en el rastro ya se vende cara, pero al productor no le rinde porque el animal estaba preparado para exportación y aquí no le pagan lo que vale”, lamentó Nájera, al destacar que incluso con los apoyos de alimento subsidiado, el panorama sigue siendo incierto.
La crisis impacta también al consumidor, pues mientras los ganaderos no reciben lo justo por su trabajo, en las carnicerías los precios se han incrementado. En Jiménez, por ejemplo, el kilo de carne al menudeo se ofrece entre 90 y 100 pesos, una situación que refleja el desajuste del mercado en toda la región.
A pesar de que algunos embarques de ganado han sido enviados hacia el sur del país, el destino no compensa las ganancias que se obtenían en la exportación a Estados Unidos. “Es un precio muy inferior, apenas la mitad de lo que pagaban en la frontera. A final de cuentas todos pierden”, recalcó el funcionario.
El cierre de exportaciones obedece a la detección del gusano barrenador en distintos estados del país, un problema que incluso ya tuvo reportes en personas en Estados Unidos. Productores del norte han solicitado que la restricción se regionalice, es decir, que solo se limite en los estados afectados, ya que Chihuahua está libre del parásito. Sin embargo, hasta ahora no ha habido respuesta favorable.
“Estamos acostumbrados a trabajar para ganar, y hoy vendemos sin tener ganancias. Esa es la realidad del campo en Jiménez: incertidumbre todos los días. No sabemos cuándo se abrirá la frontera y, mientras tanto, el mercado del ganado está detenido”, concluyó Nájera, al describir un panorama que golpea a toda la cadena productiva de la ganadería local.