Inundación de 1944 en Parral: dejaron encerradas a 14 niñas huérfanas y murieron ahogadas
La noche del 8 de septiembre de 1944 quedó marcada en la comunidad parralense que se gestó en pocas horas, de la que destaca la muerte de 14 niñas en el asilo Josefino
Al final, cuando los soldados llegaron el derrumbe ya había ocurrido, y el agua pasaba por debajo del edificio, donde sacaron a las 9 niñas que sobrevivieron ya que se encontraban en riesgo de morir.
La información disponible sustenta que el derrumbe ocurrió en un área donde no había trabajadores; se espera un reporte detallado para precisar lo ocurrido
La inundación habría cobrado la vida de más de 30 personas, entre ellas, 14 niñas huérfanas. / Foto: Archivo Histórico Municipal de Parral
Una de las mayores catástrofes que han asolado a Parral en los últimos tiempos fue la inundación del 8 de septiembre de 1944 durante la cual perecieron 31 habitantes, mientras que cientos de casas y construcciones fueron arrastradas por la corriente, creando una noche llena de incertidumbre que quedó registrada para la posteridad por lo terrible que fue.
Aquellas horas angustiantes encierran las súplicas de cientos de personas que quedaron atrapadas en la oscuridad y el torrente de agua fría que se filtraba en las casas. No obstante, aquel trágico suceso también resguarda historias oscuras que se han vuelto leyendas que siguen recordándose en la actualidad como la historia de 14 niñas de un orfanato que murieron ahogadas.
Previo al 8 de septiembre se habían registrado numerosas precipitaciones, acrecentando el afluente del Río Parral, en aquel entonces, conocido como Río San Gregorio. La catástrofe terminó de gestarse el día 8 de septiembre cuando a las 11 de la noche se alertó a los vecinos por la caída de una tromba en la sierra de Los Azules; para esa hora, el agua ya desbordaba los puentes y amenazaba con meterse en las viviendas.
A medianoche, el cause del río comenzó a remover construcciones y a inundar puntos importantes del centro de Parral como la calle Flores Magón y Mercaderes, pero sobre todo las calles Agustín Melgar e Independencia que es donde el afluente cobró la vida de 14 niñas quienes abandonaron este mundo sorprendidas por la fuerza devastadora del agua.
A través de los años, trascendió la leyenda de las 14 niñas encerradas donde sus gritos no eran escuchados, muriendo solas y en la oscuridad. / Foto: Archivo Histórico Municipal de Parral
Los acontecimientos tuvieron lugar en el asilo Josefino, una construcción ubicada en la calle Independencia numeral 34, edificio que albergaba 25 niñas huérfanas que eran cuidadas por hermanas de la Orden Franciscana; algunas eran hermanas y otras tenían pocos parientes, proviniendo algunas de Sombreretillo y Camargo.
La noche del 8 de septiembre, de acuerdo con Eloy Morales, una de las testigos de nombre Rosa Tristán, hermana de la Orden Franciscana, dormía con cinco niñas, y relata que por alguna sensación extraña se levantó aquella noche del lecho improvisado en un salón apartado donde no había goteras. La hermana narra haber encendido un fósforo para alumbrar una vela y verificar el estado de las goteras justo cuando un ruido fuerte y estruendoso anunció la caída del techo sobre el salón. Ella se encontraba debajo del marco de la puerta, salvando así la vida.
Corrían mil 200 metros cúbicos de agua por segundo durante el desastre natural. / Foto: Archivo Histórico Municipal de Parral
Luego de haber sido sobrecogida por la fuerte impresión del derrumbe, la hermana Rosa Tristán subió al patio donde el panorama seguía siendo desolador; hermanas pidiendo auxilio en medio de la tormenta, mientras que algunas personas se sumaban al llamado de ayuda. Aún con todo el caos, en su consciencia latía la angustia de saber a las niñas enterradas bajo los escombros, algunas esperando rescate y otras, probablemente, muertas.
Pasado el caos, el número de niñas fallecidas fue de 14, sobreviviendo solo 9 de las que vivían en el asilo. Las víctimas fueron: Carmen Velasco de 15 años, Teresa Aguirre de 13, Consuelo Pérez de 14, Lorenza Padilla de 13, Luisa Zapién de 14, Ana María Reyes de 11, María Reyes de 9, Esperanza Reyes de 6, Amada Ríos de 15, Natalia Ríos de 10, Elva Gamboa de 12, Sahara Gamboa de 9, Rayo Gamboa de 8 y Norberta Padilla de 11.
En las actas de defunción el traumatismo fue la causa de muerte de las pequeñas huérfanas, al haber sido presas de un derrumbe inesperado en medio de las tibiezas del sueño y el inconsciente infantil. Probablemente algunas murieron dentro de aquellos sueños propios de la infancia, mientras que otras pequeñas habrían despertado para presenciar sus últimos momentos antes de volver al sueño eterno. Nadie lo sabe.
El fatal acontecimiento sacudió a Parral, pues era impensable que un desastre así cobrara la vida de 14 niñas que apenas habían pasado por el mundo en una noche. He ahí quizás un motivo por el que nació la terrible leyenda de que las niñas habían sido encerradas sin posibilidad de escapar de aquel derrumbe, sumando a esto, detalles crueles como que no eran escuchadas y que murieron solas en medio de la oscuridad teniendo como única compañía el agua que se filtraba por la construcción.
A lo largo de los años, en Parral ha circulado como un hecho injusto y negligente, en ocasiones pidiendo justicia por las 14 pequeñas, sin saber que no estuvieron solas, pero ante la fuerza de un desastre natural difícilmente puede hacer algo el ser humano quien queda a merced de la fuerza de la naturaleza.