Jugos y licuados del Mercado Hidalgo, una tradición que sigue vigente después de 40 años
Herederos de Don Trini y Doña Lichita, la familia Muñoz Díaz sigue ofreciendo estas bebidas preparadas cuyos sabores más solicitados son el de fresa y el de mango
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Decenas de personas acuden diariamente al mercado por una bebida preparada / Javier Cruz / El Sol de Parral
La familia Muñoz Diaz forma parte de la historia del Mercado Hidalgo, un sitio que constituye ya toda una tradición para la sociedad parralense, sobre todo el consumo de bebidas preparadas como jugos y licuados hechos con frutas naturales. Trinidad Humberto Diaz Nevares, mejor conocido como “Trini Muñoz” es uno de los locatarios que al lado su familia ha dejado huella en esta actividad.
La venta de estas bebidas continúa siendo popular, sobre todo los fines de semana cuando arriban turistas a Parral y las familias locales salen de misa de la parroquia de San José o el templo del Rayo para luego acudir al Mercado Hidalgo a desayunar un rico jugo o un licuado acompañado con un pan o repostería.
En un principio Don Trini comenzó ofreciendo lonches en uno de sus locales que con el tiempo se hizo restaurant, al cual le puso por nombre “Savoy”. Se dice que fue tanta la fama de los lonches de Don Trini que a temprana hora del día ya había una fila para comprarlos, eran de carne molida, deshebrada, chile relleno, jamón con asadero y de lomo, sin embargo, hacia 1982 fue su esposa la señora Alicia Esperanza Diaz Herrera la que junto con sus hijos adquirieron otro de los puestos para dedicarse a la venta de Jugos y licuados.
En aquellos años aún se encontraba el Mercado Hidalgo frente al templo de San José y precisamente en la entrada de este lugar había cuatro locales de Jugos y licuados que daban al frente de la puerta del templo, de tal manera que la gente solo cruzaba la calle para disfrutar de una bebida preparada y con ello abonar a una tradición que todavía prevalece.
Marco Antonio Muñoz Diaz, uno de los hijos del referido matrimonio indicó que ahora no solo los parralenses acuden para disfrutar de una de estas preparaciones, sino también los turistas que visitan la ciudad ya que es parada obligada para conocer los sabores y la calidez de los locales. Recuerda a sus padres como unas personas muy perseverantes y dedicadas, su madre la señora Alicia por muchos años hizo pasteles y vestidos de novia para ayudar a su esposo y pues de ellos, él y sus hermanos aprendieron el valor del trabajo.
Marco Antonio Muñoz Díaz, uno de los herederos de Don Trini y Doña Alicia / Javier Cruz / El Sol de Parral
Señaló que fueron una familia grande pues del matrimonio de Don Trini y de “Lichita” nacieron catorce hermanos, nueve mujeres y cinco varones: Flor María, Sandra Elizabeth, Lourdes Mayela, Manuel Humberto, Claudia Aracely, Alicia Ivonne, Sol Abril, Roque, Brenda Verónica, los gemelos Marco Antonio y Felipe de Jesús, Ruth Cecilia, Roldan Joel y la menor Estrella Guadalupe, los cuales por muchos años vivieron en la calle González Ortega.
Debido a que fueron una familia numerosa tanto sus padres como sus hermanos aportaban con trabajo para el sostenimiento de la casa, Marco Antonio expresó que sus padres eran honrados y respetuosos, de ellos aprendieron mucho, les enseñaron valores y sobre todo el estar agradecidos de esta ciudad que tanto les ha dado.
Indicó que el negocio de los Jugos y licuados lo administraba Doña Lichita, donde tanto él como sus hermanos se encargaron del funcionamiento del puesto. Desde entonces ya son 43 años de trabajo y consideró que todos apoyaron a sus padres, aun cuando hubo años difíciles; “fueron muy felices, nos dejaron un legado en donde todavía la familia continúa ofreciendo los deliciosos sabores de los licuados”.
También destacó que incluso personas de Estados Unidos reconocen el sabor de estas preparaciones ya que aseguran que tiene un sabor muy especial. A pesar de que en todo el país hay neverías muy reconocidas, la gente prefiere los licuados de Parral, ya que tiene un sabor único y en cuanto a tradición, los comparan con los asaderos de Villa Ahumada, en donde afirman que solo ahí están buenos y muy diferentes a otros municipios del estado.
Los licuados más solicitados son los de fresa y los de mango, después está el “chocomilk”; sin embargo, también piden mucho los de plátano, papaya, guayaba y los de Oreo, que son de galleta de chocolate. Alguno clientes los compran combinados, pero desde el punto de vista de Marco Antonio esto no es recomendable ya que las frutas pierden su sabor, es decir que, si piden de guayaba con papaya no sedistingue bien el sabor de las frutas.
El entrevistado mencionó que las temporadas más fuertes para la venta de los licuados son en los periodos vacacionales de Semana Santa, en julio para las Jornadas Villistas, en diciembre por las fiestas navideñas y cuando hay puentes escolares; así también refirió que aun cuando su padre falleció en el 2020, él se encuentra presente en cada preparación de los licuados, al igual que su mamá Lichita.