Revelan que el 50 por ciento de las 500 toneladas de avena que siembra al año en Guachochi va destinado para el autoconsumo, mientras que el resto se destina hacia el comercio intermunicipal que ayuda a fortalecer la economía de las familias campesinas que habitan en la cabecera municipal de la Ciudad de las Garzas, según informó Eder Aguirre, el titular de Desarrollo Rural del Municipio, quien explicó que durante los últimos tres meses del año se realiza la cosecha en donde, además, se promueve el empleo a jornaleros rarámuri.
Alrededor del 50 por ciento de las 500 toneladas de avena que se siembran cada año en Guachochi se destina al autoconsumo, mientras que el resto se comercializa hacia municipios como Balleza, Norogachi y Parral, fortaleciendo la economía local y generando ingresos adicionales para las familias campesinas. Así lo dio a conocer Éder Aguirre, director de Desarrollo Rural Municipal, quien destacó que este cultivo se mantiene como el más representativo de la región serrana.
El funcionario explicó que la cosecha se concentra en los últimos tres meses del año, un periodo que además genera empleo temporal para jornaleros rarámuri, quienes participan en el corte, empacado y traslado del producto. “En esta temporada la actividad agrícola se intensifica, y muchas familias encuentran en ella una fuente de ingresos importante”, señaló.
De acuerdo con Aguirre, el municipio registra una producción anual cercana a las 500 toneladas de avena, de las cuales la mitad se utiliza como alimento para el consumo y el resto se empaca para su venta. “Hay productores que siembran únicamente para el comercio, sobre todo pequeños propietarios organizados en asociaciones locales”, precisó.
En este contexto, la Dirección de Desarrollo Rural ha distribuido cerca de 300 toneladas de semilla de avena, con el objetivo de fortalecer la siembra temporal y mejorar el rendimiento de las cosechas. La mayoría de los productores, explicó, trabajan sin sistemas de riego, dependiendo por completo de las lluvias.
Además de la avena, Guachochi mantiene una diversificación agrícola con otros cultivos como maíz, frijol y papa, que se destinan principalmente al consumo familiar. “En los ejidos, los terrenos suelen ser menos fértiles, por lo que la producción se queda casi en su totalidad para autoconsumo”, puntualizó Aguirre.
Las zonas más productivas del municipio son en la cabecera de Guachochi y las propiedades privadas cercanas a la cabecera municipal, donde se concentran los mayores volúmenes de siembra y venta. Ahí, las familias campesinas trabajan con maquinaria propia o contratada, mientras que los pequeños productores continúan utilizando métodos tradicionales de corte y empacado manual.
El director de Desarrollo Rural enfatizó que la avena no solo representa un ingreso económico, sino también una herramienta de autosuficiencia alimentaria que permite a las familias mantener su ganado y asegurar su subsistencia durante el invierno.
Finalmente, Aguirre subrayó que el municipio seguirá impulsando apoyos en semilla y fertilizante, así como programas de empleo temporal, con el propósito de fortalecer las actividades agrícolas que sostienen la economía de las comunidades rurales de la llamada Ciudad de las Garzas.