“Creo que tiene que ver con seguir creciendo como artista”, reflexiona, convencido de que la fotografía no solo captura momentos, sino que preserva la memoria y la historia de los lugares que ama.
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Luis Sáenz ha vivido viajando y capturando imponentes paisajes por espacio de 20 años. / Foto: Cortesía / Luis Sáenz
Luis Sáenz, es un artista parralense que ha viajado por varios países, ampliando sus horizontes siendo su amor por la fotografía la manera en como expresa su visión del mundo. Recorrió Estados Unidos a bordo de una casa rodante en donde con su cámara en mano ha captado paisajes, atardeceres, detalles de la vida cotidiana, expresiones, una parte de ellos recorriendo con una lo que empezó como un hobbie lo ha llevado a convertirse en un referente de Parral, su lugar natal a donde regresa cada que puede para lograr documentar la riqueza cultural, arquitectónica y gastronómica que se resguarda al paso de los años. El arte, y no fue hasta que tomó su primera cámara que encontró la manera de expresar sus sentimientos y su visión del mundo.
Hace más de dos décadas, Luis Sáenz dejó Parral para emprender un camino que, sin saberlo, quedaría marcado por la fotografía. Aunque hoy vive fuera de su ciudad natal su lente nunca se ha desligado de Parral, un lugar al que siempre regresa para capturar el paso del tiempo, la transformación y la esencia histórica que permanece viva en cada rincón.
El interés por la fotografía nació desde casa. Su padre era aficionado y contaba con cámaras profesionales, por lo que en reuniones familiares y viajes Luis comenzó a tomar la cámara, aprendiendo las configuraciones básicas y el manejo del equipo. Aquellos primeros disparos serían el inicio de una pasión que con los años se consolidaría.
Durante su etapa en la preparatoria, en el Instituto Parralense, junto con cinco compañeros organizó el primer anuario de la escuela. El proyecto implicó un año completo de trabajo: retratar a alumnos desde primaria hasta preparatoria, documentar eventos escolares y encuentros deportivos. Esa experiencia marcó su primer acercamiento serio a la fotografía como ejercicio constante y disciplinado.
“Recuerdo con mucho cariño y agradecimiento a Mundo Martell, el fue mi mentor cuando realizábamos el anuario en 1994, siempre se mostró atento a explicarme las diferentes técnicas de fotografía, por lo cual estoy muy agradecido ya que el contribuyo en mi desarrollo en este ámbito”.
El interés por la fotografía nació en el hogar al manipular las cámaras que había en casa. / Foto:Cortesía / Luis Sáenz
En la universidad, la cámara quedó en segundo plano. Sin embargo, el destino volvió a cruzarlo con la imagen cuando su trabajo lo llevó a las Islas Turcas y Caicos, en el Caribe. Con una cámara pequeña comenzó capturando atardeceres, hasta que sintió la necesidad de ir más allá y entrenar el ojo para descubrir los detalles de la vida cotidiana, los encuadres distintos y nuevas perspectivas.
Fue entonces cuando plataformas como Flickr —una especie de antecesor de Instagram a inicios de los años 2000— le permitieron conocer el trabajo de otros fotógrafos y aficionados, impulsándolo a adentrarse aún más en el ámbito de la fotografía. Posteriormente, ya en Nuevo México, cursó estudios formales en fotografía y edición, fortaleciendo su técnica y visión artística.
Aunque define la fotografía como un hobby y no como su trabajo de tiempo completo, Luis Sáenz lleva alrededor de 20 años practicándola y cada vez creciendo más como artista. Continúa tomando cursos, participando en concursos y colaborando en libros, encontrando en la imagen una fuente de expresión.
Durante la pandemia, recorrió gran parte de Estados Unidos a bordo de una casa rodante, visitando lugares que siempre había querido fotografiar. También recorrió distintos estados de México, además de países como Nueva Zelanda y varios destinos de Europa, ampliando su archivo visual y su experiencia cultural.
A pesar de los viajes, Parral sigue ocupando un lugar especial en su obra. Le gusta documentar cómo la ciudad envejece, cómo algunos edificios deteriorados han sido restaurados y cómo la historia se mantiene presente. Una de sus fotografías favoritas es la imagen de la iglesia de Minas Nuevas cuando aún estaba en ruinas, tomada hace aproximadamente 20 años, y que sigue siendo una de las más significativas de su carrera.
Entre sus experiencias más memorables también destaca haber captado la aurora boreal en Nuevo México el año pasado, un fenómeno poco común: “Fue algo increíble, algo que no se puede describir sino a través de una fotografía”.
Para Luis Sáenz, Parral es una ciudad que ha crecido sin perder su identidad. Considera que muchas veces no se valora la riqueza cultural, arquitectónica y gastronómica que posee, y que basta con hacer una pausa y observar con atención para descubrir que las cosas siempre han estado ahí.