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El caso fue canalizado a través de la Mesa de Desplazamiento Forzado Interno, luego de que el presidente municipal de Madera recibiera a los afectados y diera aviso a las autoridades correspondientes / Foto: Rosy Reyes / El Sol de Parral
Mas de 130 personas sufrieron desplazamiento forzado interno en el municipio de Madera, según informó Juan Portillo, visitador de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH), en entrevista reciente. Por lo cual, en respuesta a la solicitud de ayuda de personas que afirmaban haber sido desplazadas por situaciones de violencia e inseguridad, se brindó atención integral en una acción coordinada entre diversas instancias estatales y municipales.
El caso fue canalizado a través de la Mesa de Desplazamiento Forzado Interno, luego de que el presidente municipal de Madera recibiera a los afectados y diera aviso a las autoridades correspondientes. A raíz de ello, se desplegó una atención interinstitucional en la que participaron la CEDH (delegaciones de Parral, Cuauhtémoc y Casas Grandes), la Fiscalía General del Estado (FGE), la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAVE), la Secretaría de Seguridad Pública del Estado, entre otras dependencias.
Durante la intervención, se identificó que la mayoría de las personas desplazadas eran mujeres y niños provenientes del ejido La Norteñita, quienes primero se trasladaron a Largo Maderal y posteriormente a la cabecera municipal de Madera debido a la violencia generada por enfrentamientos entre grupos del crimen organizado. También se señaló que la falta de empleo fue un factor adicional que forzó la migración de estas familias.
Entre los apoyos brindados destacan la entrega de alimentos, atención médica, alojamiento temporal y gestiones educativas para que los niños no perdieran el ciclo escolar. En ese sentido, el delegado de Educación en Madera canalizó a varios menores para su inscripción inmediata en escuelas de la zona, e incluso se les ayudó con la dotación de uniformes y materiales escolares.
El presidente municipal habilitó un albergue para las personas que no contaban con redes familiares que las acogieran, y con apoyo del Gobierno del Estado se logró asegurar el alojamiento de quienes requerían un espacio seguro. Además, la Secretaría de Salud brindó consultas médicas a varios de los desplazados, y se programaron intervenciones más específicas para casos delicados.
“Se trata de una atención integral, temas de salud, educación, alimentación, vivienda, empleo, lo necesario para que sigan subsistiendo”, explicó el visitador Portillo. Aclaró que aunque muchas personas no quisieron interponer una denuncia formal, se mantiene abierta la posibilidad de hacerlo posteriormente, y la CEDH de Casas Grandes continuará con el seguimiento de cada caso.
Asimismo, se informó que la Agencia del Ministerio Público de Madera estará disponible para recibir cualquier denuncia en caso de que alguna persona decida proceder legalmente. Las autoridades reiteraron su disposición de continuar brindando apoyo y canalización a las instituciones correspondientes según las necesidades particulares.
Algunas de las situaciones que quedaron pendientes, como procedimientos médicos especializados o trámites administrativos, serán gestionadas por los responsables locales en Madera, quienes ya tienen conocimiento de los casos y darán el debido seguimiento, informó.
Finalizó diciendo que el fenómeno del desplazamiento forzado interno sigue siendo una problemática grave en la región serrana de Chihuahua. Las autoridades continúan trabajando de forma articulada para garantizar los derechos humanos de las personas afectadas, mientras que se exhorta a las dependencias a mantener los esfuerzos de atención y prevención ante estos escenarios derivados de la violencia estructural.