Una fiesta que reúne a cientos de familias completas
La fiesta del Señor de los Guerreros se ha convertido en un punto de reunión para familias enteras, quienes acuden a El Tizonazo para convivir en unidad el agradecimiento.
Creyentes y comerciantes se reúnen en el Santuario del Señor de los Guerreros / Foto: Carlos Barrón / El Sol de Parral
Este viernes 6 de marzo, el poblado de El Tizonazo, en Indé, Durango, recibió a miles de fieles creyentes del Señor de los Guerreros, una figura emblemática de la región norte del estado de la que se cuenta, sudó agua durante cinco horas en una procesión en 1858.
De acuerdo al párrocoJoaquín Duarte, año con año se reciben a miles de personas que acuden a venerar la imagen de Cristo bajo esta advocación. Las familias llegaron durante la semana y algunas de ellas decidieron acampar y pasar las noches como los Gutiérrez Sánchez, originarios de La Laguna, quienes pernoctarán hasta el domingo en el sitio. Además de fe y devoción, los asistentes disfrutan de un tianguis en el que se encuentra de todo, desde antojitos mexicanos hasta interesantes bebidas artesanales como el mezcal con alacrán, como el que produce Guadalupe García.
En Indé, Durango, se mantiene viva una de las tradiciones más arraigadas en la cultura católica: el Señor de los Guerreros. De acuerdo a la información disponible, se trata de un templo que fue construido en 1641 en la comunidad de El Tizonazo y estuvo a cargo, justamente de la familia Guerrero; no obstante, aumentó el fervor cuando en una procesión en que cargaban la imagen del santo cristo, este comenzó a sudar agua durante cinco horas, hecho que llamó la atención y que marcó un precedente en la historia regional del norte de Durango y el sur de Chihuahua.
En atención con el párroco del santuario, Joaquín Duarte, el acontecimiento ocurrió en el mes de junio de 1858 y se conmemora el primer viernes del mes de marzo por tradición. En este día se reciben a miles de creyentes de toda esta zona. Algunos llegan caminando, otros de rodillas y otros más en vehículos y autobuses, pero todos con la convicción de agradecer al santo cristo por un año más y por cumplir mandas.
Duarte subrayó que desde un sábado antes comienza a llegar la multitud y fue justamente el pasado fin de semana en que acudió el arzobispo para realizar la misa y durante la ceremonia, informó que la parroquia había pasado a ser un Santuario Arquidiocesano para recibir a la mayoría de todo el estado.
Ejemplo de ello es la familia Gutiérrez, quien desde 1964 ha sido partícipe de una peregrinación anual que encabezan desde La Laguna, un poblado de Durango de donde salen en sus vehículos hacia El Tizonazo, en Indé, tardando hasta ocho horas para ir y regresar. En entrevista, la señora Sonia Sánchez explicó que por sus suegros ha visitado al Señor de los Guerreros durante más de 30 años y ahora le acompañan sus hijos, nueras y nietos. “Nosotros hacemos poquito en comparación con nuestros ancestros que se venían en carretas”, afirmó.
Entre la multitud de personas que llegaron este viernes al poblado de El Tizonazo en Indé, Durango, para venerar al Señor de los Guerreros, se encuentra la familia Gutiérrez Sánchez, quienes partieron de su casa el día de hoy y tras cuatro horas de recorrido llegaron a la comunidad para instalar sus casas de campaña.
La líder y cabeza de familia, Sonia Sánchez, explicó que esta tradición se consolidó al tener más de 60 años activa, desde los papás de sus suegros, ellos mismos y ahora su familia, acudan a la casa del Señor de los Guerreros. “Nos gusta venir en familia y orar en unidad para tener bienestar, trabajo y gratitud”, dijo.
Sonia explicó que desde 1964 la familia Gutiérrez tiene la costumbre de cada primer viernes de marzo acudir hasta El Tizonazo para rendir culto y agradecer a Dios por un año más. “Yo siento que el Señor de los Guerreros ha actuado en mí cada vez que despierto (...) un día más de vida es un día de agradecimiento”.
De su linaje la historia inicia a finales del siglo XX cuando contrajo nupcias con su ahora esposo y conoció la tradición familiar y desde entonces ha estado visitando El Tizonazo año con año y cada uno con personas nuevas como nietos y nueras.
Este 2026 llegó con sus tres hijos: Brayan, Miguel Ángel y Magaly, así como de sus nueras y sus nietos. Todos en una camioneta pick up en la que viajaron cómodamente durante este viernes. “Llegamos hoy y aunque cansados, iniciamos a levantar nuestra casa de campaña porque aquí pasaremos dos noches en oración”, mencionó Sonia.
Para ello, detalló que llevan suficiente comida y agua. “Traemos para comer gracias a Dios para estos días”, indicó Sonia. “Trajimos para hacer discada, carne asada, pozole y ahorita acabamos de comer una torta de salchicha, jamón y aguacate”.
La familia Gutiérrez Sánchez ha formado una unión para que, cada primer viernes de marzo, acudan a dar gracias a Dios por un año más y para ello, participan de manera activa en las misas organizadas por la arquidiócesis de Durango en el santuario. “Vamos a entrar a la celebración más tarde, primero vamos a comer, a poner la casa de campaña y acomodar todo”.
En la explanada del templo se instala también una feria y un tianguis en el que la concurrida asistencia puede adquirir diversos productos artesanales, bebidas y hasta antojitos mexicanos para degustar. Lo que no puede faltar son las imágenes religiosas, llaveros y cruces.
Ahí se encuentra el puesto provisional de Guadalupe García, una productora de mezcal y de artesanías típicas de la entidad quien durante más de 25 años ha visitado al poblado para vender sus productos hechos a base del animal ícono del estado. Uno de sus productos más elementales es el mezcal con alacrán en su interior, hecho 100% de forma artesanal en el municipio de Nombre de Dios y con animales recolectados desde la sierra sur.
La entrevistada contó que a principios de siglo comenzó con el negocio ayudada por su familia. “Quise que tuviera un significado local, que fuera característico”, dijo Guadalupe García, quien explicó que a raíz de ello, creó la empresaque es reconocida a nivel estatal y nacional.
Narró que El Tizonazo ha sido base en sus 25 años de carrera comercial, y mencionó que también ha visitado otros municipios de la entidad como la capital del estado en donde se realiza la Feria de Durango; además, contó que ha asistido a ferias culturales y gastronómicas en Ciudad de México, Aguascalientes, Acapulco, Guadalajara, entre otras.
Guadalupe García explicó que su negocio consiste en crear productos que tengan un alacrán, desde llaveros, adornos y hasta bebidas alcohólicas. Todas pasan por un hermético proceso de desintoxicación para evitar que sean dañinos.
La entrevistada expuso que el proceso de producción del mezcal es un conjunto de esfuerzos artesanales. En primer lugar, mencionó que el líquido se produce en Nombre de Dios, un municipio en el centro de Durango. “Ahí hay personal que se encarga de sembrar las pencas y destilarlas para sacar el mezcal (...) una vez procesado nosotros lo compramos para su envasado”.
Asimismo, refirió que la colecta de alacrán se da en la región sur del estado en los meses de abril hasta septiembre. “En El Salto, casi llegando a Mazatlán, está la sierra en donde se hace la pisca del alacrán”, indicó Guadalupe, quien señaló que hay decenas de personas que se dedican a la actividad de recolecta.
Posteriormente, clasifican por tamaños a los animales para así definir el envase al que van, no sin antes realizar la desintoxicación y limpiarlos a fin de que sea seguro su consumo, pues aseguró que tanto el mezcal se bebe como el alacrán se come, que por mencionar, “tiene un sabor a tortilla dorada”.
Simultáneamente a las misas y a las ventas, alrededor del templo, hubo al menos cuarenta personas integrantes del grupo de danza Fuego Nuevo, con coloridos atuendos alusivos a la cultura azteca, quienes llegaron hasta la explanada del santuario del Señor de los Guerreros en El Tizonazo, Durango, demostrando su fe con cuadros de baile y con tambores. En entrevista con el general del grupo, José Roberto Flores, la agrupación lleva 82 años existiendo y es originaria de Hidalgo del Parral y durante tres generaciones familiares han participado de manera ininterrumpida en las procesiones y honores al Señor de los Guerreros y este viernes mostraron su devoción y fe.