Parral acumula más de 600 fugas de agua en dos meses
La infraestructura hidráulica enfrenta presión ante el alto número de reportes; febrero registró una disminución respecto a enero
La infraestructura hidráulica enfrenta presión ante el alto número de reportes; febrero registró una disminución respecto a enero

Luis Murillo
En lo que va de 2026, la ciudad de Parral ha registrado 603 reportes de fugas de agua potable tan solo en los meses de enero y febrero, de acuerdo con las estadísticas oficiales de la Junta Municipal de Agua y Saneamiento (JMAS). La cifra, aunque muestra una disminución en el segundo mes del año, mantiene encendida la alerta sobre la presión que enfrenta la infraestructura hidráulica urbana y la capacidad operativa para atender los reportes ciudadanos en tiempo y forma.
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De acuerdo con los datos proporcionados por el organismo, en enero de 2026 se contabilizaron 345 fugas, mientras que en febrero se registraron 258, lo que representa una disminución cercana al 25%. Aunque el descenso es significativo en términos absolutos —87 reportes menos—, el propio director ejecutivo de la JMAS, Arturo Gaytán Ornelas, explicó que las líneas de distribución se están quedando llenas y sin caídas de presión.
Aun así, el acumulado de más de 600 casos en apenas dos meses confirma que las fugas continúan siendo uno de los principales desafíos operativos del organismo operador en la ciudad.
El comportamiento de las fugas en los primeros meses de 2026 se ubica dentro de una tendencia que ha mostrado variaciones importantes en los últimos años. Para dimensionar el fenómeno, basta recordar que en enero de 2025 se registraron 330 reportes, mientras que en 2024 fueron 223 y en 2023, 262. Es decir, el arranque de 2026 supera los niveles de los tres años anteriores.
En febrero de 2026, con 258 reportes, la cifra se mantiene por encima de lo registrado en febrero de 2023 con 191 y 2024 con 219, aunque ligeramente por debajo de febrero de 2025, en el que se reportaron 266.
Si bien el descenso entre enero y febrero de este año es una señal positiva, el promedio mensual continúa por encima de las 300 fugas si se toma como referencia el arranque del año. De mantenerse esta tendencia, Parral podría cerrar el primer trimestre con cerca de 800 reportes acumulados, dependiendo de las acciones para resolver.
Gaytán Ornelas señaló que, más allá de la estadística, lo importante es la capacidad de respuesta: “La dirección técnica se mueve en base a esos reportes. Sacan una estadística a las 11 de la mañana y otra a las 3 de la tarde, y es donde empiezan a laborarla”, explicó, subrayando que la planeación diaria depende directamente del número de folios generados.
Uno de los puntos críticos identificados por la JMAS es la colonia El Quijote, señalada como el sector con mayor número de fugas en la ciudad. El director ejecutivo destacó que el problema radica en la infraestructura original del fraccionamiento, la cual carece de tubería adecuada.
Históricamente, esta colonia ha presentado al menos dos fugas por semana, según antecedentes documentados en medios locales. La situación se atribuye a materiales de baja calidad o especificaciones técnicas insuficientes desde su construcción, lo que ha derivado en constantes rupturas de red.
El impacto no solo es hidráulico, sino también urbano. Cada reparación implica apertura de pavimento, lo que genera baches y molestias para los vecinos. Ante ello, Gaytán indicó que actualmente se evalúa la adquisición de una máquina para agilizar el bacheo posterior a las reparaciones, con el objetivo de reducir los tiempos de afectación vial.
El caso de El Quijote ilustra un problema estructural de fondo: no todas las colonias cuentan con redes diseñadas para soportar la presión actual del sistema ni el crecimiento poblacional que ha experimentado la ciudad en los últimos años.
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Actualmente, la JMAS de Parral opera con dos cuadrillas destinadas a la reparación de fugas en distintos puntos de la ciudad. Estas brigadas atienden los reportes conforme a los folios generados en el sistema interno, priorizando aquellos casos que representen mayor desperdicio de agua o riesgo sanitario.
Sin embargo, el volumen de reportes implica una carga constante de trabajo. Tan solo en enero de 2026, las cuadrillas tuvieron que atender en promedio más de 11 fugas diarias. En febrero, la media fue cercana a nueve intervenciones por día.
El director reconoció que existen situaciones que pueden atrasar el suministro o las reparaciones, como fallas técnicas o complicaciones propias del día a día operativo. “Son situaciones parte del día”, expresó, señalando que en ocasiones reparaciones mayores pueden impactar momentáneamente en el servicio.
La meta, indicó, es optimizar los tiempos de respuesta y fortalecer la comunicación con la ciudadanía y los medios de comunicación para agilizar el flujo de información.
Uno de los puntos más insistentes por parte del titular de la JMAS es la importancia de que los ciudadanos realicen sus reportes a través de los canales oficiales, particularmente el número 073.
De acuerdo con el funcionario, aproximadamente el 50% de las quejas que se expresan en espacios radiofónicos no llegan formalmente al sistema del organismo. Es decir, se comentan al aire, pero no generan un número de folio, lo que impide que la dirección técnica las procese dentro de su estadística diaria.
“Lo que se trata de hacer es concientizar a la gente a hablar al 073, levantar su reporte y que le den su número de folio”, explicó. Este folio es indispensable, ya que es el que activa la ruta operativa para su atención.