Tras su detención por el ICE en El Paso, autoridades mexicanas informaron sobre dos investigaciones abiertas contra Bertha G., una por desvío de recursos durante la administración de su esposo y otra por robo de diversos objetos
Luego de los hechos, autoridades llegaron al lugar e implementaron un operativo en los alrededores, con el objetivo de localizar personas lesionadas o sin vida, sin resultados positivos
La realidad de la actividad pesquera es crítica y poco a poco es menos redituable. / Foto: Javier Cruz / El Sol de Parral
La sequía azotó la presa La Boquilla y en dos años se ha reducido su cuerpo de agua hasta 22 kilómetros lo que puso en jaque a 70 familias de pescadores de Valle de Zaragoza al disminuir la extracción de peces hasta en un 50% y también temen que de presentarse lluvias se abran las compuertas y se pierda el poco producto que les queda para la temporada.
Valle de Zaragoza, municipio a casi una hora de Hidalgo de Parral, tiene una extensa territorialidad que permite el desarrollo de diversas actividades económicas que dan sustento a miles de hogares; se trata de empleos informales y formales en donde los habitantes del lugar trabajan a fin de obtener recursos y los sectores van desde lo ganadero, la agricultura y la pescadería y los tres comparten un mismo reto: afrontar el cambio climático que azota a Chihuahua.
En un contexto estatal, varios municipios de la entidad han expuesto las consecuencias de los climas extremos que se han registrado, por ejemplo, en la zona occidental de Guachochi los pobladores han manifestado que las siembras que realizan para conseguir alimento no se han dado; en Jiménez, la situación es desfavorable, pues han externado condiciones similares de sequía. Dicha situación no excluye al Valle de Zaragoza y en entrevista con productores pesqueros se dio a conocer la gravedad del asunto.
Ante la crisis, el municipio tiene varias alternativas, entre ellas, el ofrecer un empleo temporal a los afectados / Foto: Javier Cruz / El Sol de Parral
A una hora de la cabecera municipal se encuentra el rancho El Toro, un poblado donde residen al menos diez familias y gracias a su cercanía con la presa La Boquilla, han optado por dedicarse a la pesca y a su comercialización. Desde hace varias décadas, los pescadores han notado una disminución en el cuerpo de agua, lo que ha afectado a la cantidad de peces que logran extraer, reflejándose en los ingresos diarios.
El puerto de embarque está todavía a quince minutos del poblado y es el lugar en donde varias personas arriban desde las primeras horas del día para iniciar con las labores de pesca, ingresando en las barcas al lago para buscar peces de todos los tamaños y tipos, desde grandes hasta pequeños; mojarras y tilapias, así como otras especies que pueden ser comercializadas.
Sin embargo, la problemática es que en los últimos años han notado una disminución de hasta un 50% en el total de la pesca, pues pasaron de pescar 80 kilogramos a lograr apenas 30 o 40, lo que se refleja en sus ingresos pues es menos lo que adquieren para dar sustento a sus hogares, obligándose a encontrar nuevos oficios y aprender labores diferentes como la agricultura.
De acuerdo a las declaraciones, en esta región de El Toro, Valle de Zaragoza, se ha perdido un total de 22 kilómetros de cuerpo de agua y lo que antes lucía con ese característico color azul, ahora solo es una montaña llena de pastizal, lo que evidencia la sequía que sufre Chihuahua y algunos otros estados al norte del país.
El ambiente de trabajo es fraterno y de unión. / Foto: Javier Cruz / El Sol de Parral
Para realizar la actividad pesquera en Valle de Zaragoza están registradas dos cooperativas con más de 70 personas entre las dos. Una de ellas es representada por Roberto Misael Tarango, quien, en entrevista, platicó que lleva decenas de años trabajando en esta labor y que ha sido testigo de las afectaciones del cambio climático, así como el proceso integral del oficio.
Tarango refiere que la hora de llegada al puerto de embarcación es alrededor de las 2:30 y 4:00 de la mañana y el motivo es porque una vez que el sol sale es difícil exponerse a los rayos, por lo que los pescadores aprovechan la oscuridad de la madrugada para entrar al kilómetro lago y aventar las redes para extraer peces. Añade, que tiene una rutina definida para su día a día, y en ella se establece que son dos horas de traslado, desde la embarcación hasta el Valle de Zaragoza.
La labor es básica: entrar al lago, lanzar las redes y esperar que los peces muerdan los anzuelos y puedan ser extraídos. Durante horas se realiza la actividad y al final regresan al puerto para descargar la mercancía y empezar con el siguiente proceso: la limpia. Sentados en un asiento improvisado y a la orilla del río, los pescadores toman su cuchillo y empiezan a abrir el pescado para sacarles las vísceras y ahora sí, pasar a la pesa para conocer el resultado.
En años pasados se lograba la extracción desde los 60 u 80 kilos de pescado por persona, sin embargo, actualmente están limitados y lo máximo son hasta 40 kilogramos, lo que refleja una pérdida significativa en sus ingresos. No obstante, la esperanza continúa entre los productores y buscan el sustento todos los días para llevar recursos a su hogar, pues todos tienen una familia que deben de mantener, por lo que, aunque sea poco, no dejan de pescar.
Roberto Misael Tarango explicó que lo que se da principalmente en esta región son los pescados tilapia (aquellos que no tienen espinas) y las mojarras (los que sí tienen). Y hay excepciones en donde aparecen especies no comunes como el bagre, o bien, de tamaños exuberantes alcanzado hasta los dos metros de longitud y un peso diferente.
Por persona logran pescar entre 30 y 40 kilos de pescado. / Foto: Javier Cruz / El Sol de Parral
No obstante, aunque el oficio pesquero persiste en Valle de Zaragoza las condiciones climáticas son un reto para quienes se dedican a esta labor como Francisco González, un hombre que le ha dedicado más de 40 años y quien, al igual que Tarango, ha visto la afectación que la sequía ocasionó en el cuerpo de agua que cada vez luce más desértico. Además, la situación se vuelve aún con mayor incertidumbre toda vez que cuando llueve y aumenta el caudal, la presa La Boquilla abre sus puertas y deja nuevamente sin agua suficiente al puerto de embarque.
Misael Tarango, representante de la comunidad pesquera manifestó que entre los problemas que existen en la actividad económica es la sequía. Como ya se mencionó, en los últimos dos años esta condición climática ha provocado que al menos 22 kilómetros cuadrados de la presa quedaran secos y lo que antes era un cuerpo de agua ahora es una montaña y llena de plantas secas que forman un nuevo ecosistema.
En la declaración señaló que la sequía provoca que se alargue la distancia a recorrer, pues la pérdida de los niveles de cuerpo de agua genera que los productores tengan que renovar su puerto de embarque a otros lugares aún más lejanos, considerando entonces que actualmente los pescadores tienen que recorrer 30 kilómetros para el puerto desde la cabecera municipal, gastando alrededor de diez litros de gasolina al día, es decir, un costo de traslado de 240 pesos, que a la semana se convierten en mil 440 pesos.
Desde las 3:00 o 4:00 de la mañana los pescadores inician sus labores en un puerto de embarque cerca de rancho El Toro / Foto: FJavier Cruz / El Sol de Parral
En este contexto, el negocio comienza a no ser redituable para los pescadores, pues la ganancia es poca y el costo es alto, sin embargo, tienen la esperanza de que el cuerpo de agua pueda rellenarse y consigan incrementar la pesca, aunque esto pueda ser incluso, un sueño que no se convierta en una realidad. Tarango reveló que, aunque el actual cuerpo de agua es poco, se prevé que en la temporada de lluvias pueda incrementar su cauce y sus niveles, sin embargo, aunque pareciera que mejoraría las condiciones de la pesca, no es así, pues existe la incertidumbre de que la Comisión Nacional del Agua (Conagua) abra las compuertas de la Presa y el vital líquido se vaya a las poblaciones de Camargo y sus alrededores, afectando nuevamente a los productores pesqueros del Valle de Zaragoza.
Una vez que terminan de pescar, el siguiente punto es limpiarlos / Foto: Javier Cruz / El Sol de Parral
Dijo, además, que a la fecha la dependencia nacional firmó un acuerdo con los productores para no abrir las compuertas, pero refirió que el convenio no contempla los meses futuros y es ahí donde recae la incertidumbre, pues sumando que la sequía provoca la pérdida de espacios de agua, la distancia a recorrer también se alargaría.
Los pescadores de Zaragoza señalaron la mayoría de los integrantes de las cooperativas reciben el apoyo económico que les da Propesca, un programa del Gobierno Federal en donde se distribuyen millones de pesos al año en apoyo a este sector, pero consideran que resulta poco e insuficiente, pues únicamente les entregan 7 mil 500 pesos al año, lo que es igual a 625 pesos al mes.
“Sabemos que no podemos pedir lluvias porque eso es meramente natural, pero quisiéramos tener una ayuda extra, ya sea que nos den despensas o un dinerito extra para darles un bienestar a nuestras familias”, dijo Misael Tarango, representante de la cooperativa.
Por su parte, el alcalde de Valle de Zaragoza, Jesús Grado, dio a conocer en entrevista que está consciente de las necesidades que padecen los pobladores y en específico, de los pesqueros, e incluso, resaltó que ha impulsado iniciativas para gestionar apoyos y medidas urgentes. El edil manifestó que recientemente tuvo diálogos con representantes del Gobierno Estatal encabezado por María Eugenia Campos, en donde se presentaron alternativas de apoyo.
Grado dijo que el sector pesquero de la localidad es fundamental para el desarrollo y crecimiento económico del municipio, y lamentó que las condiciones climáticas hayan afectado la zona, por lo que informó que trabaja en la gestión de proyectos y programas con enfoque social para ayudarlos y bajo esa óptica, añadió que una de las alternativas podría ser crear empleo temporal para ofrecerlo a los pescadores
Integrantes de la cooperativa pesquera / Foto: Javier Cruz / El Sol de Parral
El municipio señaló que seguirá buscando espacios para ayudar a la población en general y manifestó que para los pesqueros continuará en comunicación constante. “Quiero decirles que esta problemática natural vamos a enfrentarla juntos y de la mano”, aseguró. Además, agregó que en los próximos días dará a conocer los resultados de las gestiones realizadas ante las diferentes instancias como la Secretaría de Desarrollo Rural y el despacho de la gobernadora María Eugenia Campos. Mientras tanto, las más de 70 familias pesqueras seguirán trabajando en el lugar hasta que el negocio ya no sea redituable en su totalidad.