Localdomingo, 23 de marzo de 2025
Programa ADN ofrece oportunidades para la niñez y juventud en la comunidad de San Andrés
A través del programa, niños y jóvenes de la comunidad indígina reciben educación, alimentación y formación en oficios
A través del programa, niños y jóvenes de la comunidad indígina reciben educación, alimentación y formación en oficios

El programa Ampliando el Desarrollo de la Niñez (ADN), coordinado por la asociación civil Ayudemos Vidas y apoyado por la Fundación del Empresariado Chihuahuense (Fechac), ha beneficiado a 143 niños y adolescentes de la comunidad de San Andrés, brindándoles alimentación, refuerzo académico y formación en diversas áreas culturales y deportivas.
Luz Elena Holguín, coordinadora del programa, destacó que el principal objetivo es garantizar una alimentación balanceada a los menores de lunes a viernes, complementado con actividades extraescolares que refuercen su aprendizaje y habilidades. “A los niños de preescolar, primaria y secundaria se les apoya en materias como matemáticas y lectura, además de ofrecerles talleres de danza folclórica, guitarra, deporte y cultura”, señaló.
Uno de los mayores logros ha sido la apertura de un taller de cultura, donde los niños aprenden sobre sus raíces a través de la danza matachín, la danza rarámuri y los juegos tradicionales tarahumaras. “Este espacio nació a petición de la comunidad y ha permitido rescatar su identidad y tradiciones”, afirmó Holguín.
En secundaria, el programa ha impulsado una alternativa de desarrollo económico para los jóvenes con talleres de barbería y belleza. “Ya tenemos cinco niños que dominan la barbería, y tres de ellos ya están generando ingresos. Las niñas, por su parte, han aprendido a aplicar uñas, maquillaje y tintes, habilidades que pueden convertirse en una fuente de empleo”, explicó.
Además de beneficiar a los niños y adolescentes, el programa ha generado empleo para la comunidad, contratando a cuatro cocineras y tres trabajadoras de intendencia, permitiéndoles contar con una fuente de ingreso sin necesidad de trasladarse fuera de su comunidad.
El impacto del programa se ha reflejado en una mayor integración de la comunidad. “El año pasado, por primera vez, niños de San Andrés participaron en el desfile del 20 de noviembre. Ahora son invitados a eventos culturales y presentaciones en otras localidades, lo que les ha permitido abrirse a nuevas experiencias y oportunidades”, comentó Holguín.

A pesar de los avances, la coordinadora subrayó que aún hay mucho por hacer para visibilizar las necesidades y el potencial de San Andrés. “Durante 21 años, esta comunidad ha permanecido en el olvido. Sin embargo, con el tiempo y el apoyo de distintas instituciones, hemos logrado avances significativos”, afirmó.
Finalmente, hizo un llamado a la sociedad a mirar más allá de los problemas que comúnmente se asocian con las comunidades indígenas. “San Andrés tiene una riqueza cultural y humana increíble. Es momento de destacar lo positivo y seguir apostando por la niñez, porque ellos son el futuro de esta comunidad”, concluyó.