“Prometí encontrar a mi hijo Eli… y él prometió regresar”: madre buscadora luego de localizar su cuerpo en Madera
Por fin Eli Francisco Romero Hernández volverá a su casa luego de casi 2 años de haber estado desaparecido, finalmente fue identificado entre los 10 cuerpos exhumados en el panteón de “La Norteña”
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Las labores estarán a cargo de cuadrillas de la JMAS y del municipio en distintos puntos de la ciudad como parte del mantenimiento a la infraestructura
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Contar con una póliza puede evitar gastos, problemas legales e incluso cubrir indemnizaciones de hasta tres millones de pesos en caso de accidentes con víctimas; exhorta Tránsito a fortalecer esta cultura de prevención
“Fueron días muy oscuros… muy tristes. Pero yo sabía que tenía que encontrarlo. Lo hice por él, por mí, y por mis nietos” / Foto: Rosy Reyes / El Sol de Parral
“Prometí buscarlo hasta encontrarlo… y él prometió regresar.” Con esas palabras, la madre buscadora Paula Hernández resume casi dos años de lucha inquebrantable por localizar a su hijo Francisco Eli Romero Hernández, un parralense desaparecido desde agosto de 2023 en el municipio de Madera, Chihuahua. Su promesa se cumplió recientemente, cuando las autoridades le notificaron que su hijo estaba entre los diez cuerpos exhumados en el panteón de La Norteña. A pesar del dolor, la madre buscadora encontró una forma de cerrar ese capítulo lleno de incertidumbre, guiada por el amor, la esperanza y la certeza de que no hay fuerza más poderosa que la de una madre decidida a no rendirse.
“Fue un milagro que el tatuaje de mi hijo se haya mantenido visible. Gracias a eso, supe que era él… lo reconocí de inmediato”, expresó Paula con la voz quebrada pero firme. “Prometí buscarlo hasta encontrarlo, y él prometió volver. Hoy cumplimos ambas promesas.”
La identificación fue posible tras el trabajo conjunto entre la Fiscalía de Distrito Zona Occidente y personal especializado de la Dirección de Servicios Periciales y Ciencias Forenses, quienes realizaron las exhumaciones en el camposanto de La Norteña, un sitio dónde permanecieron, ocultos, los cuerpos de diez hombres —víctimas de homicidio— de entre 30 y 50 años de edad.
Desde el día de la desaparición, Paula inició una búsqueda desesperada, impulsada por el amor que solo una madre puede sostener frente a la incertidumbre más brutal. Vivió meses de angustia, recorriendo caminos, tocando puertas, preguntando, esperando, orando. Pero nunca se rindió.
“Fueron días muy oscuros… muy tristes. Pero yo sabía que tenía que encontrarlo. Lo hice por él, por mí, y por mis nietos, sus hijos, que algún día sabrán que su abuela nunca se rindió”, dijo.
Además del tatuaje, Paula identificó a Francisco Eli por otras señas particulares: una placa en su pierna, una cadena en su cuello, su dentadura, y dos marcas de cirugías en el pecho. Detalles que confirmaron lo que su corazón ya sabía.
La noticia para ella es desgarradora, pero también representa un tipo de paz. El sufrimiento por no saber se transforma ahora, en duelo con certezas. “Sí, fue doloroso… pero es también un descanso. Un descanso para él, y para mí”, dijo. “Sé que Dios me dará fuerzas para lo que viene. Me dejó dos nietos, y por ellos debo seguir adelante”.
Recordó con nostalgia el último mensaje que recibió de su hijo: “Madre, madre, ¿cómo estás? Los amo mucho.” Al día siguiente, llegó la noticia de que Francisco Eli había sido asesinado. Desde entonces, comenzó la búsqueda que finalmente tuvo respuesta.
Paula no caminó sola. Agradeció profundamente el apoyo del activista Gabino Gómez, del Colectivo 10 de octubre, y de las autoridades que la acompañaron durante su peregrinar por la verdad. “Gracias a todos los que me sostuvieron cuando pensé que no podía más. Encontré a mi hijo… y también encontré una red de amor y resistencia que no me soltó.”
Actualmente, el cuerpo de Francisco Eli permanece en el Servicio Médico Forense de Cuauhtémoc, mientras se realizan los trámites necesarios para que pueda ser llevado a Parral, su tierra natal. Su madre espera sepultarlo con la dignidad que le arrebataron, con la paz que ella tanto buscó.