La gobernadora del estado encabezó Mesa de Seguridad en Parral por repunte de violencia
Ante la inseguridad, algunas escuelas optaron por pasar a la modalidad virtual
Un 20 de noviembre entre psicosis y cancelación de desfiles
Para el desfile del 20 de noviembre (día de conmemoración revolucionaria), las autoridades desplegaron un operativo especial para garantizar seguridad, ante el riesgo evidente de más violencia.
Aseguramientos de vehículos, arsenales y detenidos; los resultados de los operativos desplegados
Señalan que el incremento en los gastos responde a diversos factores, entre ellos el incremento en salarios, combustibles y el alza generalizada de precios
El Gobierno Municipal realizó labores de poda, retiro de residuos y limpieza general en la Unidad Deportiva CNOP, como parte de acciones de mantenimiento para mejorar las condiciones del espacio utilizado por deportistas y familias
El último traslado de Abraham Alejandro F.D. se llevó a cabo el 24 de marzo con el fin de que rinda una declaración como presunto responsable del asesinato
El reporte llegó al sistema de emergencias a las 17:28 horas del 15 de noviembre. / Foto: Célula BOI
Desde aquel 2008 en que se recuerda el arribo de la violencia a Parral no se experimentaba una psicosis que suspendiera clases, cerrara negocios y paralizara por completo la ciudad como ocurrió esta semana en que la incursión de “La Línea”, en territorio históricamente dominado por “El Cártel de Sinaloa”, dejara7 muertos en el carril de caballos de Santa Teresa y uno más en la emblemática Puerta del Tiempo, una situación que autoridades de seguridad ven como parte de las disputas entre grupos criminales por el control de la plaza. Por su parte, la SSPE y la FGE reconocen estos hechos como “atípicos” y consideran que podrían estar ligados con el ataque armado donde el año pasado fue asesinada la familia de la propietaria de otro centro hípico en la zona, el de Maturana.
El sábado 15 de noviembre del 2025 pasará a la historia como uno de los días más oscuros recientes para Parral. En lo que parecía una típica tarde de carreras de caballos —evento familiar, calor de sol, apuestas y emoción— se desató un infierno: una balacera en el carril de Santa Teresa dejó al menos siete hombres muertos, y al amanecer, otro cuerpo apareció en la emblemática Puerta del Tiempo, con casquillos de AK-47 y .223 a su alrededor.
Ese fin de semana dejó víctimas y un golpe psicológico profundo: la ciudad se paralizó, los negocios cerraron temprano, la gente se refugió y por primera vez en muchos años de violencia, la psicosis volvió con fuerza.
De acuerdo con reportes oficiales, la agresión ocurrió durante una jornada de carreras planeadas para ser familiar y pacífica. Según los testigos, de pronto comenzaron los disparos: ráfagas cortaron el ambiente festivo, y muchos asistentes huyeron hacia el monte o hacia sus vehículos.
Cuando llegaron las fuerzas de seguridad, encontraron siete cuerpos sin vida en el hipódromo de Santa Teresa. La Fiscalía de la Zona Sur hizo peritajes y confirmó la identidad de las siete víctimas, seis originarias de Parral y una más que vivía en López, pero era originaria del estado de Puebla.
Luego del ataque, se presentó un narcobloqueo en la carretera Parral-Jiménez. / Foto: Adrián Barrón / El Sol de Parral
Entre los muertos estaba un hombre apodado“El Borrego”, sobre quien había una orden de aprehensión por su presunta participación en la masacre de la familia de Marisela Barrón Sandoval, ocurrida en el carril de Maturana en mayo de 2024. Esa conexión revive la hipótesis de que esta emboscadapodría no ser un hecho aislado, sino parte de una disputa criminal con raíces profundas.
Tras el ataque, actividades que para muchos son cotidianas se volvieron riesgosas. La carretera Parral-Jiménez fue bloqueada, y las autoridades reportaron narcobloqueos que impedían el paso. Las fuerzas de los tres niveles de gobierno respondieron con un mega operativo de seguridad para blindar Parral, especialmente en los accesos de la ciudad.
La incertidumbre se sintió con fuerza: la población quedó “encerrada, temerosa”. Apenas amanecía cuando se localizó un nuevo cadáver en la Puerta del Tiempo, un lugar emblemático para Parral. La escena no era fortuita: se hallaron más de 45 casquillos de AK-47 y calibre .223 alrededor, lo que sugiere que fue ejecutado con arma de uso militar. Este mensaje violento añadía un cariz simbólico al ataque, confirmando para muchos que la masacre no había sido un error sino una acción deliberada.
La fiscalía logró identificar, mediante estudios antropológicos y periciales, a todos los fallecidos del hipódromo. Se trató de Alejandro Antonio A.G., de 33 años; Paul Yovani A.L., de 29; José Eduardo M.C., de 23; Osvaldo Alonso S.B., de 21; David Abraham S.T., de 25; y Jesús José N.V., de 35 años de edad; todos originarios de Parral y Rosario B.M., de 41 años, con domicilio en el municipio de López, Chihuahua pero originario del estado de Puebla.
En tanto, el hombre localizado la madrugada del domingo en las escalinatas de la Puerta del Tiempo era Guillermo C. A., de 33 años, originario de Jiménez, cuyo cuerpo presentaba múltiples impactos de arma de fuego.
Durante varios días la población vivió ataques de psicosis ante el temor de presenciar un acto de violencia. / Foto: Cortesía / Célula BOI
Lo que antes era un promedio de cuatro homicidios al año escaló a doce con este fin de semana sangriento, hecho que triplicó la incidencia de homicidios en Parral. Ante ello, la gobernadora Maru Campos encabezó una Mesa Estatal de Seguridad que sesionó en Parral, con la presencia de mandos estatales, federales y autoridades locales. Al término, las autoridades describieron los hechos como “atípicos”.
El secretario de Seguridad Pública Estatal, Gilberto Loya, reconoció que hay “temor generalizado” entre la población, pero pidió calma mientras se despliega una estrategia fuerte. “Estamos aquí, nunca nos hemos retirado. Y no lo vamos a hacer hasta restablecer el orden público como se venía dando”, afirmó.
De acuerdo con Loya, además de los 600 soldados que ya fueron desplegados, llegarán refuerzos estatales con dos enfoques: operativos policiales y trabajo de inteligencia, orientados a objetivos estratégicos definidos durante la reunión.
“Es por un bien mayor. Necesitamos que todos obedezcan las indicaciones del personal operativo”, señaló. Cuestionado sobre los motivos de la agresión múltiple del fin de semana, Loya aseguró que se trató de un pleito entre pandillas, dinámicas que ya se habían registrado en municipios cercanos; sin embargo, reiteró que se trata de un fenómeno inusual en Parral.
Al término de la mesa, las autoridades catalogaron los incidentes como atípicos y aislados. / Foto: Cortesía / Gobierno del Estado
“Parral lo controla la autoridad, eso es lo principal. Aquí no hay delincuentes buenos: todos son delincuentes y todos tendrán un combate frontal”. El secretario confirmó que la red de Cámaras Centinela continúa operando, aunque reconoció que algunos equipos fueron vandalizados. Aun así, dijo, la mayoría ha proporcionado información útil que ya está siendo analizada por las áreas de inteligencia.
Por su parte, el fiscal general César Jáuregui advirtió que los episodios podrían tener“repercusiones entre grupos criminales” de la región, admitiendo que esto no fue un incidente aislado. Explicó que, aunque Parral había mantenido un año con cifras relativamente bajas de homicidios —solo cuatro en lo que va del año—, el ataque del sábado superó en un día todo lo registrado previamente. Informó que, tras la mesa de seguridad encabezada por la gobernadora Maru Campos y con participación del comandante de la XI Región Militar, se diseñó una estrategia puntual que comenzará a implementarse de inmediato.
La operación contempla vigilancia en carreteras, fortalecimiento de despliegues operativos, presencia militar ampliada y medidas adicionales que, por razones tácticas, no fueron reveladas. “Ya se fijó una estrategia a fin de salvaguardar la integridad y la seguridad en Parral, Jiménez y los municipios aledaños. No solo estamos preocupados: estamos ocupados”, puntualizó.
Como parte de la nueva estrategia, se movilizaron más de 600 elementos, incluyendo soldados y policías, para reforzar el sur del estado. Las operaciones ya no son solo en tierra: también hay patrullajes aéreos.Aviones de la Fuerza Aérea Mexicana sobrevuelan Parral desde hace días, como parte del operativo de vigilancia intensiva.
La crisis también se trasladó a la vida cívica y también al ámbito educativo. En diversos planteles de Parral, directivos y padres de familia acordaron suspender las clases presenciales ante el temor de nuevos hechos violentos y por la incertidumbre que se vivió durante varios días. Aunque no hubo una instrucción generalizada, cada escuela evaluó su propio contexto y muchas optaron por mantener a los estudiantes en casa mientras se restablecía la calma.
El dispositivo de seguridad posterior a la Mesa fue fuerte, con operativos terrestres y aéreos permanentes. / Foto: Cortesía / Célula BOI
Entre los centros educativos más afectados se encontró el Campus Santa Teresa del Tecnológico de Parral, ubicado justamente en el sector donde ocurrió el ataque armado del 15 de noviembre. La institución decidió suspender actividades presenciales durante toda la semana, tanto por respeto a la situación como por las complicaciones en los accesos, que en los días posteriores continuaron con presencia militar, retenes y patrullajes constantes. La comunidad estudiantil fue notificada para continuar actividades de forma virtual hasta nuevo aviso.
El miedo entre estudiantes, docentes y personal administrativo era evidente. Varias universidades privadas y escuelas de nivel básico recibieron solicitudes de padres para no enviar a sus hijos, y en otros casos fueron los mismos directores quienes anunciaron clases a distancia por seguridad.
Dos municipios del sur, López ySan Francisco del Oro, tomaron la decisión de cancelar por completo el desfile del 20 de noviembre a raíz del clima de inseguridad que dejó la masacre en el carril de Santa Teresa. La violencia del fin de semana —que incluyó narcobloqueos, ataques armados y el hallazgo de un cuerpo en la Puerta del Tiempo— generó un ambiente de tensión que no permitió garantizar la seguridad de estudiantes, familias y contingentes participantes.
Los operativos derivaron en el hallazgo de varios vehículos posiblemente vinculados a actividades delictivas. / Foto: Cortesía / Célula BOI
En ambos municipios, las autoridades locales informaron que la prioridad era evitar cualquier riesgo, pues los operativos en carretera continuaban, los patrullajes militares seguían intensos y la población aún mostraba signos claros de psicosis. En López, además, se advirtió que las entradas al municipio habían presentado actividad inusual en los días recientes, lo que reforzó la decisión de suspender cualquier evento multitudinario. Mientras tanto, en San Francisco del Oro, el temor se incrementó ante la cercanía geográfica con Parral y los reportes de movimientos policiacos constantes.
Entre las hipótesis que barajan las autoridades está la de una reconfiguración criminal: La masacre en Santa Teresa podría estar vinculada con el ataque a la familia de Marisela Barrón en Maturana, lo que sugiere una venganza o disputa de poder. Jáuregui ha dicho que su Fiscalía activará una estrategia “urgente y multidimensional” para contener la violencia, especialmente entre los municipios de Parral, Jiménez y la zona sur.
En Parral, se han realizado varias detenciones derivadas de los operativos de la célula BOI. / Foto: Cortesía / Célula BOI
Desde el día posterior a la masacre en el carril de Santa Teresa, los operativos desplegados por autoridades estatales y federales comenzaron a dar resultados visibles en la región sur. Uno de los primeros puntos donde se concentró la estrategia fue Santa Bárbara, municipio vecino a Parral. Ahí, las fuerzas de seguridad aseguraron varias camionetas, algunas con modificaciones especiales. El primer hallazgo se registró cuando los elementos detectaron una camioneta Chevrolet Silverado LT, modelo 2021, color guinda y sin placas, estacionada sobre un pastizal. Al aproximarse, los oficiales realizaron una inspección visual en el interior del vehículo
Dentro de la unidad, específicamente en el asiento del copiloto, localizaron cartuchos de distintos calibres, así como un cargador negro con capacidad para 30 proyectiles, lo que confirmó que el lugar estaba siendo utilizado para actividades presuntamente ilícitas. Mientras continuaban con el reconocimiento del terreno, los agentes ubicaron, aproximadamente a diez metros de distancia del primer vehículo, una Lincoln Navigator modelo 2001, color gris. La unidad estaba en aparente estado de abandono y presentaba varias modificaciones irregulares. Junto a estos dos vehículos, las autoridades también aseguraron una camioneta Ram Hemi de color blanco, igualmente sin reporte de robo.
En Matamoros, otro de los municipios clave dentro del triángulo de movilidad delincuencial, los operativos se intensificaron tanto en caminos rurales como en brechas utilizadas tradicionalmente para el paso de vehículos sin placas o presuntamente relacionados con actividades ilícitas. La Base de Operaciones Interinstitucionales (BOI) aseguró cuatro vehículos con reporte de robo en donde además se localizó una camioneta con blindaje artesanal y adaptaciones para montar un arma calibre .50 en el toldo. La intervención ocurrió en la calle Segunda del Porvenir, zona donde las corporaciones mantenían patrullajes de vigilancia.